Posteado por: Javier | febrero 23, 2011

Raza y liberalismo (II): ¿qué tenemos que decir de ello?

¿Qué tiene que decir el liberalismo sobre la cuestión racial?

Hay una cosa clara: quien se sienta mal y muy frustrado por el creciente número de africanos, magrebíes, sudamericanos, asiáticos, etc. dentro de nuestras fronteras lo mejor que puede hacer es ir encargando a su farmacéutico todas las dosis de ansiolíticos que le queden pues es lo que hay de aquí al futuro. No es que sea algo que me guste (sobre todo, por la inestabilidad social que eso crea en tiempos de crisis y paro, como estos, y el aumento de la popularidad de movimientos demagogos neo-nazis o fascistas, que se nutren de simpatizantes sobre todo en los sectores de la población más afectados por el aumento del número de inmigrantes) pero hay que vivir en la realidad y no en las fábulas. Y es lo que queda, sobre todo si comparamos nuestra tasa de natalidad con la de los que vienen. Fundamentalmente, no hay ni que construir el castillo en el aire de que se va a poder expulsar a todos los ilegales y que casi todos los que vivamos aquí vamos a ser españoles de origen (esa época pasó ya), ni en negar que existan distintas razas o etnias, como se pretende hacer oficialmente desde la ideología multiculturalista.

La realidad es que la postura liberal sería aceptar a otras nacionalidades, otras razas u otros modelos culturales siempre que estos no violen las leyes del país, empezando por las que obliguen a estar aquí con los papeles bien regularizados, eso por supuesto. Con quienes sean ilegales, una buena solución podría ser una similar a la que apuntó Alfredo hace algún tiempo: “¿Eres ilegal? ¿Quieres quedarte aquí? Bien. Vas a empezar por dejar de reírte de una vez de las leyes de mi país. En segundo legal, si tantas ganas tienes de quedarte, vas a pagar una tasa por cada año que has estado aquí utilizando los servicios que todos pagamos o, de lo contrario, tendrás que volver a tu país”. A partir de ahí, y con tolerancia cero (para ellos y para nosotros, por supuesto) si se infringe la ley, pero, mientras la respeten, que organicen su vida como quieran. ¿O vamos a crear una policía especial que vaya preguntando a cada mujer que lleve un velo si es musulmana? ¿Causan algún daño si se auto-recluyen en una especie de “guetto”? Sin embargo, en la práctica lo que tenemos es una Esperanza Aguirre (por supuesto, mis deseos de una pronta recuperación, cómo no) concediendo el derecho al voto a inmigrantes y un Rajoy hablando de “contratos de integración” en los que se requerirá conocer las leyes y costumbres locales. Que examinen a un cierto número de españoles sobre eso. A ver cuántos pasan la prueba. Existe una libertad de asociación en el ámbito privado: igual que lo ideal es que yo pueda aceptar a mi lado, o en mi casa o en mi negocio, a quién a mí me de la real gana, ¿por qué hay que negar eso a otros?

Como he dicho en el hilo anterior el pertenecer a una u otra raza ni da ni quita derechos. Desde luego, que es altamente totalitario el pensamiento contrario. Entre los individuos pertenecientes a distintos grupos raciales existen diferencias, eso está claro y es innegable, sin entrar en la cuestión de “razas superiores” e “inferiores”, pero el tratamiento ante la ley debe ser el mismo, sin discriminaciones, ni “positivas” ni “negativas”. Lo mismo se puede predicar esto de la diferencia hombre-mujer y las discriminaciones “positivas” que reclaman desde el feminismo más radical. El caso sería un poco distinto pero, más o menos, se podría pensar lo mismo de las reivindicaciones de los lobbies pro-homosexuales: no tienen ningún fundamento, pues defienden algo irreclamable, el “derecho” a no ser ofendidos por la opinión de los demás.

La postura impecablemente liberal sería, sin duda, la de Abraham Lincoln. El 16to Presidente de los EEUU, con respecto a la cuestión de la esclavitud de los negros en su país, no se perdió en peroratas progres sobre “igualdad” y demás. Muy posiblemente, ni siquiera en su fuero interno, Lincoln considerase a un negro como igual a un blanco. Sin embargo, no era de recibo mantenerlos en la esclavitud, pues la libertad era algo que Dios había otorgado a todos los hombres sin distinciones. Eso no implicaba ni subvencionarles ni colocarles en universidades o empleos mediante cuotas por ley, como se empezó a hacer en la segunda mitad del siglo XX, simplemente no impedirles desarrollar sus capacidades en libertad. Las que fueran. Según el biólogo estadounidense James Watson, descubridor de la estructura del ADN, en unas declaraciones de octubre de 2007 a The Sunday Times Magazine”, manifestó que genéticamente los negros son “menos inteligentes que los blancos”, así como se mostró “inherentemente pesimista sobre las perspectivas de África, porque todas nuestras políticas sociales están basadas en el hecho de que su inteligencia es la misma que la nuestra – mientras que todas las pruebas indican que no es así”. Esto generó una enorme polémica, siendo tachado inmediatamente Watson de racista, hasta el punto de que el Museo de Ciencias de Londres canceló la disertación que el científico iba a realizar ese mismo mes. No sé si Watson tendrá razón o no, es simplemente una opinión más de un científico, pero el caso es que, sea cual sea la capacidad de alguien, desde el gobierno ni se le debe castigar por la raza a la que pertenezca, ni, eso tampoco, premiar por ello para mantener una apariencia de “integración” o “multiculturalismo” totalmente falsa.

Cierto que Lincoln dijo que en la Guerra de Secesión su único y principal fin era salvar la Unión y que “si pudiera salvar la Unión sin liberar a ningún esclavo, lo haría; y, si pudiera salvarla liberando a todos los esclavos, lo haría, y si pudiera salvarla liberando a algunos y a otros no, también lo haría “. Sin embargo, una cosa es que no pensara en un negro como igual socialmente o en capacidades a un blanco y otra que no fuera depositario de unas libertades otorgadas por el mismo Creador, como he dicho antes, y como así reconocía la Declaración de Independencia de EEUU. En 1841, Lincoln realizó un viaje en barcaza por el Mississippi y vio, sentados a bordo de otro barco, un grupo de esclavos encadenados. Describió esta visión en una carta a Joshua Speed, uno de sus amigos más cercanos, en 1855: “Usted puede recordar, como bien lo hacen, que a partir de Louisville a la desembocadura del Ohio había a bordo, diez o una docena de esclavos, encadenados. Aquella visión era un continuo tormento para mí”.

Lincoln estaba claro que odiaba la esclavitud: “La odio por la monstruosa injusticia de la esclavitud en sí. La odio porque priva a nuestro ejemplo republicano de su influencia sólo en el mundo, permite a los enemigos de las instituciones libres burlarse plausiblemente de nosotros como hipócritas”. No obstante, los mejores fragmentos escritos por Lincoln sobre la esclavitud son los siguientes: “A. Si se puede demostrar, sin embargo, de manera concluyente, que podrá, de pleno derecho, esclavizar a B. ¿por qué no puede B. arrebatar el mismo argumento, y demostrar igualmente, que puede esclavizar a A.?”; “Usted dice A. es blanco, y B es de color negro. Es de color, entonces, más claro, teniendo el derecho a esclavizar a los más oscuros? Tenga cuidado. Por esta regla, usted debe ser esclavo del primer hombre que se encuentran, con una piel más hermosa que la suya”; “No me refiero al color exactamente? ¿Quiere decir que los blancos son intelectualmente superiores a los negros, y, por lo tanto tienen el derecho a esclavizar? Tenga cuidado de nuevo. Por esta regla, usted debe ser esclavo del primer hombre que se encuentran, con una inteligencia superior a la suya. Pero, usted dice, es una cuestión de interés, y, si se puede hacer en su interés, usted tiene el derecho de esclavizar a otro. Muy bien. Y si él puede hacerlo en su interés, tiene el derecho de esclavizarle”.

Por supuesto, permitirte utilizar tu propia capacidad no es igual a que te favorezcan para compensar tu falta de capacidad o una presunta discriminación anterior. Y ni mucho menos es algo moral cuando se hace para eliminar sentimientos de culpa. La discriminación positiva empezó a ponerla de moda en EEUU Kennedy, a principios de la década de los 60, y el objetivo era “garantizar” el acceso un empleo sin discriminación racial, religiosa o de origen. Este tipo de leyes comenzaron a multiplicarse a partir de entonces, sobre todo la “Ley de Derechos Civiles” de 1964 y, unidas al proceder de personajes izquierdistas como Al Sharpton, Martin Luther King o Jesse Jackson o marxistas como Malcolm X han creado un caldo de cultivo y una cultura victimista de culpar a los blancos de todos los fracasos de los negros. En la actualidad, en algunas escuelas de los EEUU, muchos niños negros tienen miedo de hacerlo bien en la escuela porque podrían ser acusados por sus compañeros de su misma raza de “actuar como un blanco”. Así difícilmente los negros (o los hispanos, o todo aquel que pertenezca a cualquier otra minoría racial) llegarán a algún lado, bajo la tutela de la izquierda y de líderes racistas de este tipo. No es de extrañar la aparición de grupos como los Panteras Negras o estrambóticos personajes como Jeremiah Wright, el pastor favorito de Barack Obama, un sujeto blanco que parece odiar a los blancos, que alguna vez ha insinuado que Estados Unidos se mereció el 11-S o que el Gobierno daba drogas a los negros para mantenerlos esclavizados. Un Obama que considerará todo lo malo que se quiera lo que ha sido su país hasta ahora, al igual que su señora, Michelle, pero es justamente el país que ha permitido a alguien como él llegar a presidente. ¿Cuántos negros han llegado a presidentes de algún país en Europa?

El panorama que se creó en EEUU tras la “Ley de Derechos Civiles” fue contrataciones simbólicas de negros, admisiones de negros rebajando los criterios a los demás, defensa compulsiva de criminales negros, aunque las víctimas habituales sean de su misma raza, etc… Como en el resto del mundo copiamos todo lo de EEUU menos lo bueno, la discriminación positiva comenzó pronto a extenderse a las legislaciones de otros países. En el país useño, esto se ha mostrado manifiesta y especialmente perverso en el ámbito educativo universitario. Hoy día, estudiantes negros son admitidos en las facultades aún con notas muy inferiores a las de sus compañeros blancos. Incluso la nota de corte del LSAT (el examen del consejo de admisión de las facultades de Derecho norteamericanas) es, en el conjunto del país, diez puntos inferior si se trata de estudiantes negros. Algunos de estos estudiantes que podrían tener éxito en universidades de menor nivel, sin embargo, son admitidos, en virtud de esta política de discriminación positiva, en las más punteras. El resultado es que el fracaso estudiantil entre estudiantes negros está mucho más acentuado que en los blancos. Igualmente, y de forma paradójica, cada vez hay menos abogados negros. Y todo para que los blancos bienpensantes se sientan más satisfechos consigo mismos.

En otros países, por ley, actualmente, las empresas están obligadas a contratar trabajadores de ciertas minorías raciales, al igual que también se aplica esta discriminación positiva en el acceso a la universidad (no solo a favor de minorías raciales, también de las mujeres). Aún cuando fuera algo beneficioso para aquellos pertenecientes a estas minorías, este tipo de discriminación sería injustificable, pero es que ni siquiera se puede decir que lo haya sido, sobre todo, a la vista de que en el ámbito académico muchos no acaban o ni siquiera empiezan sus estudios.

¿Se puede ser racista y liberal? Posiblemente sí y me inclino porque sí que se puede, tanto como anti-racista y liberal. Tener fobia o no hacia individuos de otras razas es un mero sentimiento personal. También se puede ser anti-racista y, a la vez, anti-liberal o totalitario. Lo anti-liberal es pensar que el Estado, como en otras cosas, debe meter las narices a base de leyes e ingeniería social, ya sea para mantener la “pureza racial” del país, como para favorecer un mestizaje, integración y un multiculturalismo forzosos, como para erigirse en solucionador de presuntas “injusticias” en el ámbito privado y de las relaciones entre los sujetos, cuya eliminación no corresponde más que a la propia sociedad.

Los sentimientos y los deseos personales no pueden ser ley en un orden liberal. Hay que actuar de acuerdo con la realidad.

Anuncios

Responses

  1. Claro que se puede ser anti-racista y totalitario: mire si no a Fidel Castro…ajem o a Moro Gadaffi, digo, Muamar?¿ No sé escribir en esos idiomas raros.

    Al margen de lo que ya usted ha dicho aquí que comparto, cabe hacer hincapie en el tema educativo en general y yo lo que noto es que cada vez más hay un bajón de nivel impresionante, Javier.

    En España en concreto no es ni siquiera una cuestión racial — es una cuestión de nivel. Ahora vamos a pasar a tener “el grado”, que sustituye la antigua “licenciatura” pero realmente, francamente, los estudiantes de ahora en un gran porcentaje son unos analfabetos funcionales. ¿Qué ha provocado eso en España? Pues está claro: el acceso universal a la educación superior y la cultura nula de esfuerzo.

  2. Gaddafi (creo que más o menos se escribe así el nombre de ese individuo) está haciendo honor a su mote, “perro loco”, recuerdo que se permitió decir que Reagan era un “perro racista” cuando el bombardeo de Trípoli y Bengasi en 1986. Realmente, es de vergüenza el tratamiento que se le ha dado a ese tipo en las últimas décadas, siendo como es un terrorista, reconocido por él mismo.

    Buenos ejemplos de racistas totalitarios: Evo Inmorales o Robert Mugabe. Los dos odian a los blancos.
    ——————————-

    En España un gran problema es algo que alguna vez ha apuntado: se olvida que las escuelas, institutos y universidades son lugares de instrucción, no de educación, para lo segundo están los padres de cada uno. Porque ¿qué “educación” tienen los del caballo de la Complutense? La que han recibido cada uno en casa de sus papás. El “derecho a la educación” pues también depende de que otros te lo den, el dinero, claro, pues nada es gratis. Cuando lo que tendría que procurarse es que quien acumule méritos y tenga la capacidad no pierda la oportunidad por falta de medios económicos.

    Hombre, se puede decir que así entonces quienes tengan dinero para estudiar seguirán teniendo ventajas…. Pero si es que, de todas formas, un mendrugo o un flojo con dinero va a fracasar en la universidad, no le va a servir de nada haber podido pagarse los estudios. Es que se confunde, además, el poder acceder a la universidad con sacarle provecho. Aquí parece que lo fundamental es entrar y ya está.

  3. Este tema es interesante, y si no fuera por la progresía asquerosa, la gente “de color” estaría en una mejor posición hoy en día.

    Después de reflexionar sobre las múltiples variables que afectan a la distinción de las razas humanas, se podría resumir a la teoría de Darwin: SELECCION NATURAL: el hombre, para sobrevivir, se adapta al medio donde vive. Si se tomara esta teoría a rajatabla, las diferencias de hecho serían muchísimas más que la simple diferenciación por razas de hoy (y de hecho, esto se ve todos los días). Voy a tratar de ser lo más claro posible, pero de hecho surgirán algunos puntos oscuros:

    Imaginemos al ser humano como debió ser hace miles de años: un puñado de individuos que ya no se daban abasto en su hábitat primigenioç: pues sucedería que los hijos de unos mismos padres (o parientes cercanos descendientes de un tronco común) irían por caminos diferentes ¿La razón?. Es que nadie sabe hacia dónde va: si van todos hacia una sola dirección, TODOS CORREN el riesgo de morir en el caso de que hayan elegido el camino equivocado, pero si toman caminos distintos, las probabilidades de supervivencia serán mayores. Con el tiempo, los que hayan tenido éxito se adaptarán a su ambiente, y mandarán a sus hijos a hacer el mismo viaje, multiplicando las diferencias entre personas descendientes de un tronco común. El punto es que unos llegarán a lugares que les exige usar el ingenio más que la fuerza bruta para poder sobrevivir, mientras que otros llegarán en lugares fértiles donde sólo basta estirar la mano para comer, y finalmente otros llegarán a lugares donde las condiciones son tan severas que les obligará a desarrollar sus músculos para sobrevivir. El primer grupo puede ser identificado con los indoeuropeos y asiáticos, el segundo posiblemente puede ser identificado con los amerindios de América Central, y el tercero puede ser identificado con los negros africanos. El primer grupo vivió en lugares donde se tenía que sacar el alimento de la tierra con ingenio, y debe ser por eso que necesitaban saber las estaciones del año, el movimiento de las estrellas, etc. El segundo grupo no necesita ni siquiera una casa para vivir, y el tercero sólo necesita cazar animales o ir a explorar las selvas y sabanas para encontrar alimento, y algún refugio para el sol. El ambiente del primer grupo premiaba a los individuos que podían entender su entorno y sacar información de él, el ambiente del segundo le es indiferente, así que no hay necesidad de desarrollar el cerebro (tampoco castigarlo, pero la naturaleza no hace nada de balde), y el ambiente del tercero premiaba a los sujetos que tenían más desarrollado su anatomía para soportar los rigores de un ambiente donde es casi IMPOSIBLE sacarle algo con tu esfuerzo, sólo te queda resignarte a poder provechar el pan de ese día. En este último ambiente, se CASTIGA el uso del cerebro, ya que es contraproducente desarrollar algo que JAMAS TE SERVIRA.

    Sin embargo, no se puede resumir sólo al ambiente las diferencias entre seres humanos, ni porqué unos son más desarrollados que otros. Basta ver en los antiguos cuentos o biografías que la “suerte” (o azar para ser más exactos) también influye. Ésto no es sólo una conjetura, sino que es aceptado en la ciencia, bajo el “principio de incertidumbre”. Se ha dado casos donde un padre tiene muchos hijos, y que al final triunfó el hijo en el que menos esperanza tenía. De todas formas, esto no contradice el planteamiento anterior, más bien lo refuerza.

    Después de la selección natural, hay otra variable que puede considerarse de la misma magnitud: un descubrimiento que cambiará la historia de la humanidad para siempre: LAS CIUDADES. Creo que, con todas las variables “naturales” que hay, sólo puede atribuírse a la “suerte” de que ese pueblo haya sido el inventor de esa construcción. Fue en Mesopotamia donde cambió para siempre la historia de la humanidad, y es precisamente en los lugares que tuvieron contacto con ella los que se han turnado en el “dominio de la tierra”. Esta influencia se ve todavía en los romanos, quienes civilizaron el sudoeste de Europa, ya que ponían como antepasado a Eneas, un “asiático”.

  4. Hoy en día las razas más inteligentes son los asiáticos y los caucásicos. Los caucásicos tienen una población un poco más inteligente que los caucásicos, pero los caucásicos tienen más gente con un IQ muy superior en mayor medida. Sin embargo, mientras hay algo “curioso”: mientras que los asiáticos han vivido los últimos 600 años en la más absoluta miseria, los caucásicos han venido creciendo culturalmente y en prosperidad. Los asiáticos han tenido que ser influenciados por “menos inteligentes” que ellos para recién despegar. Creo que hay varias razones: una de ellas es que los caucásicos, si bien eran todavía nómades cuando los chinos ya tenían una cultura (corríjanme si me estoy equivocando con las fechas), los caucásicos siempre se han distinguido por ser unos “aventureros”, tanto es así que su influencia en la antiguedad se extendía desde Portugal hasta China. Creo que ningún oro pueblo ha podido abarcar una distancia tan larga (salvo quizás los mongoles, pero ellos se extinguieron tan rápido como surgieron). Creo que la inteligencia de los asiáticos de raza mongol se debe a su ambiente, y tal vez a un “golpe de suerte”, que hace que su inteligencia sea casi exclusivamente genética, o sea, que su ambiente tiene poca influencia en esu inteligencia (esta parte se me hace muy difícil explicar, intenté hacerlo lo más didáctico). Sin embargo, los asiáticos tienen esa actitud de “encerrarse en sí mismos”, encerrarse en sus propios debates filosóficos, etc. no tenían mucha movilidad, tienen una tradición sedentaria para resumir. Es diferente el caucásico (o indoeuropeo): me parece que ha vivido el tiempo suficiente como nómade como para influir en su actitud: un espíritu más libre, con el sol como “único techo”, sin mucho apego a la tierra, siempre viendo “nuevos horizontes”, etc.

    ¿A qué quiero llegar?. Mientras que el asiático ha tenido una gran inteligancia casi “sin hacer nada para obtenerla”, el indoeuropeo LA HA GANADO A PULSO, por su mismo espíritu de aventura, por su increíble adaptación a cualquier ambiente (si no le gustaba su ambiente, cogía su tienda y se largaba a otro lugar), por su PRACTICIDAD. La escritura creo que es un invento exclusivamente “asiatico” y semita, el indoeuropeo, en vez de hacer “discusiones bizantinas”, simplemente adapta la escritura se los asiáticos de acuerdo a su forma de ver el mundo. Algunos dirán “los indoeuropeos no son inteligentes porque sólo copiaron el alfabeto a los asiáticos y semitas”, pero ¿importa eso?. Al final, los indoeuropeos lo utilizaron de una manera mejor que los pueblos que lo inventaron.

    Así se muestra que incluso algo como el coeficiente intelectual NO ES UNIDIMENSIONAL. El que uno tenga menos coeficiente intelectual que otro no necesariamente puede significar que tendrá menor éxito.

    Continuaré más tarde, ya que se me fueron las ideas mientras escribía.

  5. Por fortuna, se tiene ayuda de la biología: cuando se produce la fecundación en los seres humanos, se introduce cientos de millones de espermatozoides en el cuerpo de la mujer. Una razón a que se produzca semejante cantidad es la selección natural, que pone muchos “obstáculos” para seleccionar a los “más fuertes”. De aproximadamente 200 millones de espermatozoides, sólo uno consigue la INMORTALIDAD. La vagina y el útero de la mujer es un verdadero campo de batalla para los espermatozoides, con muchos caminos sin salida y muchísimos lugares con ambientes hostiles a los espermatozoides. En esa carrera, no siempre es el más fuerte el que llega, o el más “inteligente” (cada espermatozoide es UNICO en sus características), aunque si bien por lo general son los mejores y los más aptos. Pero ni eso garantiza que alguno de ellos llegará a alcanzar la inmortalidad, sólo le da más probabilidades de alcanzar la meta. Tal vez muchos de nosotros hubiéramos sido más atléticos, mas guapos o más inteligentes, si no fuera por el factor de incertidumbre (o la buena suerte según algunos).

    ¿Hay razas humanas?. ¡Claro que las hay, y muchas!

    ¿Por qué somos “diferentes”?. Es que así la humanidad tiene MAS PROBABILIDADES DE SOBREVIVIR. La “diferencia” entre razas, es BUENO, en vez de malo, como nos quieren hacer creer los progres HIPOCRITAS. ¿Que hay razas superiores o inferiores?. Difícil decirlo: una catástrofe natural puede destruir nuestra civilización en un abrir y cerrar de ojos: Si se vuelve el clima demasiado frío, y toda nuestros avances quedan destruídos, dudo mucho que los citadinos sobrevivamos algunos días, mientras que algunos pueblos “primitivos” pueden sobrevivir (como los esquimales). La realidad es que depende del cambio que se produzca: obviamente no todos los pueblos primitivos sobrevivirían, sólo sobrevivirían los que ya tienen algún tiempo en condiciones similares a la catástrofe. En un caso rarísimo como éste, al final un pueblo primitivo terminaría erigiéndose como “superior”. Nuestra variedad ha hecho que la humanidad haya asegurado su existencia en este planeta durante un largo tiempo. En una catástrofe, muchos pueblos sucumbirían, pero otros pueblos lograrían sobrevivir ¿Lograríamos sobrevivir si todos fuéramos “iguales”?. Tal vez sí, pero en condiciones muy particulares, pero en un acontecimiento altamente improbable, sería NUESTRA EXTINCION.

  6. Ha comentado mucho y muy interesante, anti sindicalista, sobre este tema de las razas, me han gustado especialmente las conclusiones del final: sí que hay distintas razas, aunque la biología y la antropología no terminen de ponerse totalmente de acuerdo para dar varias denominaciones a ese nivel, el biológico (no el que le demos cada uno en nuestro fuero interno), aunque me parece bien la del artículo anterior (europeo, africano, asiático, polinésico y amerindio), y puede dar gracias la humanidad a que las haya, cada una ha sabido adaptarse a la parte del globo terráqueo en que le ha tocado vivir o a vicisitudes como la Era Glaciar y otras catástrofes naturales a menor escala.

    Lo de razas superiores e inferiores también lo veo muy relativo y no solo hay que fijarse en la cuestión de la inteligencia: unas se adaptan mejor que otras a sobrevivir y prevalecer en distintas circunstancias y viceversa.

  7. Javier:

    Por algo nuestro Dios ordenó al hombre: “Multiplicaos y llenen la tierra”. De tantos grupos que han existido, le tenía que tocar a alguien encontrar “la piedra filosofal”. Cuando alguien dice: Para una sola persona, sería prácticamente imposible encontrar una aguja en un pajar, pero cuando son muchos, y cada uno busca en un área determinada, es lógico que uno de ellos sea el “único ganador”. Si lo vemos desde el punto de vista bíblico, Dios eligió al que respondió su llamado, sin dejar por eso de amar “a todos los seres”. Con esas personas-los israelitas y los anglosajones después- Dios preparó las condiciones más propicias para que el mayor número de personas se salven.

    Vemos que los pueblos tienen distintos caracteres y formas de pensamiento; si al final fueron los indoeuropeos los que tuvieron la “suerte” de “encontrar la aguja” ¿por qué tiene que sentirse culpable?. Si lo usara para su propio beneficio tal vez podríamos acusarle, pero si ha llevado el beneficio a TODOS LOS DEMAS PUEBLOS ¿qué se le puede reprochar?. Más bien deberíamos estar agradecidos porque tiene el sincero deseo de compartir el tesoro que ha hallado (cuando veo a los misioneros anglos no puedo dejar de sorprenderme, y de agradecer a Dios por haber escuchado y elegido a ese gran pueblo para la más NOBLE DE LAS TAREAS). Dudo mucho de que otro pueblo hubiera hecho lo mismo, de haber sido ellos los “afortunados”.

  8. […] que hubiera “tan pocos estudiantes negros”. De verdad, no me voy a extender en esto, en su momento hablé de las políticas de discriminación positiva para colocar como sea a miembros …, pero YA ESTAMOS OTRA VEZ CON LO MISMO. A defender un “multiculturalismo” forzoso, al […]

  9. […] problemas. El legado de King y sus ideas fue nefasto para los propios negros (algo que expliqué AQUÍ). No fue el único ni el más nocivo (poniéndonos en lo malo, mucho peor fue el criminal Malmcom […]


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: