Posteado por: Javier | abril 27, 2011

Bush padre: injustamente derrotado en el 92 e injustamente olvidado

Entre los liberales que sean más o menos serios y rigurosos es evidente que Ronald Reagan es y será siempre un referente. A mí me gusta mucho Reagan, por supuesto. Reagan fue excepcional en muchos aspectos y su presidencia marcó profundamente a los EEUU. Posiblemente, por encima de su política de confrontación con la URSS y la victoria en la Guerra Fría y por encima de las medidas liberalizadoras en el terreno económico y que sacaron de la crisis y el sopor a EEUU, lo más importante fue que consiguió que los estadounidenses volvieran a creer en los ideales de la Revolución Americana que protagonizaron los habitantes de las trece colonias a finales del siglo XVIII, basados en libertad individual y cristianismo. Pero Ronald Reagan no solo fue un magnífico presidente con un encanto especial (posiblemente soy más, incluso de la Dama de Hierro, de Margaret Thatcher, pero tenía más “encanto”, es cierto), sino un grandísimo comunicador con una gran capacidad oratoria.

Sin embargo, al margen de Reagan y de George W. Bush, de quien no se puede olvidar el haber mantenido a salvo a EEUU, durante siete años, de nuevos ataques como el 11-S (como digo siempre, Dios no lo quiera, pero esa sensación de seguridad de que no vaya a ocurrir nada no existe ahora, aunque, con Obama, EEUU parezca más “amable” y le den el Nobel y tal y cual…), junto con estas dos presidencias de ocho años, posiblemente, de entre los últimos presidentes norteamericanos, sin hacer tanto “ruido” como estos dos, el más “profesional” muy probablemente haya sido Bush padre.

Un buen presidente, Bush padre, quien, francamente, no mereció una derrota como la de 1992, frente a Bill Clinton. Sin ser alguien tan carismático como Reagan, llevó muy bien el fin de la Guerra Fría (salvo el detalle y el fallo de permitir la reunificación alemana), el derrocamiento del narcotraficante mafioso panameño Manuel Noriega, la Guerra del Golfo y un evento como el derrumbamiento de la Unión Soviética y todo el bloque comunista.

George Herbert Walker Bush, nació el 12 de junio de 1924 en Milton, Massachusetts, en una familia típicamente WASP, que había construido su patrimonio mediante negocios exitosos en Wall Street.

A los 18 años se alistó en las FFAA. Recibió su diploma como el piloto más joven de la Marina, y voló en 58 misiones de combate durante la Segunda Guerra Mundial. Durante una de estas misiones, su avión (un torpedero bombardero TBF Avenger) fue alcanzado por el fuego antiaéreo japonés sobre Chichi Jima. Aún con el aparato incendiado, Bush logró soltar su carga de bombas sobre el objetivo, infligiendo graves daños sobre éste, y continuar volando para alejarse unas millas de la costa y no saltar en territorio enemigo. Fue rescatado del mar por un submarino estadounidense y condecorado con la Cruz de Vuelo Distinguido.

En enero de 1945, a los 21 años, se casó con Bárbara Pierce. Su denominación confesional es la Iglesia Episcopal, perteneciente a la Comunión Anglicana. Una curiosidad que ilustra muy bien lo que son las familias WASP norteamericanas: mientras Bush padre es episcopaliano, sin embargo, de entre dos de sus hijos, el ex-presidente George W. Bush es protestante metodista y, en cambio, su hermano Jeb se convirtió al catolicismo romano, la religión de su esposa, tras contraer matrimonio. No hay nada de endogamia en estas familias, cada uno puede tener su propia perspectiva e, incluso, pertenecer a confesiones religiosas distintas. Otras de las características es que pueden ser gente muy adinerada pero, al mismo tiempo, sencilla y campechana. Y, de hecho, los Bush lo son.  

Se graduó en la Universidad de Yale y, hasta llegar a la presidencia, desarrolló una larga carrera política: fue embajador de EEUU en la ONU, Embajador en las Naciones Unidas, Presidente del Comité Nacional Republicano, Jefe de la Oficina de Asuntos de los Estados Unidos en la República Popular de China, director de la CIA y, en 1980, contendió por la pre-candidatura para las presidenciales. Derrotado por el propio Reagan, éste lo eligió como compañero de viaje y candidato a Vicepresidente. Tras la “era Reagan”, le llegaría el turno. 

La situación mundial en que desarrolló su mandato Bush padre, sin duda, fue mucho más frenética que la que tocó a Reagan, aunque éste dejara completamente agrietado y casi colapsado al imperio soviético. Sin embargo, gestionar el caos posterior no era una tarea más pequeña que derribar al gigante. La implosión de la URSS (cuestión aparte fue la caída del Muro de Berlín en noviembre de 1989) era algo de consecuencias imprevisibles, con tantas repúblicas que se hacían independientes y tantas armas nucleares desperdigadas entre ellas. Una de las mejores decisiones de Bush fue el reconocimiento de la independencia de Ucrania, a principios de diciembre de 1991, pese a las advertencias de Gorbachov de que aquello podía inflamar toda Europa. No había otra salida: el poder soviético, a finales de aquel año, estaba en bancarrota y era una pura ficción, ya incapaz de controlar ni una sola de sus repúblicas y no podía seguir durante más tiempo esa inestabilidad en una ex-superpotencia con un formidable y temible arsenal nuclear. Había que finiquitarla y que los gobiernos de esas repúblicas, ya como países independientes, asumieran sus funciones.

La Guerra del Golfo, tras la invasión de Kuwait por parte de Irak, en agosto de 1990, hizo que su popularidad aumentase enormemente. Tras reunir a una gran coalición internacional de treinta y un países, en la que incluso participaron algunas naciones árabes, inició una concentración de tropas en Arabia Saudí, en la “Operación Escudo del Desierto”, para proteger a los saudíes de una posible invasión iraquí. Fue el paso previo a la “Operación Tormenta del Desierto” (aunque Saddam la llamase la “Madre de todas las Batallas”), que comenzó el 17 de enero de 1991, y que se desarrolló a lo largo de con cinco semanas de bombardeo aéreo anteriores, al ataque terrestre que expulsó al ejército iraquí de Kuwait en menos de 100 horas. La considerada cuarta potencia militar del mundo había sido fácilmente derrotada y expulsada de Kuwait. Antes de iniciarse la “Tormenta del Desierto”, Bush dijo lo siguiente: “Como estadounidenses sabemos que hay veces en que debemos dar un paso al frente y aceptar nuestra responsabilidad de dirigir al mundo, lejos del caos oscuro de los dictadores. Somos la única nación en este planeta capaz de aglutinar a las fuerzas de la paz”:

Bush había ganado la presidencia en las presidenciales del 8 de noviembre de 1988 al demócrata Michael Dukakis, gobernador del estado de Massachusetts, obteniendo 48.886.597 votos populares, equivalentes al 53,37% del total de los votos emitidos, y el apoyo de 40 estados (426 electores), por los 41.809.476 votos populares equivalentes al 45,65% del total y el apoyo de 10 estados y el Distrito de Columbia (111 electores) Como anécdota, en esas elecciones, el “abuelete libertarian” Ron Paul, obtuvo 431.750 votos populares equivalentes al 0,47% del total, como candidato del Partido Libertario.

Una de sus principales promesas electorales fue no aumentar los impuestos: “lean mis labios: no más impuestos”. No obstante, se encontró con la oposición de un Congreso dominado por los demócratas, que, desde 1990, se enzarzó en una larga disputa con Bush sobre el presupuesto federal. Al final, tuvo que retractarse de su intención de no aumentar los impuestos aunque logró la firma de un proyecto de ley sobre reducción del déficit.

Continuó con la guerra iniciada por Reagan contra las drogas y uno de sus frentes fue el mencionado derrocamiento y detención de Noriega.

Para 1992, los principales líderes demócratas no querían ni por asomo enfrentarse a Bush, justamente debido a que su popularidad estaba por las nubes, tras la Guerra de Irak. Clinton era un semidesconocido y, además, tenía en su contra el no haber combatido en la Guerra de Vietnam, habiéndose opuesto a ella, además, lo que le ponía en serias dudas como un posible Comandante en Jefe.  

La derrota de Bush vino motivada por la situación de la economía, que había entrado en recesión a principios de los 90, después de los esfuerzos del final de la Guerra Fría y la del Golfo Pérsico, que habían hecho incurrir en déficit a EEUU, y su poco “carisma” (esa cualidad no la tenía Bush padre, no lo vamos a negar, el gran público es como es y lo vio “soso y aburrido” frente a Billy Clinton).

Posiblemente, también le perjudicó la irrupción del independiente Ross Perot, aunque es difícil evaluar cuantos votos le “robó” también a Clinton. Perot, un multimillonario populista y anti-establishment, fue toda una sorpresa, puesto que en los primeros meses del año aparecía en las encuestas por encima de Bush y Clinton, aunque cometió torpezas como retirar su candidatura a la presidencia y volverla a presentar a las pocas semanas. Así y todo, consiguió un alto porcentaje de voto, el 19%, algo inaudito para un independiente. De todas formas, que tanta gente se decantase por alguien tan pintoresco como Perot es algo que explica en parte porqué no revalidó su mandato alguien con el buen hacer durante cuatro años y la seriedad de Bush.

George H.W. Bush no es un George Washington, un Abraham Lincoln o un Theodore Roosevelt, pero no desmereció en absoluto a su predecesor, Ronald Reagan, ni mucho menos, como para haber sido derrotado de una forma bastante injusta en 1992 y para que esté tan olvidado como uno de los “buenos” presidentes de la EEUU. 

Quizás en eso influya su propio carácter: trabajar pero sin “hacer nada de ruido”.

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Responses

  1. No creo que ninguno de los últimos presidentes de EE.UU. sea recordado por la historia, incluso creo que a Reagan se le sobrevalora.

    Por otro lado, no es que Bush padre permitiera “la reunificación alemana”, sino que la buscó y apoyó con el objetivo de delegar en una potencia local la defensa (y los gastos derivados de ella) de Europa.

  2. Estoy de acuerdo con Francisco. Aunque… pagaría por tener a un Reagan en el poder dentro de un año, la verdad. ¿De Bush padre? No va a ser tenido en cuenta nunca (no m extraña), pero en una cosa sí estoy de acuerdo: no fue tan mal presidente como se le pintó y también esta un poco infravalorado. Otra cosa es que fuera un buen o un gran presidente, que no lo fue.

  3. Siempre me ha resultado curiosa la admiración que sienten ustedes por George H. W. Bush.

    Yo, como su hijo “W”, me siento muchísimo más próximo a Ronald Reagan que a él.

    De hecho, salvo por su extraordinaria labor como comandante en jefe durante la Guerra del Golfo, lo que en verdad ya justifica de sobra una presidencia, tengo yo muchas dudas sobre lo acertado de su actuación.

    Así, su victoria en 1988 se la atribuyo al apoyo que le dispensó Reagan y su derrota en 1992 precisamente a que le faltó dicho apoyo.

    También, su orden de invadir Panamá, en un momento en el que la URSS ya no podía oponerse, siempre la entendí como una decisión que no conllevaba el asumir riesgo alguno, en contraste con aquella de su antecesor de invadir Granada o atacar Libia con la URSS todavía en un magnifico momento.

    Y sí, su “cambio de rumbo” en la cuestión europea, rechazando el consejo de Margaret Thatcher por ser “poco sofisticado” y apoyándose desde ese mismo momento en Helmut Kohl, lo vi entonces tan negativo o más que lo que ahora critican ustedes de la intervención de Angela Merkel en las decisiones europeas de política económica.

    Y tampoco en la tan anunciada Guerra al Narcotráfico, la cuestión haitiana o la invasión de Somalia dejó el asunto bien encarrilado, quizá fue después Clinton quien tuvo que dejar su impronta.

    Y lo de su engaño al electorado con lo de los impuestos fue imperdonable y demostró una gran falta de carácter, poniendo incluso en duda si sus méritos como comandante en jefe eran verdaderamente atribuibles a su persona o eran más producto de su buen acompañamiento ( Baker, … ).

  4. Simplemente, no tener a Obama sería ya un paso, pero, sí, un Reagan estaría muy bien.

    A mí sí me parece muy destacable Reagan y no creo que esté sobrevalorado en absoluto. Aparte de la política exterior, el mandato de Reagan económicamente no empezó nada bien, pero hay que buscar el motivo en el paro, el déficit y la inflación que heredó de Carter. Pero al final los americanos dieron la razón a sus medidas y el hecho es que terminó en 1988 como uno de los presidentes más populares de la historia.

    El gasto militar, por otra parte, era plenamente necesario: llegó a la presidencia en una de las épocas de mayor intervencionismo y expansionismo exterior de los soviéticos, como en Afganistán.

  5. Moli:

    Es impresionante el “idilio” que tiene con la Merkel y no termino de entender la comparación, ¿Bush un “europeista”?. También me parecen más relevantes Reagan y Thatcher, solo que Bush está muy minusvalorado.

    Aunque se crea lo contrario, la época que tocó a Bush padre no fue nada fácil, ni mucho menos y sí, en Irak fue todo un Comandante en Jefe. El tema de los impuestos ya lo he explicado, el Congreso estaba dominado por los demócratas, y no han sido nunca los Bush durante sus presidencias (Bush junior tampoco, aunque muchos no lo crean), pese a su mala fama y su mala prensa, sobre todo al otro lado del Atlántico, los que han estado siempre en contra del acuerdo con la oposición, sino los propios demócratas.

  6. Javier: Ronald Reagan sigue siendo el presidente más popular y mejor valorado en EEUU junto con el bueno de Abraham Lincoln y George Washington. ¿Sobrevalorado? Sólo en el sentido que algunos tontitos quieren idealizar las cosas pero aquí no se sobrevalora nada.

    Moli dice algo con lo que estoy de acuerdo:

    “Y lo de su engaño al electorado con lo de los impuestos fue imperdonable y demostró una gran falta de carácter, poniendo incluso en duda si sus méritos como comandante en jefe eran verdaderamente atribuibles a su persona o eran más producto de su buen acompañamiento ( Baker, … ).”

    Esto mismo critica Thatcher en su libro — dice “un conservador jamás debe subir impuestos después de prometer lo contrario”. Sin embargo no creo que Bush no fuera capaz por sus propios méritos —

    Coincido con Javier en el tema alemán además:

    Me gustaba mucho cuando Bush dijo “ser ateo es incompatible con ser estadounidense” — efectivamente, el ateísmo es un enemigo de la religión civil norteamericana.

  7. Cuánto más leo de usted, más me convenzo de que no es liberal, sino que es conservador. Tal vez un conservadurismo capitalista, pero conservadurismo al fin, y no liberalismo. A usted lo veo a fin con las ideas de George W. Bush y no con las de Ron Paul (por poner ejemplos).
    Sólo voy a hacer un comentariossobre lo que escribió, y que ni siquiera tienen que ver con el tema principal del artículo…
    Dices:
    “lo más importante fue que consiguió que los estadounidenses volvieran a creer en los ideales de la Revolución Americana que protagonizaron los habitantes de las trece colonias a finales del siglo XVIII, basados en libertad individual y CRISTIANISMO”
    ¿desde cuándo el liberalismo tiene que ver con el cristianismo? el liberalismo es laico. De hecho hay liberales de las más diversas creencias y no-creencias, en particular hay muchos liberales ateos y agnósticos. Pero más allá de eso, lo que importa es que el liberalismo es LAICO.

  8. Sobre esta frase de Bush, lo cierto es que el sentido original en que vieron los Padres Fundadores la libertad religiosa fue la libertad de las distintas denominaciones cristianas, aunque la jurisprudencia de este país haya ido extendiéndola a otras confesiones religiosas y hasta proteja el ateismo.

    El mismo sentido que Locke, por cierto, en su “Carta sobre la tolerancia” se refería, en aquellos tiempos, a la “toleración” entre distintas confesiones cristianas, es algo bastante claro que no tenía en mente el fenómeno actual de lo “multicultural” y las distintas prácticas religiosas que están entre nosotros desde hace varios años.

    Y tampoco pensaban en el ateismo, al menos, en su expresión pública.

    Otra cosa es la realidad social actual, pero es evidente que cuanto más descristianizados los EEUU, poco a poco, más tiránicos.

  9. Estoy sorprendido por las cosas que leo por aquí de boca de supuestos ” liberales”. No considero que sean liberales personas como Bush o Tacher. Considero liberales a personas como Milton Friedman, Hayek, Rothbard, Locke, Von Mises, Ayn Rand, David Friedman, Ron Paul, etc. ¿No notan una clara diferencia entre unos y otros? Claro, la diferencia es que los segundos son liberales, en cambio los primeros son conservadores, pro capitalismo, pero conservadores al fin.

    PD: me considero liberal y ateo.

  10. Tangerino> usted ya me está empezando a llegar hasta la coronilla. Se repite más que el ajo y ahora veo que viene a la página web de don Javier para decir estupideces también. Ya le he contestado yo en el artículo sobre las drogas — JAMÁS se ha negado el conservadurismo por estos lares. Yo sí que estoy sorprendido después de leer las tonterías que dice vd. ¿Liberal y ateo? Usted entonces no es un amigo real de la libertad bien entendida. Ya sabía yo, sin que vd diga nada, que era ateo – se detecta enseguida por sus doctrinas libertarianas y totalmente irresponsables. ¡Con razón le gusta tanto a Ron Paul! (aunque éste es MUY CRISTIANO y NO le gusta el ateísmo, le recuerdo) y seguramente usted es uno de esos frikis raros que dicen ser seguidores de “la Escuela Austriaca”. Cuanto daño ha hecho el libertarianismo en el mundo hispano — ¡hasta en la Argentina hay miembros de la secta!

    Javier:

    Yo estoy a favor de la nueva jurisprudencia que protege también a las otras confesiones — incluida la “opción” de los ateos, por muy peligrosos que sean como personas para la libertad y el liberalismo. El multiculturalismo no me gusta, porque pretende establecer que todas las culturas son iguales, cuando claramente la cultura Occidental y cristiana es superior a la cultura de sacrificio humano de los salvajes indios que había en Iberoamérica.

    Sin embargo el estado multi-étnico es inevitable y hasta yo diría dentro de los otros modelos el más “deseable” – el problema ha sido el excesivo pluralismo, pero el pluralismo tampoco es malo en sí para la libertad. Prefiero el modelo multicultural, por ejemplo, antes que el modelo francés que exige que un moro tenga “que ser francés”, violando así claramente la libertad del moro. (Es solo un ejemplo obviamente).

  11. Tangerino:

    En la propia cabecera tengo puesto que soy “conservador” así que no rechazo esa definición. Una de las definiciones que más me gustan sobre lo que significa ser conservador es esta:

    http://www.fundacionburke.org/wp-content/uploads/2008/01/whatis.pdf

    Me alegro que no me vea con las ideas de Ron Paul. Me preocuparía seriamente. Aunque más incluso que las del abuelete, más peligrosas aún son las de sus seguidores locos, que son, en realidad, quienes las han exacerbado al límite.

    El liberalismo que defiendo busca limitar el Estado (no abolirlo o dejarlo como un cascarón vacío), garantizar y defender la libertad individual (no inventarse “derechos”), la libertad económica, la confianza en el mercado y la descentralización política. Es el de John Locke, David Hume, Adam Smith, Alexander Hamilton, John Stuart Mill, etc., etc., etc… Aquí conceptualmente es “liberalismo” pero en el mundo anglosajón es “conservadurismo” (mientras que “liberal” en los EEUU es sinónimo de progre o izquierdista) y nunca he negado que el pensamiento que más me atrae es el “conservadurismo a la anglosajona”.
    En EEUU, el liberalismo clásico siempre se ha denominado “conservadurismo”.

    Por si no lo sabe, le ilustro un poco: la palabra “socialista” o “izquierdista” nunca fue popular en Estados Unidos. El liberalismo, por el contrario, era un concepto prestigioso. De aquí que, al defender la política socialista del New Deal, Franklin Delano Roosevelt no la quiso calificar como tal y prefirió decir que era “liberal” porque el concepto de “liberalismo” había cambiado. Roosevelt era muy popular y consiguió imponer este trastrueque conceptual en Estados Unidos.

    Algunos de los fundamentos del liberalismo que defiendo los expliqué ya en estas cuatro entradas:

    https://lavozliberal.wordpress.com/2011/02/07/hamilton-en-el-siglo-xxi-i/

    https://lavozliberal.wordpress.com/2011/02/08/hamilton-en-el-siglo-xxi-ii/

    https://lavozliberal.wordpress.com/2011/02/10/hamilton-en-el-siglo-xxi-iii/

    https://lavozliberal.wordpress.com/2011/02/13/hamilton-en-el-siglo-xxi-iv/

  12. Dice usted:

    “Estoy sorprendido por las cosas que leo por aquí de boca de supuestos ” liberales”. No considero que sean liberales personas como Bush o Tacher. Considero liberales a personas como Milton Friedman, Hayek, Rothbard, Locke, Von Mises, Ayn Rand, David Friedman, Ron Paul”

    NO, no y no, NO todos los que cita pueden considerarse “liberales”, algunos son “ancaps” o “libertarianos” como usted:

    Bush o Thatcher, sí.

    Milton Friedman, sí.

    Hayek, sí.

    Rothbard, NO.

    Locke, sí.

    Von Mises, sí, al menos, fue mucho más serio que todos sus seguidores posteriores.

    Y, por fin:

    Ayn Rand, David Friedman, Ron Paul: NO, NO y NO.
    ———————————–

    Por sus gustos, Rothbard o Rand, sobre todo, tampoco diría que usted sea liberal. Ha dicho en la web de Alfredo que se debería poder “ir desnudo por la calle”, además de que por supuesto pensará que tomar drogas ilegales es un “derecho” o que es su “derecho” andar con un bazoka o un lanzagranadas por la calle (que eso es “derecho a portar armas”), así que más bien lo que parece es un ancapista o un “libertarian” y, además, de los más alocados que he visto, pues alguno he conocido con un mínimo de responsabilidad, pero a usted de veo de los más alocados.

  13. Alfredo:

    Sí, también estoy a favor de la jurisprudencia actual, puesto que, guste o no, la sociedad actual ya no es la de finales del siglo XVIII, cuando todos los habitantes de EEUU eran de origen inglés y cristiano.

    También me parece que es preferible el modelo multiétnico: mientras los que estén aquí legalmente paguen sus impuestos y respeten las leyes, me da igual que no estén “integrados en la cultura del país”, como gusta decir tanto, que no salgan con un capirote de esos de nazareno que llevan en la “Semana Santa” o bailando sevillanas o flamenco. Si quieren, son libres de relacionarse solo entre ellos o como si quieren auto-encerrarse en un ghetto, ¿quiénes somos nosotros para decir que no pueden hacerlo y que se tienen que “integrar” como españoles de pura cepa, lo que nunca van a ser?
    ———————–

    No me extraña nada lo de este tal “tangerino”, hace algún tiempo, un argentino me comentó por email que allí casi todo lo que recibe el nombre de “liberalismo”, en realidad, es ancapismo.

    Así está la cosa en el mundo de habla hispana.

  14. Sí, ha sido una mancha en el mundo de habla hispana precisamente porque hemos tenido gobiernos tiránicos y anárquicos – comprendo la “atracción” que un joven incauto pueda sentir pero es que hay jóvenes muy cazurros y cabezotas, que les enseñas estos temas y siguen dale que dale. Ganas dan de hostiarles – osea que uno les dedica tiempo, les enseña, les dedica cultura, conocimiento y demás y siguen con su ingratitud.

    Tema multiétnico, etc: Exacto, hoy en día la sociedad americana de EEUU es multi-racial y nada que ver con la del siglo XVIII. Lo que pasa es que en el liberalismo “ron pauliano” también se han colado neo nazis que no quieren inmigrantes – es más, odian a los inmigrantes – con el pretexto de “es que habrá mucha mezcla racial” — como si un degenerado social no iba a irse de putas en el Caribe con toda la tecnología que hay hoy en día – yo insisto en lo mismo – no es que yo defienda la inmigración, TODO LO CONTRARIO, pero tampoco es una obsesión para mí y pienso que en las sociedades más capitalistas es donde más cada uno “va a lo suyo” y no hay nada de eso de “mezclas” a grand escala como piensan esos idiotas nazis.

  15. Sí, desde luego que estos jóvenes deberían ser más agradecidos.

    Y, bueno, ya que Tangerino cita a Hayek, pues Tangerino lea y APRENDA:

    Friedrich Hayek, en su obra “Los fundamentos de la libertad” afirmó que los liberales debían tomar como alternativa el apoyar, en el terreno político, a los llamados “partidos conservadores”. Es cierto que pensaba en el conservadurismo ANGLOSAJÓN, no en el europeo continental. A este último se refiría cuando afirmaba que, así y todo, y pese a las diferencias, los conservadores no eran desdeñables como dique de contención o freno en aquellas situaciones en que la deriva socialista amenazara con llevarnos por delante a todos.

    Pero, en lo relativo al conservadurismo anglosajón, pues buena parte de la obra de Hayek se desarrolló en los Estados Unidos, defendió su unión con el liberalismo clásico en un mismo tronco ideológico.

    Es más, Hayek también expresó su desencanto con la palabra “liberal” en Europa y reconoció cómo el liberalismo europeo, de tipo relativista (el cual decía que llevaba dentro el germen de su propia destrucción, al propugnar una sociedad sin Estado, sin autoridad mínima, que establezca el marco que garantice el ejercicio de nuestra libertad y su no perturbación), lejos de propagar la filosofía realmente liberal fue allanando el campo al socialismo y facilitando su implantación.

    Y mire lo que decía Hayek en “Derecho y Ley”:

    http://www.liberalismo.org/articulo/137/19/derecho/ley/

    “Casi todos los objetivos legítimos de la política económica y social se dejan alcanzar mediante tales preceptos -aunque, algunas veces, quizás sólo más incompleta, lenta y complicadamente que mediante órdenes especificas. Así, por ejemplo, pueden ser logrados prácticamente todos los objetivos de la legislación laboral fabril, la sanidad y similares disposiciones de seguridad social. Es engañoso hablar de «intervenciones» al referirse al cuadro de tales preceptos, dentro del cual el individuo puede aun decidir libremente y nunca depende del consentimiento de una autoridad. Ninguno de los grandes teóricos de la autonomía económica lo habría hecho: libertad, para todos ellos, fue siempre freedom under the law.

    Bien diferentes son las cosas respecto a las intervenciones auténticas, de las cuales la moderna política económica se sirve en medida tan abundante. Fijaciones de precios, cortapisas a las cantidades, barreras a la autorización de profesiones y oficios, son disposiciones que no pueden ser aplicadas exclusivamente según reglas inmutables con vigor colectivo. Todas requieren que la autoridad permita a unos lo que a otros niegan. Sería, por lo tanto, impermisible en un sistema que admitiese el empleo de la compulsión solamente de acuerdo a guías globales. Al respecto, es completamente indiferente el que la ley misma adopte la forma de una orden específica y sea por ende indispensable discriminatoria, o el que, como es regla, faculte a una autoridad para que lo haga.

    Si hemos olvidado a reconocer la diferencia entre leyes de esta clase y las que constituyen genuinos preceptos de justicia, se debe atribuir principalmente a la circunstancia de que inquirimos más por la fuente de la autoridad que por el contenido de la norma. A esto se ha llegado porque hemos encomendado a los legisladores muchas decisiones que nada tienen que ver con el decreto de cánones jurídicos”.

    Sin un mínimo de autoridad NO HAY LEY NI LIBERTAD.

  16. Sobre los presidentes demócratas, no hay nada bueno que decir. Pero los repúblicanos solo serán recordados por sus políticas neocón. Ningún admirador del gobierno limitado y de los bajos impuestos podrá tener como ejemplo a algunos de los últimos presidentes republicanos.

    tangerino creo que está un poco confuso. Alfredo y Javier nunca han pretendido ser lo que no son, jamás se han identificado con Thomas Jefferson o Ron Paul. Por otro lado, siendo ateo, creo que tangerino ha patinado un poco al negar la importancia de la influencia del cristianismo. Lo que tampoco significa que no sea pueda dar libertad sin cristianismo. Pero la relación histórica entre cristianismo y liberalismo (el “autentico individualismo” como escribiría Hayek, el anglosajon) es evidente. Solo hay que ver lo repugnante que es el liberalismo afrancesado.

    Evidentemente Rothbard y David Friedman no son liberales, sino anarcocapitalistas.

    Sería interesante que usted se definiera: ¿Estado? Si o no.

    Javier:

    No entiendo xq dice que Ayn Rand y Ron Paul no son liberales. Ambos podrían considerarse libertarians, pero este termino abarca desde el ancapismo hasta el minarquismo, y, que yo sepa, ninguno de los dos a defendido nunca la abolición del Estado por lo que son minarquistas. De hecho, Ayn Rand despreciaba el anarcocapitalismo.

  17. Francisco:

    Ha habido “liberales sin Dios”, por supuesto, Hume era ateo, por ejemplo, aunque el cristianismo, el bíblico me refiero, sí ha sido, como dice, uno de los componentes del liberalismo en su desarrollo histórico: en los Evangelios Jesús afirma que no había otro camino hacia Dios más que Él, no enseñaba la supresión violenta de otras creencias o del no creer, sino el Evangelio, era una “oferta” de salvación, que se podía aceptar o rechazar y cada cual afrontaría las consecuencias de su decisión, igual que, a partir de ahí, en otros ámbitos, el liberalismo defiende la responsabilidad individual.

    Ayn Rand, como liberal, creo recordar que ni ella misma se definía así. A Ron Paul no lo veo consecuente, aparte de otras muchas cosas con las que no estoy de acuerdo, pero aquí lo vemos en este video.

    Paul presume en su web de estar inmaculado y no haber cometido el “pecado” de haber tocado un solo centavo en dinero público. Pues aquí vemos el fiasco de Ron Paul destapado: su distrito es uno de los más subvencionados del estado de Texas, ello mientras se dedica a demonizar las subvenciones:

    De todas formas, sobre Rand tengo curiosidad por cuando se estrene la película de “La Rebelión de Atlas”. Con el fondo sí estoy de acuerdo en que un país sin empresarios y sin emprendedores no va a ninguna parte.

  18. Bueno, Rand no era anarquista ni conservadora, y desde luego no era socialista o fascista. Solo queda liberal clásico. Para ella el Estado debía dedicarse únicamente a labores de seguridad y justicia, todo lo demás lo consideraba inmoral, lo que hoy día se denomina minarquismo (aunque si no me equivoco, este término es acuñado por Robert Nozick, por lo que no existíra en la época en la que escribía Rand).

    Sobre Ron Paul, sea consecuente o no, ocurre lo mismo. No es anarquista y desde luego no es socialista. Es un libertarian que ve el Estado como un mal inevitable.

    Sobre el video, es importante dejar claro que el vota en contra de todas esa medidas (o eso afirma). Otro tema xa un largo debate es si un vez que el Estado nos ha quitado el dinero, ¿qué hacemos? ¿lo rechazamos porque nos oponemos o aceptamos la parte que nos corresponde?

    Aunque, desde luego, diría que ambos son “austriacos”.

    Hace un par de semanas que terminé el libro de La rebelión de Atlas, y las conclusiones sobre las posturas políticas de Rand son las que he comentado en el primer párrafo: el Estado debe dedicarse únicamente a labores de seguridad y justicia, todo lo demás lo considera inmoral. Ese es el discurso/punto de vista que defiende John Galt a lo largo de toda la novela.

  19. Francisco dice:

    “Ningún admirador del gobierno limitado y de los bajos impuestos podrá tener como ejemplo a algunos de los últimos presidentes republicanos.”

    ¿Cómo? Bush BAJÓ los impuestos, DOS VECES — y quería MÁS pero ya sabemos cómo respondió el Congreso demócrata –

    Tanto Bush I, como Bush II como Reagan intentaron todo lo posible bajar los impuestos y reducir el impuesto de sociedades así como el “income tax” – no confunda vd gobierno limitado con gobierno inexistente.

  20. Uy, son varias las cosas que me han escrito, se me hace difícil responder todas. Es que todavía no domino esto de este tipo de blogs…

    Primero: lamento tener que repetir lo que ya dije, pero parece que algunos (no todos) todavía no lo entendieron. Lo que yo digo es que el liberalismo clásico no es otra cosa que eso que en EEUUA se le llama “libertarianism” (y de hecho en EEUUA se le llama “liberal” a otra cosa más de izquierda, en sentido económico), y que también es diferente al conservadurismo, a pesar de que exista un conservadurismo que comparte la parte económica con el liberalismo clásico, más no comparte la parte social del liberalismo. Yo lo que digo es que el liberalismo clásico en EEUUA no es ni lo que ellos llaman “liberal”, ni lo que ellos llaman conservative, sino que es lo que ellos llaman libertarianism. El liberalismo tiene principios que se aplican tanto a cosas catalogadas como económicas como a cosas catalogadas como sociales o políticas, los principios son los mismos. Así como debe existir la libertad para equivocarse y hacer un mal negocio, debe existir la libertad para drogarse (en caso de que lo consideren algo malo para la persona que lo hace), porque en ninguno de los 2 casos se está agrediendo a otra persona. Por supuesto que creo que el liberalismo tiende a achicar el estado, y para los que me preguntaban si yo deseaba sólo achicarlo o si deseaba abolirlo en su totalidad, les respondo que no estoy seguro, pero sí sé que quiero achicarlo, en principio solo eso, en principio no quiero abolirlo, pero es todo un tema ese. Yo nunca dije que yo use la palabra liberalismo como sinónimo de anarcocapitalismo, digo que el anarcocapitalismo lo incluyo dentro del liberalismo, pero no todo el liberalismo es anarquista, por supuesto. Hay diferencias dentro del liberalismo, a pesar de que todos vayan en una misma dirección de reducir el estado en el sentido de que haya menos coacción y que por ende el individuo tenga mayor libertad, tanto en cuestiones económicas como sociales, esa separación no creo que tenga demasiado sentido.
    Rand vivía en EEUUA, por lo que la terminología que usaba era la de ese país. Milton Friedman se auto-incluía en ese llamado libertarianism, pueden verlo en este video:
    http://goo.gl/2TQd6
    También estaba a favor de la legalización de las drogas, como pueden ver aquí:
    http://goo.gl/1aU7T
    Agrego una cita de Milton Friedman que está interesante:

    “I never characterize myself as a conservative economist. As I understand the English language, ‘conservative’ means conserving, keeping things as they are. I don’t want to keep things as they are. The true conservatives today are the people who are in favor of ever-bigger government. The people who call themselves liberals today–the New Dealers–they are the true conservatives because they want to keep going on the same path that we’re going on. I would like to dismantle that. I call myself a liberal, in the true sense of liberal, in the sense in which it means of and pertaining to freedom.”

    No lo sé a ciencia cierta, pero supongo que toda esta gente (Friedman, Hayek, Mises, etc) estaría en contra de la monarquía, a favor de la legalización de drogas, a favor de la legalización del matrimonio homosexual, a favor de la legalización del nudismo, etc. Si no es así debo reconocer que mi suposición no era correcta.

    Un dato: Milton Friedman era agnóstico, al igual que Hayek. No sé Von Mises.

    Sigo sin entender qué políticas conservadoras apoyaban gente cono Von Mises o Hayek. Entiendo eso de que prefieran aliarse con conservadores capitalistas a falta de una mejor opción, pero no veo que ellos mismos tengan ideas políticas conservadoras.

    Von Mises sé que simpatizaba con Ayn Rand, y viceversa.

    Obvio que dentro de estas cosas hay varias escuelas, la escuela austríaca, la escuela de Chicago. Hay temas de iusnaturalismo y utilitarismo.

    Otro tema: que yo sea ateo no tiene nada que ver con mi ideología política. Mi ideología (a la que llamo LIBERALISMO) es LAICA. Considero que el estado no debe meterse en absoluto en esos temas, son personales. Y claro que puede haber gente con mi ideología y tener las más diversas creencias, de hecho Ron Paul es cristiano.

    Bueno, probablemente me esté olvidando de responder algunas cosas, pero en este momento no se me ocurren…

    saludos.

  21. Para no seguir el tema de la disputa por la palabra LIBERALISMO (que no aporta mucho), digamos que ustedes son conservadores y yo libertario (solo para entendernos). Bien, evidentemente hay temas en los que conservadores y libertarios piensan diferente, como por ejemplo monarquía, asociación iglesia-estado, legalización de drogas, matrimonio homosexual, nudismo, etc. Quisiera saber qué posición tenían respecto a esos temas esos personajes que ustedes dicen que eran conservadores y yo decía que eran libertarios y que ambos decíamos que representan el liberalismo clásico (Locke, Von Mises, Hayek, Milton Friedman, etc.). Si alguien puede aportar datos al respecto, le agradezco, sería interesante. Y también se aceptan nuevos nombres sobre los que cuestionarnos si eran conservadores o libertarios. Tal vez esto aporte un poco de luz sobre cuál de las ideologías actuales sería continuadora del liberalismo clásico (si es que alguna lo es).

    Yo en mi anterior mensaje ya aporté algún dato sobre Milton Friedman, estaba a favor de la legalización de las drogas y se auto-incluía en el llamado “libertarianism”. También aporto otro dato: Milton Friedman también se auto-denominaba “liberal-clásico”. Él mismo dice:
    «Creo que el termino liberal clásico es igualmente aplicable. No me interesa mucho lo que me llamen, estoy mucho más interesado en que la gente piense más acerca de las ideas que acerca de la persona».

    El caso de Locke es un poco particular porque es de otra época y recién se estaban sentando las bases del liberalismo, además de que el contexto era diferente al de hoy y creo que mas bien importa la dirección en la que iban sus ideas, pero más allá de eso igualmente sería interesante saber qué pensaba.

    Pinochet es otro personaje que yo incluiría dentro del conservadurismo capitalista, con la diferencia de que no era democrático. Si bien tuvo influencia de Milton Friedman, esa influencia fue sólo en sus políticas económicas, justamente la parte que a grandes rasgos comparte el conservadurismo capitalista con el liberalismo libertario. Mas no tuvo influencia de M. Friedman en los temas que diferencian a conservadores de libertarios.

    saludos.

  22. ah, y otra cosa: creo que la influencia de M. Friedman sobre Pinochet es similar a la influencia de Hayek sobre Tatcher. Sólo se restringe a políticas económicas y nada más. Justamente deja afuera a esas cosas que diferencian a conservadores de libertarios.

  23. aporto otro dato:
    Locke, viviendo en una época en la que reinaba la monarquía absoluta, defendió la monarquía parlamentaria. Creo que esto se puede interpretar de 2 maneras: una es decir que la ideología de Locke iba en el sentido de la monarquía parlamentaria, y la otra es decir que la ideología de Locke iba en el sentido de menos monarquía.
    Y otro dato sobre Locke: apoyaba la laicidad del estado, o sea la separación iglesia-estado.

  24. También estaría bueno leer el ensayo de Hayek que se titula “PORQUÉ NO SOY CONSERVADOR”


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