Posteado por: Javier | junio 26, 2011

Matrimonio gay en Nueva York

Ya tenemos matrimonio gay en Nueva York. Los activistas impulsores del matrimonio homosexual consiguieron el viernes por la noche una victoria histórica al aprobar el Senado del estado de Nueva York una propuesta de ley que permitirá las bodas gays. Nueva York se convertirá así en el sexto estado del país, y el más populoso, en adoptar el matrimonio gay. Era casi de cajón. El estado de Nueva York es uno de los más “progres” de EEUU, casi un pedazo de lo más socialdemocratizado de Europa que nos podamos imaginar arrancado de este lado del charco e injertado allí. Normal, no hay libertad para fumar en casi ningún otro sitio o para muchas otras cosas pero dos tíos o dos tías ya pueden casarse.

Al menos, dos cosas. Se ha decidido por el legislativo de ese estado (hasta algunos republicanos han votado a favor, y ya quisiera yo esa democracia interna en los partidos de aquí), un órgano democráticamente electo, y no por un “garzón” o una “garzona” de turno, inventándose un “derecho”, diciendo “abra cadabraaaaa, pata de cabraaaa, ahora por aquí, ahora por allá y me saco de la chistera un derecho”. Y, al menos, también se ha introducido una enmienda que exime a las organizaciones religiosas de cumplir esta ley.

Con respecto al “tema homosexual” ya he hablado largo y tendido, pero algún apunte más. Ya que una de las entradas recientes ha tratado sobre Pío Moa y su polémico artículo sobre la defensa del franquismo, es bueno recordar que, hace más o menos un año, habló de “la desgracia de ser homosexual”. No, Moa, la desgracia no es ser homosexual. La desgracia es no tener a Jesucristo, seas hetero u homosexual. Alguien puede tener una apariencia externa de una vida muy pulcra y andar por la puerta ancha camino del infierno. Está claro que todos somos unos pecadores miserables, y como no soy Dios y no sé si una persona en concreto que sienta esta atracción hacia los de su mismo sexo, haya tenido o no actos sexuales con ellos, interiormente esté en camino o no de arrepentirse. Puede haber casos en que una persona haya sido lavada de sus pecados en el nombre de Cristo y, sin embargo, nosotros nos dediquemos a “negarle” esto (aunque nosotros no tengamos ese poder realmente, por supuesto). La realidad del arrepentimiento solo la conoce Dios y muchas veces no entendemos hasta qué punto es capaz de llegar, y con qué poder, el amor de Dios. El problema está en que la homosexualidad es un pecado continuado pero habrá no pocos “cristianos” nominales, muchos de ellos predicadores en sus iglesias, que, en cuanto a moralidad, no anden mucho mejor, mientras nosotros muchas veces nos centramos obsesivamente y nos cebamos en un solo pecado. Hay muchos casos distintos, por supuesto. A mí una exhibición grotesca y carnal como la del “Orgullo gay” no me provoca ira sino mucha pena por quienes la protagonizan, quienes, realmente, son incluso una minoría activista y militante entre los propios homosexuales.

Punto y aparte. Del mal llamado “matrimonio homosexual”, o como gusta decir a los apóstoles de lo políticamente correcto “matrimonio entre personas del mismo sexo” (¡impresionante! ¡cómo cansa hablar igual que un progre, retorciendo tanto el castellano clásico y castizo!) ya dí mi criterio: NO es un “derecho”.

La Constitución Española, con mucha torpeza, dice que “el hombre y la mujer tienen derecho a contraer matrimonio en plena igualdad jurídica” (artículo 32.1), algo en lo que, por cierto, es a lo que se han agarrado en el PP para recurrir la reforma del Código Civil que legaliza el matrimonio gay, en que es “derecho” solo entre un hombre y una mujer.

Con mucha torpeza digo porque ¿cómo catalogar y encajar el matrimonio como “derecho”? Pero es que no es un “derecho” ni siquiera para un hombre y una mujer, es un contrato, una institución de Derecho civil, que como tal genera obligaciones para ambas partes contrayentes y limitaciones en sus facultades personales y patrimoniales. ¿Qué es esta absurdez de llamar “derecho” a eso? ¿A una cosa que limita la esfera de la autonomía de su voluntad? LEAN el Código Civil. Si alguien se casa, salvo que su régimen económico sea el de separación de bienes, determinados bienes que usted adquiera, por ejemplo, el salario que perciba por su trabajo, incluso si le pagan en especie, no puede venderlos o donarlos sin consentimiento de su mujer. Si percibe por su trabajo 1000 € necesita el consentimiento expreso de su esposa si quiere donarlos o gastárselos en lo que le dé la gana, no puede hacer lo que quiera con ellos. No voy a dar aquí un cursillo de Derecho civil matrimonial; si quieres uno, matricúlate en Derecho o apúntate a una de las muchas academias que imparten cursos de práctica jurídica, pero, por ejemplo, en la sociedad matrimonial de gananciales, el régimen común, salvo pacto expreso en contrario, en la mayoría del territorio del Reino, la administración y gestión de los bienes gananciales, los bienes del matrimonio que pertenecen a ambos cónyuges según la relación que establece el propio Código Civil, corresponde de forma conjunta a los dos cónyuges por lo que para realizar actos de disposición sobre los bienes gananciales se requerirá el consentimiento de ambos cónyuges. En todo caso, sin consentimiento de su cónyuge, usted solo puede utilizar estos bienes para realizar gastos urgentes o de necesidad, aunque tengan el carácter de extraordinarios, disponer por testamento de la mitad de los bienes gananciales, siempre que se respeten las legítimas o disponer del dinero que le sea preciso según las circunstancias de la familia para el ejercicio de su profesión o la administración de los bienes privativos. Ya vemos, “jurídicamente”, lo justificado que está considerar el matrimonio como un “derecho”.

El Estado “mete la mano” en ese contrato y regula el matrimonio en su ordenamiento civil con un régimen muy especial diferenciado de otro tipo de acuerdos por los intereses públicos, económicos, fiscales y poblacionales (pues es una unión que tiene el potencial de engendrar hijos y aumentar la población de su territorio).

Esto no está de más explicarlo pues hay muchos liberales que tienen un soberano cacao mental con esta cuestión. Miren esta entrada. Si no fuera porque está en un blog supuestamente, que es mucho suponer, “liberal” parecería que la ha escrito Zerolo. ¿”Libertades individuales”? Sí, en Nueva York están en pleno “auge” porque George se pueda casar con Michael.

El activismo en torno al “matrimonio gay” lo único que busca es dar categoría jurídica a lo que no es más que un gusto particular de una serie de señores y señoras específicos. Con el argumento de que “hombre, es que no se les puede discriminar”. Con ese razonamiento, ¿porqué no se da carta legal a la poligamia? ¿O a la zoofilia? ¿Por qué discriminan a los polígamos y los zoofilos si, total, eso no es más que su estilo de vida? Si usted quiere casarse privadamente con otro caballero, ¿quién le impide celebrar una ceremonia en el jardín de su casa?, e invitar a la fiesta a todos sus amiguitos y que les tiren confetti y arroz mientras gritan “¡vivan los novios!”. Pero, a partir de ahí, ¿tan poca vergüenza tiene usted que pretende sacarse de la manga un “derecho” a que el Estado y la comunidad deban forzosamente reconocer como una institución jurídica lo que usted privadamente ha montado de acuerdo y amoldándolo a sus propios gustos y preferencias personales? “AAAAAY, LO QUE HA DICHO ESTE DESGRACIADO!”. Sí, lo he dicho.


Responses

  1. Buenas tardes Javier.

    “Pero es que no es un “derecho” ni siquiera para un hombre y una mujer, es un contrato”

    Creo más bien que es un derecho limitado al hombre y la mujer inspirado en un derecho cristiano o mandato divino, por lo menos en teoría y a pesar de que religiones paganas también lo reconozcan.

    Porque si el matrimonio sólo fuera un contrato ¿por qué tanto alboroto? ¿Acaso no permite la legislación celebrar cualquier tipo de contrato entre maricas o de un marica con una persona normal? ¿No puede un marica celebrar un contrato de compra·venta? ¿No puede un marica firmar un contrato laboral?

    Discrepo contigo Javier. El matrimonio no es sólo un contrato civil. Creo que ese es uno de los grandes males de nuestra sociedad, identificar el matrimonio con un papel que se firma.

  2. Hola, Rubén.

    Yo, en principio, creo que no habría problema en considerarlo un contrato o un acuerdo de voluntades. De hecho, fíjate que una de las defensas más habituales que se hace del “matrimonio gay” es el “pero es que si son dos personas que se quieren, ¿cómo no vamos a dejar que se casen?” o “si un hombre y una mujer pueden casarse y dos hombres no, eso es discriminatorio”, no que sea un contrato y que, si concurre la voluntad de los dos gays, pues adelante: que se casen y santas pascuas.

    El “argumento” es puramente sentimentaloide y lacrimógeno, no legal para nada; cuando, hablando, por ejemplo, de matrimonio cristiano, ni siquiera este se puede decir que sea una institución basada en lo sentimental, sino en lo utilitario, como forma de ordenar las relaciones y la vida en este mundo. ¿Cómo va a ser “discriminatorio”? ¿Acaso es discriminación que no permitan a los ciclistas circular por las autopistas?

    Aparte de esto, que sea un contrato no quiere decir que todo sea lícito como objeto de ese contrato. Por ejemplo, cualquiera puede comprar o vender un coche o una casa, pero yo no puedo auto-venderme como esclavo o, si fuera padre, vender a mis hijos. Con eso y con todo, hay que ver cómo en algún que otro país como Holanda la prostitución, la venta del propio cuerpo en su sexualidad, es perfectamente legal. Lo que quiere decir que, como le comenté a Alfredo en la entrada anterior, estos ingenieros sociales están fuera de sí y no se detendrán ante ninguna consideración (el “matrimonio gay” es solo el principio de lo que veremos en años venideros), salvo que se les expulse democráticamente del poder, es decir, que quien quiera legislar e inventarse figurados “derechos” sobre estas cosas lo va a hacer sin dudarlo.

    Por eso, aparte de que veo que el matrimonio no se puede calificar como un “derecho”, por los motivos que he expuesto en la entrada, lo que opino es que lo que hay que defender es lo absurdo de pretender que la ley reconozca como institución de Derecho civil el que dos hombres quieran vivir juntitos.

  3. Entiendo tu postura Javier. Y desde luego el matrimonio es una institución que se pacta con un contrato sólo que yo me niego a interpretarlo así o, al menos, solo así.

    Se supone que el matrimonio es una institución sagrada y bendecida por Dios sino sería simplemente un papel más. Si eliminamos este hecho de la ecuación, el matrimonio se convierte en una simple unión civil, que es lo que ciertos sectores progres desean, y así abren la puerta a aberraciones como el matrimonio marica y otras múltiples variables que puedan darse según los gustos.
    El matrimonio no sólo es sagrado (por eso el adulterio es un pecado) sino que también es la piedra angular de la familia y esta a su vez de la sociedad. Por eso los progres quieren desvirtuarlo, porque destrozando el concepto cristiano de matrimonio se destroza la familia y a través de esta se manipula y modifica la sociedad para hacerla más servil y dependiente del Estado. En otras palabras, es un paso más hacia la tiranía.

    Conozco el concepto utilitario del matrimonio sin embargo, sin despreciarlo, no estoy de acuerdo con él. Pienso que un matrimonio sin amor, cariño y complicidad entre los cónyuges puede llegar a ser una cárcel para ambos. Es cierto que el amor romántico se sobrevalora, y más hoy en día, ya que si debajo de ello no existe una base firme cuando el amor romántico se asienta y se estabiliza a causa de la rutina y de las cosas de la vida, el matrimonio puede llegar a romperse.
    Otra cosa es esas antiguas costumbres donde los futuros cónyuges se conocen por sus familias y se casan para compartir la vida. A partir de esa base y si la selección es adecuada contando con la experiencia de tus mayores no descarto, incluso es posible, que surja el amor y el cariño en la nueva pareja.
    A este respecto, siempre me gusta citar un estudio estadístico que se realizó en la India hace unos pocos años. Allí todavía hay muchas familias que acuerdan los matrimonios de sus hijos. Pues bien, esta estadística demostró que tan solo el 2% de los matrimonios concertados se rompía frente al 48% de los no concertados o por enamoramiento. ¿Cuales son las causas? Quizá el peso de la tradición. Un matrimonio realizado mediante concierto indica un alto grado de tradición y conservadurismo en las respectivas familias, por tanto puede suponerse que los cónyuges se tomen más en serio el compromiso. El hinduismo, la religión mayoritaria de la India, también considera sagrado al matrimonio.

  4. Creo que el cacao mental lo tienes tu de tanto orar a un dios que no existe. Flaco favor le haceis al liberalismo que los creyentes en lo sobrenatural secuestreis el nombre.

    Gracias por visitar Anclaos. Siempre seras bienvenido.

  5. ¿No existe? ¿Cómo es que yo hablo con Él de cuando en cuando?

    Ah, y así me gusta, muchacho. Con ARGUMENTOS DE PESO, sí, señor.

  6. @anclaos: Desde luego, la letrina que tiene usted en su mente debe ser más negra que las cloacas de Londres en su peor momento de insalubridad.

    Javier: No le haga caso al tipejo este de “anclaos”. Es un argentucho nacionalizado español que vive en Andorra y defiende teorías absurdas quee nada tienen que ver con el liberalismo clásico y democrático de origen puritano y cristiano. Es un afrancesado.

    Lo más gracioso del caso es que la frasecita “derechos individuales” NO APARECE EN NINGÚN ESCRITO LIBERAL DE PESO. Eso de los “derechos individuales” surge a partir de los años 60, los malvados anticristianos años 60 del pasado siglo XX que es cuando la civilización occidental se fue al garete.

    Rubén:

    Vamos a ver — No es un derecho puesto que Dios no habla de “derechos” para con el matrimonio — es una OBLIGACIÓN en todo caso para los que quieran tener hijos y procrear. El matrimonio es sólo una institución, poco más que eso y no hay que darle tanto misterio más allá de lo que es y ha sido siempre — una forma pactada, en el nombre de Dios, para consacrar la “pareja” en Su nombre y en FIDELIDAD a DIOS y a SUS leyes para tener hijos.

    Rubén dice:

    “el matrimonio se convierte en una simple unión civil, que es lo que ciertos sectores progres desean, y así abren la puerta a aberraciones como el matrimonio marica y otras múltiples variables que puedan darse según los gustos”.

    Pero eso es lo que estamos diciendo y advirtiendo — que ya que los sodomitas se pueden casar, ¿por qué no podemos intuir que en un futuro no muy lejano los pederastas también podrán “hacer el amor” con niños? ¿Por qué no? Siguiendo la lógica de los progres, quiero decir por no hablar ya de la poligamía, el incesto, etc.

    “El matrimonio no sólo es sagrado (por eso el adulterio es un pecado) sino que también es la piedra angular de la familia y esta a su vez de la sociedad”.

    Pero creo que Javier no ha dicho lo contrario…

    “En otras palabras, es un paso más hacia la tiranía”.

    Totalmente de acuerdo — al igual que la obsesión por la “no discriminación” — es un paso más para unir al hombre bajo una sóla autoridad y someternos. Prefiero morir por la libertad antes que unirme en el nombre de la paz mundial.

    El matrimonio moderno al igual que la sociedad moderna tiene mucho que ver con el sentimentalismo barato. Antiguamente el concepto “romántico” NO existía y uno se casaba por utilidad, no por amor necesariamente. No es hasta el siglo XII más o menos que va surgiendo el concepto romántico del caballero etc. No lo desprecio, que conste, pero hay que poner las cosas en su perspectiva y hoy en día todo es “amor amor amor”. Es patético.

  7. Ruben:

    Sí, por supuesto que un matrimonio no es como firmar un simple papel. Por contrato me refiero a sus efectos civiles, puesto que despliega distintas obligaciones para las dos partes. Se haya celebrado en forma religiosa o civil, no hay que confundir la forma de celebración con el matrimonio en sí mismo, son dos cosas unidas pero distintas; en España, según el CCivil, el matrimonio es una institución civil siempre y en todo caso, cuya forma de celebración puede ser civil o religiosa, y para que tenga esos efectos civiles debe inscribirse en el Registro Civil.

    Aparte de eso, estoy de acuerdo contigo en que la familia es la gran enemiga del socialismo, ha sido siempre la primera línea de defensa para los individuos frente a las vicisitudes de la vida. La familia suministra protección física y ayuda financiera a sus miembros, seguridad en la infancia y la vejez. Es un ámbito de libertad plena, pocas instituciones más liberales, pocas son un parapeto mayor para nuestra libertad. El estatismo tan invasivo que defiende el socialismo siempre ha visto la familia como una competencia al Estado, debilitarla es algo fundamental. El fin socialista ha sido siempre a la sustitución de la familia por el Estado como estructura provisora ante cualquier necesidad del individuo y la vía, lógicamente, es la desnaturalización de la primera. La familia, desde tiempos inmemoriales, ha funcionado como un verdadero “Estado del Bienestar”, algo que el socialismo, en su afán por crear un Estado-niñera, no puede soportar.

    Por último, el matrimonio por supuesto que requiere amor y afecto mutuo entre los cónyuges, aparte de su fin utilitario, solo que el modernismo y el humanismo han desfigurado completamente el concepto de “amor”, no tiene nada que ver con el de la Biblia.

  8. Anclaos, flaco favor le haces tu al mundo existiendo.

    ¿Mis argumentos para apoyar mi afirmación?
    Lo mismos que los tuyos para decir que Dios no existe.

  9. Alfredo.

    “Vamos a ver — No es un derecho puesto que Dios no habla de “derechos” para con el matrimonio — es una OBLIGACIÓN en todo caso para los que quieran tener hijos y procrear. El matrimonio es sólo una institución, poco más que eso y no hay que darle tanto misterio más allá de lo que es y ha sido siempre — una forma pactada, en el nombre de Dios, para consacrar la “pareja” en Su nombre y en FIDELIDAD a DIOS y a SUS leyes para tener hijos.”

    Si solo es una institución y no hay que darle tanto misterio, ¿a qué viene pues tanto jaleo? ¿Qué los maricas se quieren casar? Que se casen, sólo es un contrato, sólo es una institución. ¿Que sirve para tener hijos? Pues que los tengan, les dejamos adoptar o mejor aun, que los tengan invitro por la seguridad social pagándolo todos de nuestro bolsillo. ¿Qué mas da? Total, solo es un papel, un contrato civil más…

    “Pero eso es lo que estamos diciendo y advirtiendo”

    Pues si es así no lo veo. No veo una defensa a ultranza del matrimonio como base de la familia y de la sociedad. Sólo que es un papel…

    “Pero creo que Javier no ha dicho lo contrario…”

    Tampoco lo había afirmado. Solo que es un contrato civil, un papel…

    “No es hasta el siglo XII más o menos”

    Casi mil años… ¿Te parece poco? Hay tradiciones que no son tan longevas.

    “pero hay que poner las cosas en su perspectiva y hoy en día todo es “amor amor amor”. Es patético”

    Vale pero eso es otra cosa. Eso es sentimentalismo barato propio de telenovelas. Ahora bien, sin amor ni cariño producido antes o después del matrimonio, este no va a ningún sitio.

  10. Javier.

    Estoy completamente de acuerdo con tu último comentario.

  11. Rubén, dices:

    “Si solo es una institución y no hay que darle tanto misterio, ¿a qué viene pues tanto jaleo? ¿Qué los maricas se quieren casar? Que se casen, sólo es un contrato, sólo es una institución. ¿Que sirve para tener hijos? Pues que los tengan, les dejamos adoptar o mejor aun, que los tengan invitro por la seguridad social pagándolo todos de nuestro bolsillo. ¿Qué mas da? Total, solo es un papel, un contrato civil más…”

    ¿Cómo? No entiendo nada–es que NADIE ha dicho que el matrimonio “sólo sea un contrato” — una INSTITUCIÓN es MUCHO MÁS que un “contrato”. De hecho, ya se les permite adoptar, por desgracia y sobre todo porque eso tan sólo aumentará los casos de pederastia. Estadísticamente, hay más homosexuales pederastas – es lógico, porque es una “opción” sexual profundamente viciosa y depravada.

    “Pues si es así no lo veo. No veo una defensa a ultranza del matrimonio como base de la familia y de la sociedad. Sólo que es un papel”

    ¿Perdón? No he visto eso en ninguna parte, Rubén — no de los escritos de Javier. Por mi parte, si te fijas en mi propia web, siempre se ha dicho que el matrimonio es mucho más que un “papel” y que precisamente estas “reformas” lo único que han hecho es CONVERTIR el matrimonio en eso — en un simple papel sin valor y que por lo tanto, ya han destrozado el matrimonio a menos que se privatice por lo menos y así las iglesias cristianas NO tendrían que reconocer esas “uniones”.

    “Vale pero eso es otra cosa. Eso es sentimentalismo barato propio de telenovelas. Ahora bien, sin amor ni cariño producido antes o después del matrimonio, este no va a ningún sitio”.

    Correcto pero no es una condición absolutamente sine qua non para casarse.

  12. Javier — un apunte porque discrepo parcialmente con vd respecto a la familia:

    “parte de eso, estoy de acuerdo contigo en que la familia es la gran enemiga del socialismo, ha sido siempre la primera línea de defensa para los individuos frente a las vicisitudes de la vida. La familia suministra protección física y ayuda financiera a sus miembros, seguridad en la infancia y la vejez”.

    Esto era lo ideal y cierto hasta principios del siglo XX. Hoy ya no es así en la mayoría del mundo Occidental y no creo que se puede “extrapolar” normas universales de este tipo teniendo en cuenta que hoy ya no existen “familias extensas” como sí existían antiguamente. Y bueno eso de “seguridad en la vejez”…no sé yo…las residencias de ancianos están llenas…

    “Es un ámbito de libertad plena, pocas instituciones más liberales, pocas son un parapeto mayor para nuestra libertad”.

    MMM…tampoco comparto esto del todo: ciertamente los que tuvimos la bendición de tener una familia en condiciones sí podemos decir esto pero hay otros ejemplos que NO son así — sobre todo las familias musulmanas y algunas de latinoamerica en el pasado. Muy liberal…no sé yo…

    “El estatismo tan invasivo que defiende el socialismo siempre ha visto la familia como una competencia al Estado, debilitarla es algo fundamental”.

    Sí, esto sí es verdad pero insisto: cada vez menos.

    “La familia, desde tiempos inmemoriales, ha funcionado como un verdadero “Estado del Bienestar”, algo que el socialismo, en su afán por crear un Estado-niñera, no puede soportar”.

    ¿Será así en 30 años? ¿Existirá la “familia” en 30 años? Lo dudo.

  13. Alfredo:

    Hmm, ya, bueno, reconozco que he partido de la presuposición de una buena familia, es decir, o una familia cristiana o una familia que, sin ser expresamente cristiana, no sea enemiga ni opuesta al cristianismo y que, es más, practique las virtudes cristianas (aprovecho para decir que yo estaría encuadrable, más bien, en el segundo caso), alguna vez hemos hablado de que hay personas que sin ser cristianos nominales pueden actuar bíblicamente en muchas cuestiones, no del caso de una familia malvada o totalmente inmoral, que, por desgracia, cada vez viene siendo lo más común desde unas pocas décadas a esta parte.

    Es que, es más, bíblicamente, en caso de maldad extrema de una familia o de que impidan a uno de sus miembros la práctica de su fe, si se convierte al cristianismo, no estaría obligado a obedecerles, pues está sujeto a la potestad paterna, pero la misma está establecida por delegación de Cristo.

    Y, por supuesto, ser un alcohólico o drogadicto debiera ser motivo de perder toda potestad sobre los hijos.

    Aparte, a lo que ha comentado en la réplica a Rubén, más o menos, es a donde quiero llegar: no es que haya un peligro de que destrocen el matrimonio, es que lo han destrozado ya. Por eso, menos aún hay que considerarlo un “derecho”, a la vista de que los derechos para ellos no son algo que se tiene o no se tiene, sino que se puede acumular otro y otro y otro nuevo, según los gustos, las molestias o las preferencias de cada uno y las que vayan surgiendo con el tiempo. Por lo menos, con su consideración como un acuerdo privado se ha conseguido que las iglesias no tengan porque reconocerlo forzosamente y por narices (si una iglesia particularmente lo acepta, en fin, es decisión privada y exclusiva de la propia iglesia, ahí ya entraría su autonomía, y sus miembros, ya decidirán éstos en conciencia si seguir unidos a esa iglesia o no).

  14. Cuelgo un video curioso que he encontrado bastante ilustrativo: je, je.

    http://www.youtube.com/profile?feature=iv&annotation_id=annotation_5977&user=aroodawakening#p/c/0/ZJv6YEhHR0Y

    Espero que os guste. A mi sí.

  15. Tiene un aspecto curioso el video. Ahora tengo que trabajar y lo veré entero más tarde, ya que dura más de 20 minutos.

    La verdad es que sobre Sodoma y Gomorra, son apasionantes algunos descubrimientos que está haciendo la arqueología. Lógicamente, la ciencia lo que nos da son hipótesis de lo que pudo ocurrir, pudo ser como opinan los arqueólogos o no, la verdad y la certeza la tenemos en Génesis y la da la fe, no las estas investigaciones, pero, aún así, es muy interesante.

    Obviamente, los científicos no entran en si Dios utilizó las fuerzas de la naturaleza para castigar a las ciudades o no, no es labor de la ciencia demostrar que Dios actuó, eso lo sabe el creyente, sabe que Dios, como Creador, maneja los mecanismos de este mundo.

    Aquí exponen una teoría según la cual, el relato bíblico concuerda plenamente con las características tectónicas de la zona del Mar Muerto, con los efectos que tendría un terremoto de la escala seis, agrietando la tierra y expulsando al exterior alguna de las bolsas de gas metano que hay por todo subsuelo de esa región, lo que habría originado el fuego y azufre del que se habla en la Biblia:

    http://www.arqueologos.org/arque-bibli/103-sodoma-y-gomorrala-teoria-de-la-licuefaccion.html

  16. Muy interesante el vídeo.

    Javier:

    “si se convierte al cristianismo, no estaría obligado a obedecerles, pues está sujeto a la potestad paterna, pero la misma está establecida por delegación de Cristo.”

    Correcto.

    Sí, también de acuerdo con lo del matrimonio — seria mejor a estas alturas privatizarlo, ya que se lo han cargado para siempre. Lo único que lo podría “salvar” sería una restauración puritana en la nación pero eso dependerá ya de Dios, no de nosotros, como todo en esta vida.

    Saludos

  17. Alfredo.

    “¿Cómo? No entiendo nada–es que NADIE ha dicho que el matrimonio “sólo sea un contrato”

    Javier dice:

    “Pero es que no es un “derecho” ni siquiera para un hombre y una mujer, es un contrato, una institución de Derecho civil, que como tal genera obligaciones para ambas partes contrayentes y limitaciones en sus facultades personales y patrimoniales”

    Si bien explícitamente no ha utilizado el término “solo” por el contexto de la frase y su forma de expresión taxativa implícitamente se sobreentiende la exclusividad de su definición.

    “¿Perdón? No he visto eso en ninguna parte, Rubén — no de los escritos de Javier.”

    Bueno, esto quizá haya sido una afirmación muy atrevida por mi parte. En cuanto a tu web, creo no haber leído nada a ese respecto, claro que la sigo desde hace poco y seguramente no habré tenido la oportunidad.

    En cuanto al video, sí me pareció muy interesante y sobre todo muy científico en cuanto al análisis de las estructuras encontradas igual que la posible explicación del hecho en sí. La verdad que me ha resultado muy sorprendente.
    También he encontrado, como curiosidad aunque no tenga nada que ver con este tema, otro descubrimiento arqueológico de un tal Ron Wyatt sobre el cruce del Mar Rojo por el pueblo judío. Este hombre ha hallado el recorrido auténtico por el Mar Rojo señalado por un par de mojones a un lado y a otro del mar con diversas inscripciones en hebreo antiguo muy mal conservadas rememorando dicho evento y colocados por el rey Salomón. Pero lo más sorprendente de todo son los restos submarinos que ha encontrado en el recorrido: restos de carros de guerra egipcios, armas, y cientos de esqueletos de hombres y caballos. Sorprendente, ¿no?

  18. Esto de los hallazgos en el Mar Rojo lo conocía también. El caso es que, entonces, por donde habrían pasado los israelitas habría sido por el Golfo de Aqaba, no por el de Suez, como se pensaba, y el Monte Sinaí no sería el que la geografía ha denominado así, donde existe un monasterio (el de Santa Catalina) en el lugar en que unos monjes ortodoxos dijeron haber encontrado restos de la zarza ardiente que guardaron como reliquia, en la península del Sinaí; sino que estaría en Arabia, como se dice en la Biblia, por otra parte: “Por esto Agar es monte Sinaí en Arabia” (Gálatas 4:25).

    En cuanto a la cuestión matrimonial: me refería a que, en cuanto a sus efectos, serían contractuales entre ambas partes, fundamentalmente, les impone unas obligaciones y les limita en algunas de sus facultades de actuar (como en los temas económicos).

    Por eso, es absurdo que determinados colectivos reivindiquen que su unión constituya un “matrimonio” basándose en que “es un derecho”. Sería muy novedoso, un “derecho” que lo que te impone es obligaciones. En todo caso, habrá gobiernos que les concederán el que a su unión se le llame matrimonio, como ha pasado en España, y otros que no, y legalmente pues tendrá o no esa denominación, pero creo que, en cualquier caso el destrozo lo han hecho ya y lo que hay que hacer es salvar los restos del naufragio. Por lo menos, privatizándolo las distintas confesiones religiosas, de momento, son libres de aceptarlo o no.

  19. Ayer estaba en una conversacion entre amigas y una de ellas comento que todavia estaba pagando las deudas de su ex-esposo deudas creadas por el durante el matrimonio. En el matrimonio lo vas a entregar todo son dos personas que se van a convertir en una. Siempre he visto que el enfasis toda la vida se centra en el matrimonio en la vida en pareja pero el tema del divorcio y sus consecuencias nunca se toca durante el proceso psicoformativo existe ese termino? .Es decir se nos educa desde la infancia para que sepamos que algun dia viviremos junto a otra persona y formaremos familia y los cuentos siempre terminan con y vivieron felices para siempre.Aprender sobre el divorcio sobre sus causas y como lidiar con sus consecuencias en mi opinion ayudaria mucho a estar mejor preparados para el matrimonio…

  20. […] relación al “matrimonio gay”, esencialmente, sigo pensando lo mismo que en esta ENTRADA. El matrimonio es una institución cuyos efectos son contractuales entre ambas partes contrayentes […]


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