Posteado por: Javier | julio 7, 2011

¿Es liberal prohibir la pornografía?

Aaaaaaaaaaaaaaay, ya estamos otra vez “restringiendo la libertad”. “Este chico no es un liberal, es un ultra-conservador moralista que nos quiere quitar la libertad a todos”, dirán, o un “calvino-fascista”, como definió cierto individuo anarko-friki cuya web, gracias a Dios, ya parece finiquitada y bien finiquitada (una mierda menos en la blogosfera).

Vamos a ver. Todos hemos sido jóvenes, hubo una época en que nos enteramos de que existía algo llamado sexualidad y no me voy a meter en si cualquiera alguna vez hemos caído y no hemos podido evitar mirar eso, ni siquiera si ustedes eran de los que se pajeaban con nocturnidad y alevosía escudriñando las rayitas codificadas de cierta cadena que emitía pornografía codificada hace ya años, como parece ser que así ocurría en muchos casos.

Simplemente estoy planteando si en un orden liberal la pornografía es algo prohibible o como mínimo regulable. Es cierto que en ningún país de nuestro entorno está prohibida, pero eso no quiere decir nada. No hay que irse a países islámicos. En Australia, un refugio en las antípodas bastante más liberal que la Europa socialdemocratizada en la que vivimos, la pornografía está bastante restringida.

Hay que empezar por decir que la pornografía no es “libertad de expresión”. Supongo que casi ningún caradura dirá que es “libertad de expresión” pero… por si acaso. Libertad de expresión es eso mismo, libertad para expresar todo tipo de ideas y opiniones con contenido político. Eso por supuesto que no podemos prohibirlo. Igualmente, también tendríamos, dentro de la libertad de expresión, otras manifestaciones conexas a la misma, como la libertad de cátedra o la libertad de divulgación de estudios científicos, históricos, etc.. En Europa, vergonzosamente, hay ciertos estudios u opiniones sobre hechos históricos que están criminalizados en más de un país. Por ejemplo, aquellos que duden sobre la veracidad o la entidad del Holocausto perpetrado por los nazis en la Segunda Guerra Mundial. A mí me parece despreciable que un nazi se mofe o se tome a cachondeo que se exterminase a millones de personas que no habían hecho nada pero eso es otra cosa a pretender perseguir penalmente esas opiniones. En internet nos podemos encontrar infinidad de páginas en las que se duda o se cuestiona que el Che Guevara fuera un asesino o se niega la realidad del Holocausto ucraniano o “Holodomor”, cuando el genocida Stalin dejó morir de hambre a millones de ucranianos durante los años 30 del siglo XX. No estoy a favor de que se prohíba una u otra, pero, ya que una se criminaliza, ¿la otra por qué no? ¿Por qué se crea un tipo penal específico para una opinión sobre un hecho histórico concreto y sobre la que se tenga sobre otro se pasa la mano?. Otra manifestación sería la libertad de las iglesias o distintas confesiones religiosas de predicar la doctrina que crean oportuna siempre que no vulneren leyes de carácter general (lógicamente, en ninguna cabeza sensata cabe que los cultos de una secta que incluyesen sacrificios humanos fueran legales).

Pero no, la difusión de imágenes sexuales explícitas no es “libertad de expresión”. Bien es verdad, como hemos visto, que quien plantease prohibir o, como mínimo, restringir legalmente la pornografía inmediatamente puede ser tachado de “liberticida” pues hemos llegado a un punto en que la única libertad defendible parece ser la llamada “libertad sexual”, mal llamada puesto que más bien debería ser “exhibicionismo sexual permanente”. Vivimos en una sociedad en la que por distintos medios nos bombardean constantemente con la exhibición sexual. No es necesario ni siquiera sentarse a ver una película pornográfica o erótica. Hasta en una película convencional, en la publicidad, en programas de televisión…, en todo, la insinuación sexual es permanente incluso aunque no venga a cuento. La sexualidad es un aspecto más a vivir y disfrutar en esta vida, por supuesto, de eso no hay duda. Pero la cuestión es que vivimos en la sexualización permanente, la sexualidad por la sexualidad, totalmente banalizada. Como liberales no podemos pretender controlarlo todo, pero sí proteger, al menos un poco, ciertos bienes como la salud de nuestra infancia.

Si planteamos que las drogas no deben ser legales (salvo algunas concretas para fines terapéuticos que puedan descubrirse médicamente), ¿por qué no la pornografía? En los medios públicos, desde luego, pero incluso en los privados esto puede regularse y restringirse pues ya he dicho que NO es expresión (como no es “expresión” ir desnudo por la calle, aunque en España, realmente, solo sea delito si se hace delante de menores de edad). Las drogas tienen unos efectos devastadores en la juventud, Pero ¿y la pornografía? NO SE TRATA DE “MORALIZAR” A TRAVÉS DE LAS LEYES NI DE PRETENDER CONTROLARLO TODO, SINO DE REGULAR Y PROTEGER A DETERMINADOS MIEMBROS DE LA SOCIEDAD. Muchísimos niños y adolescentes tienen acceso muy fácil a la pornografía. Hay estudios psicológicos controvertidos. Algunos manifiestan que no afecta para nada (a personas adultas), pero otros como el de los profesores Dolf Zillman, de la Universidad de Indiana, y Jennings Bryant, de la Universidad de Houston, encontraron que la exposición repetida a la pornografía tiene como resultado una satisfacción disminuida con la pareja, una disminución en la valoración de la fidelidad y un aumento mayor en la importancia del sexo sin compromiso. Un estudio realizado por el doctor Reo Christensen, de la Universidad de Miami, en Oxford (Ohio), encontró que la pornografía deja la impresión en los espectadores de que el sexo no tiene relación con la intimidad; que no está relacionado con el amor, el compromiso o el matrimonio; que formas extrañas del sexo dan la mayor satisfacción (como la zoofilia) y que el sexo irresponsable no tiene consecuencias adversas. Además, en una serie de estudios efectuados por los doctores Elizabeth Oddone-Paolucci y Mark Genuis, de la Fundación Nacional para la Investigación sobre la Familia y la Educación (“National Foundation for Family Research and Education”), así como el doctor Claudio Violato de la Universidad de Calgary, se observaron numerosos cambios en las percepciones con respecto a la sexualidad y la conducta sexual después de exponer repetidamente voluntarios a la pornografía (es decir, seis sesiones semanales de una hora). Estos incluyen la trivialización de la violación como una ofensa criminal, el aumento de la insensibilidad hacia la sexualidad femenina y el descontento con las relaciones sexuales.

Si estos son los efectos en adultos, ¿hasta dónde pueden llegar en niños o adolescentes?

Igual que usted no puede vender las sustancias venenosas que le dé la real gana, es muy dudoso que cualquiera pueda emitir lo que le salga de las narices diciendo que “es que es mi libertad de expresión”. Esto ni es ni ha sido nunca “liberal”, pues la libertad de expresión nunca ha amparado esto. Una cosa, por ejemplo, es un documental médico sobre la sexualidad sana y otra emitir imágenes que incitan a lo más depravado dentro del sexo (sodomía, violaciones, adulterio, etc.). No es cuestión de tratar a todo el mundo como si tuviera diez años, pero sí de proteger un poco mejor a quienes tienen diez años de edad. Para erradicar la pornografía completamente sería necesario casi implantar un estado policial y abolir internet pero eso no es liberal y no quiero eso. Simplemente dificultar, en la medida de lo posible, que quienes se puedan ver más afectados por este material tengan acceso al mismo, al igual que con las drogas o la prostitución. Ni una ni otra se van a terminar porque estén prohibidas, pero eso no significa que por ello haya que dejar campo libre. Ni las drogas o la prostitución son “libertad” de hacer “con mi cuerpo lo que me dé la gana” ni la pornografía es “libertad” de “expresarme como me dé la gana” y, salvo algún libero-friki, ningún liberal clásico y serio puede pretender defender lo contrario.

Anuncios

Responses

  1. “Supongo que casi ningún caradura dirá que es “libertad de expresión” pero… por si acaso”.

    Sí, sí que los hay que dicen eso, Javier.

    ¡¡Muy buen ejemplo el de Australia!! Luego me paso si tengo tiempo para ver si hay algún idiota pro legalización.

  2. Australia es muy buen ejemplo, este enlace es de 2007 pero es muy interesante, trata sobre Netalert un proyecto para desarrollar un software de control de Internet para las familias, invertir en el seguimiento y la localización de los llamados “predadores online” que pululan por las redes sociales y chats de la red, cerrar sitios de terroristas y reducir todo lo posible la pornografía a la que los australianos tienen acceso.

    http://www.mastermagazine.info/articulo/12125.php

    Y no creo que el gobierno de Howard fuera “liberticida” por eso, proteger a la infancia no tiene nada de liberticida, es más, posiblemente Australia es de los países más liberales que vayan quedando, al menos, al estar en las antípodas, todavía parece que no está contaminado del todo por la corrección política y la inmundicia europeista.

  3. Una “acotación”, a raíz de un comentario que me ha hecho Andrés Álvarez en Facebook:

    No me refiero a entrar casa por casa a ver qué hacen los padres con los hijos. La educación es algo que compete a los padres. Eso es cuestión de cada cual, precisamente, en la entrada anterior, ya hablé de que si una familia son unos degenerados, el Estado jamás en la vida, y haga lo que haga, conseguirá arreglarla. A lo que me refiero es a que la pornografía en modo alguno entra dentro de la “libertad de expresión” y que es perfectamente posible y legítimo que el Estado no permita su emisión en la TV, limitarla a ciertas horas de la madrugada, únicamente a que la emitan canales de pago, etc… Es evidente que si alguien quiere e insiste mucho al final conseguirá ese material en algún sitio, pero no se trata de eso, de entrar en los hogares como si fuéramos un “estado policía”. Si fuera “libertad de expresión” no sería legítimo limitarla, se podría emitir en abierto, a cualquier hora y hasta, es más, ¿por qué prohibir la pornografía infantil?

  4. No hay que prohibir nada. Quien es el Estado para prohibirme consumir algo?. Cuanto moralismo……

  5. Oscar: Cuánta gilipollez diría yo…¿sabe usted juntar un argumento utilizando lógica o es usted tontito de nacimiento?

    Javier: ¡Y tanto! Ya quisiera “Europa” o la Unión Eurodeuda tener un centímetro del liberalismo que hay en Australia (que por cierto, NO ha sufrido “crisis de deuda” financiera) y tienen sus calles limpias no llenas de drogadictos y meadas como “Uropa”.

    Deje su enlace a este articulo en el hilo de mi web…el de hoy, para “ilustrar” a molondro nuestro “amigo”.

  6. Alfredo:¿ Es usted subnormal por convicción?. Simplemente no me gustan que el Estado sea quién dicte que puedo ver, leer, comer….. Los Estados-Estanilistas te los dejo para tí. mojón seco

  7. ¿Quién dice que no se deben legalizar las drogas? Esta comprobado que lo que no funciona es el metodo de EEUU de invasión y derroche de dinero en Mexico. Al menos, se acabaría con el narcotráfico. UYYY cuanto disfraz de liberal.

  8. Sobre Australia justamente es algo sobre lo que tengo pendiente escribir pues, como siga en esta deriva EEUU con el obamismo, quién sabe si puede llegar a convertirse al final en el país referente liberal, pero del verdadero liberalismo (no del “libegalismo” del pelotazo irlandés, el “tigre celta”, como decían, que ha sido muy similar al que hemos tenido en España). Además, concretamente John Howard, hasta 2007, en la cuestión de las rebajas de impuestos sí lo hizo bien, primero rebajó el gasto público y después recortó impuestos, al contrario de otros líderes de la derecha liberal o conservadora que primero rebajan tributos de forma electoralista sin hacer reformas en el gasto público.

    Qué “raro” que no hayan sufrido la crisis financiera, teniendo tanta influencia histórica allí, también en la economía, el calvinismo. Y, aparte, siempre han sido un aliado fiable en la lucha contra los totalitarios, sea en la II Guerra Mundial, en la Guerra Fría o en la Guerra contra el terrorismo. Todavía me acuerdo de algo particularmente asqueroso en 2004, cuando el inepto acababa de llegar al poder, tras un atentado contra la embajada australiana en Yakarta y los informativos de TVE ya empezaron “claaaaro, los australianos tienen tropas estacionadas en Irak”

    OSCAR: en fin… ¿qué quiere que le diga? ¿Qué añadir a este comentario?

  9. Mire usted, Oscar/Cartolas, el mojón lo será usted pero no seco, sino bien fresquito y recién cagado pues el hedor se nota a leguas. Yo aquí dejo libertad total de expresión pero usted va a respetar a mis amigos y comentaristas.

    ¿Cómo se va a acabar con el narcotráfico no combatiéndolo? ¿Se acabarán con las violaciones o los secuestros no combatiéndolos? Además, no si, independientemente de que se acabe o no, es que hay que combatirlo implacablemente porque son sustancias tóxicas y que son la muerte para la juventud de nuestros países, aunque usted diga “yo me kiero meter de todo, TRONKO”. Usted siga fumándose el porro, que esto es para gente adulta y con un poquito de madurez.

    Que, ¿quién dice que no se deben legalizar las drogas? Pues las leyes penales aprobadas por un parlamento democrático que para eso es reflejo de una sociedad que rechaza que esa basura sea legalizada. Ya se sabe que los ancaps rechazan la democracia, pero así es la cosa.

    ¿Pero qué habla de “estalinismo”, payasete?

    • Como compara las violaciones con el narcotrafico? Se nota que vive en su burbuja y no tiene ni puta idea, solo teoría, nada más. Ha leído algún libro se lo aprendió de memoria y así le luce el pelo.

  10. OSCAR, el moco, dice:

    “Simplemente no me gustan que el Estado sea quién dicte que puedo ver, leer, comer….. Los Estados-Estanilistas te los dejo para tí. mojón seco”

    Suscribo lo que dice Javier — viene al grano — un mojón fresquito, de perro callejero, sin desparasitar, so pedazo de idiota mamporrero.

    ¿De qué “estalinismo” estás hablando, juntaletras analfabeto cretino?

    Y cuide de su tono con como le habla a mi amigo Javier que le advierto que no nos quedamos con los brazos cruzados. Pesado.

    Javier:

    Gracias por su apoyo, estos tipejos son unos ASQUEROSOS y encima van de listos. ¿De dónde es el encanto este?

    “Qué “raro” que no hayan sufrido la crisis financiera, teniendo tanta influencia histórica allí,”

    ¡Anda! ¡No me diga?! Qué raro ¿no? ¿Calvinismo y prosperidad! Qué va!! El estao el estao me tiene que dar DERECHOS, DERECHOS.

    Australia es un GRAN ALIADO y un GRAN pueblo de gente seria.

    “Todavía me acuerdo de algo particularmente asqueroso en 2004, cuando el inepto acababa de llegar al poder, tras un atentado contra la embajada australiana en Yakarta y los informativos de TVE ya empezaron “claaaaro, los australianos tienen tropas estacionadas en Irak”

    Es para reventarles todo lo que tienen de caradura. Pero, no terminariamos nunca.

  11. “off topic”

    De un foro privado, fijese Javier lo que me ha dicho un amigo mio inglés sobre un sujeto parecido a este “señor”:

    “Tory:

    El post de unirlaraza18 es una pérdida total dde tiempo, ignórala. Es un usurpador de Pakistán que no tiene ni puta idea sobre España y utiliza el foro para “espamear” un servicio de traducción moruna pakistani”.

    Este tipo debe ser uno de esos trolls spammers también.

  12. Pues este no es pakistaní, sino de Nava de Roa, Burgos.

    ¿Libros? Hombre, dice que no he leído libros pero este ni siquiera habrá llegado a terminarse un panfletillo marianista resumiendo una obra de Rothbard (que si fuera el libro original, mira, pero, encima un resumen, ni eso).

  13. Que la venta se limite a los sex-shop (por ejemplo) no me parece liberticida pues se impide el acceso a menores de edad, población que debe estar al margen de dichas publicaciones.

  14. Las amenazas me las paso por el forro de los huevos.

  15. No, mientras se cumpla la ley y esos establecimientos no permitan entrar a menores, no lo es, obviamente.

    CARTOLAS: ¿Le quedan muchas tonterías que soltar? ¿Qué amenazas? Que se deje opinar libremente no quiere decir que le tengan que tocar las palmas y decirle “eres un fenómeno, macho” cuando viene aquí solamente a soltar estupideces en plan “eres un moralistaaa, tio”, “eres un estalinista, tronko”.

    No aporta nada, solo suelta spam. La pamplina de que “yo me drogo y me meto en el cuerpo lo que me da la gana, que para eso es mío y el Estao es mu malo y no me lo puede prohibir” me lo ha dicho gente mucho más inteligente y con más argumentos que usted, aunque tuvieran tan poca razón, así que sus deposiciones no son aporte novedoso ninguno.

  16. Cartolas:

    ¿Qué huevos? No sé qué forro tendrás más allá de la entrepierna porque tu de hombre tienes más bien poco.

    ¿Quíen te está amenazando, tonto de los cojones? ¿Quién? Se te ha dejado en evidencia y has quedado como un estúpido sin argumentos. Léete algo más que el catálogo de Rothbard en el meadero. Te aseguro que hay un mundo muy amplio más allá de Rothbard y demás chorradas que repites como una cotorra.

  17. ¿En evidencia? Tratar de resolver las violaciones,asesinatos, narcotrafico apliando la misma solución. ¿Acaso se trata igual el cancer que el sida?.

  18. La pamplina de yo me drogo se combate con educación no con prohibición. En todo el mundo está prohibida y en todo el mundo se consume, asi que combatirla esta demostrado que es ineficaz.

  19. Cartolas, se repite más que un cocido caducado, pero vamos a ver si es capaz de algo más que repetir cuarenta veces la misma consigna rothbardiana.

    Dice Cartolas:

    “La pamplina de yo me drogo se combate con educación no con prohibición. En todo el mundo está prohibida y en todo el mundo se consume, asi que combatirla esta demostrado que es ineficaz.”

    Hombre, tanto como que en todo el mundo está prohibida la droga…

    Y, o sea, que con algo dañino como nunca se va a acabar con eso, lo que hay que hacer es legalizarlo.

    Que así se “resuelve el problema”, vamos a ver datos:

    Excepto en los Países Bajos (donde se legalizó la marihuana y sigue siendo legal), en todos aquellos sitios en que se ha experimentado con la legalización o despenalización de las drogas, ha habido que volver a la prohibición anterior ante la caótica situación creada y el aumento de la adicción, sobre todo entre los jóvenes.

    En 1975, en Alaska se aumentó la permisividad para poseer una mayor cantidad de marihuana. Para 1988, entre los jóvenes de 12 a 17 años, el consumo aumentó hasta alcanzar más del doble que el promedio nacional de Estados Unidos. Finalmente, en 1990, se volvió a la prohibición y el consumo empezó a disminuir lentamente.

    En el Reino Unido, entre 1960 y 1970, los adictos a la heroína se multiplicaron por 30 y, durante la década de los 80, el número creció hasta cerca del 40% anual. Ahora se ven obligados a afrontar el enorme costo de tratar a miles de adictos. En comparación, en todo ese tiempo el número de adictos a la heroína en Estados Unidos se mantuvo en cifras de alrededor de quinientos mil.

    En Suiza, en un parque de la ciudad de Zurich llamado Platzpitz, hubo una experiencia aún más dantesca: se definió como lugar de tolerancia para usar drogas. En 1987 tenía 300 visitantes drogadictos permanentes. Para 1992, eran veinte mil y, de hecho, tuvieron que cerrar el parque, como única forma de acabar con el lastimoso espectáculo de gente inyectándose y drogándose a toda hora.

    Más dinero público para tratar a más adictos, más sanidad pública, más Estado, ya vemos lo “liberal” que es todo esto.

    La legalización no solo ha aumentado el consumo, sino la dureza de las drogas consumidas:

    En los Países Bajos, el único país que no ha dado marcha atrás a la despenalización del uso de las llamadas “drogas blandas”, cuando se despenalizó la marihuana, en 1976, su contenido de tetrahidrocanabinol, su principal ingrediente activo y aquel que produce los principales daños a la salud, era del 3 al 5%. Hoy día, es del 35%, cantidad que produce problemas notables de salud. El número de usuarios de estas drogas aumentó, en 10 años, de treinta mil a quinientos mil y el uso de marihuana entre los jóvenes de 18 a 25 años creció un 200%, mientras que en Estados Unidos, precisamente gracias a la política contra las drogas implementada por Reagan, en ese mismo periodo, la tasa se redujo en más del 50%. Las propias autoridades sanitarias de Holanda atribuyen el 65% del aumento en el crimen juvenil producido allí al uso de estas drogas, y el uso de “drogas duras” como la heroína se ha triplicado desde la despenalización de la marihuana, pero, sin embargo, los gobernantes de dicho país desean seguir instalados en la irresponsabilidad.

    Nada raro que esto lleve a un aumento del crimen, por otra parte. Un gran porcentaje de criminales cometen sus delitos estando completamente drogados, gracias al chiste de leyes penales que tenemos que prescriben como eximente o atenuante el cometer el delito bajo la influencia de estupefacientes.

    Más necesidad de seguridad, más aumento del crimen, más necesidad de efectivos policiales, más Estado, ya vemos lo “liberal” que es todo esto.

  20. Javier, sobre las drogas me has convencido. Pero ¿por que hay que prohibir la pornografía a un adulto?

  21. Cartolas, por eso, precisamente, he titulado “¿Es liberal prohibir la pornografía?”, en lugar de “Que se prohíba la pornografía”.

    No digo que se deba prohibir por narices, sino que si el gobierno estima que es necesario o útil puede (no que “deba”) prohibirla, regularla, reglamentarla a que cumpla unos requisitos para su emisión (canales de pago a altas horas de la madrugada, etc.) pues “ver porno” no es un “derecho”, la emisión de imágenes pornográficas obscenas no es “libertad de expresión” (“expresión” es emitir ideas u opiniones políticas, literarias, científicas, y eso es lo que no se puede prohibir o limitar), es algo que es un gusto particular de algunas personas particulares y en base a un gusto particular no se puede pretender construir un derecho, pues entonces podemos irnos a que algunos digan que tienen un “derecho a ver porno” (es como lo que pasa con los “derechos específicos” para homosexuales, mujeres, etc. y otros colectivos, estamos metidos en medio de un soberano disparate).

    Por eso he hablado de los estudios psicológicos sobre pornografía y el hecho de que no es lo mismo una película pornográfica que, por ejemplo, un documental sobre sexualidad sana. En las películas pornográficas aparecen formas de vivir la sexualidad que son gustos y fantasías particulares de algunos y por eso digo que un gusto particular no hace que nazca un derecho.

    Y por eso he puesto el ejemplo de los revisionistas o negacionistas del Holocausto. A mí me parece repugnante relativizar o negar el alcance histórico de eso, como hacen algunos neo-nazis, pero es una opinión sobre hechos históricos que se puede intentar defender o refutar. Sin embargo, en nuestros países hay “derecho” a ver porno, pero no a opinar sobre un concreto acontecimiento de la historia. ¿Vemos lo absurdo que es esto?

  22. Yo comparto que ciertas peliculas pornograficas, o mejor dicho la gran mayoría muestran una degradación de la persona inaceptable. Pero el tema de prohibir… a mi me da reparo. Te pido disculpas publicamente, es la única forma que tengo.

  23. Nada, hombre, no se preocupe yo también le pido disculpas si he sido excesivamente duro por alguna palabra subida de tono que le haya dicho.

    Por sus comentarios creo que usted es bastante jóven.

    Si es así, no se preocupe, yo sé que con los jóvenes muchas veces hay que tener un poco de paciencia y de hecho dicen como usted, les dan un poco de reparo estas cosas porque piensan que son limitaciones a la libertad inaceptables. Por eso digo que hay que tener un poco de paciencia, en el fondo sé que no hay mala intención ninguna en sus opiniones.

    Ojo, lo digo sin saber si es joven o no, pero es la impresión que me da.

  24. Creo que con el tema de la pornografía se ha perdido unos principios morales que si se rescatan y la sociedad los toma de nuevo como suyos no haría falta la prohibición.
    Saludos

  25. Me parece una incongruencoi supina este articulo y las posteriores opiniones de javier y alfredo,aparte de la mala educacion de algunos comentarios. Amparais que se pueda negar un hecho probado como el holocausto, lo cual no es libertad de catedra ni de expresion,sino difamacion y calumnia,que habitualmente es usado para intentar justifixar atrocidades pasadas. Por el cOntrario, defendeis que el estado pueda prohobir y/o limitar el consumo de pornografia y drogas, hechos que pertenecen al ambito privado y deberian ser considerados por tanto vicios,como el alcohol,el tabaco,la comida basura… y no delitos. Por otra parte, basta con ver los efectos devastadores de la prohibicion en forma de asesinatos, encarcelamientos… Para darse cuenta de que no es la solucion ideal al problema.agradeceria que respondierais con argimentos y no con insultos.atentamente

  26. Celtibero:

    ¿Cómo “efectos devastadores” los encarcelamientos?

    ¿”Devastador” que encarcelen a un narco? ¡Ojalá los encarcelasen a todos! Eso sí que es incongruente, salvo que usted sea un narco o amigo de los narcos, en ese caso, sí podría entenderse que le parezca “devastador” que los encarcelen.

    El consumo de drogas no es comparable al alcohol, el tabaco o la comida basura, puesto que primero, el alcohol y el tabaco tienen un cierto arraigo social, lo cual no quiere decir que sea un “derecho” fumar o tomar alcohol, mientras que eso no existe con la cocaína, la heroína, etc., mayoritariamente la opinión es favorable a la prohibición, e, igualmente, con la pornografía existe una opinión generalizada de que es algo obsceno e indecente y favorable a que se regule, casi nadie es favorable a que se emita como si fuera una programa televisivo cualquiera. Busque usted, a ver si encuentra gente que incluso sea adicta a la pornografía y que vaya divulgándolo en público sin ningún pudor, lo que no ocurre con el alcohol y el tabaco o la comida basura (a nadie le suele dar pudor decir que va a un McDonal´s, porque no es considerado como algo inmoral o nocivo en sí mismo).

    ¿Exclusivamente privadas las drogas? Hombre, ninguno vivimos en una caverna aislados del resto del mundo, con lo que la “privacidad absoluta” es imposible. Exclusivamente privado no es que una gran parte de los delitos se cometan por individuos drogados y otros argumentos ya los he dado en el comentario del 8 de julio a la una y media, un poco más arriba, y no tengo porque estar repitiéndolos una y otra vez.

  27. En cuanto a lo del Holocausto, entonces, ¿se puede perseguir penalmente una opinión pero no el tráfico de drogas?

    Le recuerdo que en 2007 el TC dijo que el Tribunal Constitucional declaró que castigar la difusión de ideas o doctrinas que cuestionen o nieguen un genocidio supone una vulneración del derecho a la libertad de expresión.

    Y hace más o menos una mes, el Tribunal Supremo ha dicho que la Constitución Española “no prohíbe las ideologías“ y que “las ideas, como tales, no deben ser perseguidas penalmente”, aunque sean unas ideas u opiniones “execrables”, como lo son en estos casos: “no basta con difundir doctrinas que justifiquen el delito de genocidio o que mediante afirmaciones u opiniones favorables lo disculpen o lo vengan a considerar un mal menor. Es preciso, además, que, por la forma y ámbito de la difusión y por su contenido, vengan a constituir una incitación indirecta a su comisión o que supongan la creación de un clima de opinión o de sentimientos que den lugar a un peligro cierto de comisión de actos concretos de discriminación, odio o violencia contra los grupos o los integrantes de los mismos”.

    Pide usted, entonces, ¿prohibir ideologías? En cambio, traficar con drogas o drogarse, es un “derecho”.

  28. Con los encarcelamientos me refería a legislaciones ajenas de otros países en las que no se diferencia entre consumo y tráfico,y lleva a la cárcel a consumidores que no atentan contra nadie. Como usted bien dice en la primera entrada del blog, el estado no debería interferir en cuesriones de moral privada, aunque no estén bien consideradas socialmente. Sí se deben regular cuando esas actividades afecten a otros, como también se prohíbe beber bajo los efectos del alcohol o fumar en locales públicos,por ejemplo. Respecto a la correlación entre drogas y delitos o marginalidad,cabe preguntarse si no será al revés, si ciertos ambientes marginales no favorecen la drogadicción y la delicuencia, y si los ajustes de cuentas y demas canalladas de los barcos no son consecuencia de penar esta practica económica, y para muestra el Chicago de la ley seca. Le recomiendo leer a los autores lysander Spooner y Antonio Escohotado, que profundizan sobre estos temas

  29. Respecto al Holocausto: hay una clara diferencia entre opinión y hechos. Una cosa es justificar el Holocausto u otras barbaridades pretéritas, que me repugnan pero no perseguiría penalmente, y otra distinta es negar que tales hechos sobradamente documentados y probados hayan efectivamente sucedido. Eso es simple y llanamente falsear la realidad o calumniar, y sí creo que debería estar prohibido. Un placer debatir serenamente con usted

  30. A ver, que ha escrito mucho que comentar.

    “Con los encarcelamientos me refería a legislaciones ajenas de otros países en las que no se diferencia entre consumo y tráfico,y lleva a la cárcel a consumidores que no atentan contra nadie.”

    En EEUU, por ejemplo, la posesión es delito, no se entra en si es para tráfico o para consumo. El hecho de que se prohíba o regule, como ocurrió con la “Ley Seca”, precisamente, es que es un vicio, no un “derecho”. Yo, si Dios quiere, estos son los últimos días en que estaré fumando, pero yo no tengo un “derecho a fumar”.

    Consumir drogas no es un “derecho”. Los vicios no siempre son delitos, como Spooner, pero tampoco son “derechos”. Aunque la ley anti-tabaco hay que cumplirla y el no dejar fumar en bares ni restaurantes pues se acatará y ya está, pues es una ley legítima, por lo que no estoy a favor de las leyes antitabaco es porque entiendo que eso debería quedar a criterio del dueño del establecimiento, porque estamos hablando de su propiedad privada, no porque yo tenga un “derecho a fumar”, efectivamente. Yo no tengo un “derecho a fumar”, sino que es mi vicio y, en consecuencia, debo adaptar mi vicio a las leyes vigentes.

    Ya he dicho que el tabaco y el alcohol, que también tienen efectos nocivos, no se prohíben porque tienen un arraigo social muy consolidado, aunque se puede regular su venta y consumo, con mayor o menor acierto (más bien con menor, vista la obsesión que hay con el tabaco).

    “Como usted bien dice en la primera entrada del blog, el estado no debería interferir en cuesriones de moral privada, aunque no estén bien consideradas socialmente. Sí se deben regular cuando esas actividades afecten a otros, como también se prohíbe beber bajo los efectos del alcohol o fumar en locales públicos,por ejemplo.”

    Por cierto, sí me parece criticable (aunque no ilegítima) la prohibición de fumar en bares y restaurantes. Fumar no es un “derecho”, ojo. Aquí, más bien, lo que entra en juego es el derecho de admisión de cada uno en su propiedad, como he dicho antes: aunque bares y restaurantes sean lugares abiertos al público, no obstante, tienen un propietario a quien, lógicamente, un fumador nunca podrá coaccionar para que se le permita fumar, si el primero no lo quiere así, ni, por el contrario, el no fumador no puede exigirle al propietario que prohíba fumar si se siente molesto por el humo que exhalen los fumadores allí presentes. A nadie obligan a punta de pistola a entrar en un local donde haya gente fumando. Distinto son hospitales, guarderías, etc., ahí sí está justificado. La prohibición de conducir bajo los efectos del alcohol es distinto, es una cuestión de mantenimiento de la seguridad vial.

    Sí, no debería intervenir, pero es que una cosa son las acciones y otra la postura moral que haya detrás de ellas. Con la prohibición de las drogas se pretende evitar en lo posible la distribución de esas sustancias, no “moralizar” a los consumidores o a quienes comercien con ellas, porque además, eso es imposible, o cambian ellos o nadie les hará cambiar. Yo, aparte no creo en eso de la “reinserción”, la pena es un castigo a una conducta ilícita, no un medio para reeducar.

    “Respecto a la correlación entre drogas y delitos o marginalidad,cabe preguntarse si no será al revés, si ciertos ambientes marginales no favorecen la drogadicción y la delicuencia, y si los ajustes de cuentas y demas canalladas de los barcos no son consecuencia de penar esta practica económica, y para muestra el Chicago de la ley seca. Le recomiendo leer a los autores lysander Spooner y Antonio Escohotado, que profundizan sobre estos temas”

    Lo que ocurre es que entonces estamos en las viejas teorías delictivas que defienden que el delincuente es una “víctima de la sociedad”, que los motivos por los que delinque son ajenos a él y que por ello no se le debe penar.

    Sé lo que dice Antonio Escohotado sobre la “Ley Seca”: “La sustancia no prohibida está regulada, como es el caso del alcohol etílico. Ahora bien, cuando se prohíbe, se generan casos como el periodo de la ley seca en Estados Unidos, que provocó que se distribuyese alcohol metílico, causante de miles de muertes y casos de ceguera. La diferencia no estriba en que una sustancia sea o no asequible. Una sustancia prohibida como la marihuana o el hachís nunca deja de ser asequible para la masa de consumidores”.

    Pero es que la distribución de esas sustancias adulteradas también es delito puesto que causan un grave daño a la salud.

    O:

    “Las drogas lo que hacen es inducir modificaciones químicas que también pueden inducir la soledad, el silencio, la abstinencia, el dolor, el miedo. Químicamente no se puede distinguir a una persona bajo los efectos de una droga, que bajo los efectos del yoga por ejemplo. Químicamente no somos más que un conjunto de reacciones. Lo que pasa es que la sociedad, te dice que, aunque químicamente seas igual, ese ha llegado por el camino bueno y ese por la vía de atrás”.

    Hombre, la diferencia es que el yoga no causa una adicción que puede llevar hasta la muerte ni genera enganchados que serán capaces de cometer cualquier delito para conseguir dinero para su dosis.

    A Spooner lo conozco, pero no era liberal, sino anarquista. De hecho, fue uno de los precursores de los ancaps.

    “Respecto al Holocausto: hay una clara diferencia entre opinión y hechos. Una cosa es justificar el Holocausto u otras barbaridades pretéritas, que me repugnan pero no perseguiría penalmente, y otra distinta es negar que tales hechos sobradamente documentados y probados hayan efectivamente sucedido. Eso es simple y llanamente falsear la realidad o calumniar, y sí creo que debería estar prohibido.”

    Hay muchos hechos que están documentados y probados pero aún así la duda es lícita. Los hechos no hablan por sí mismos, los hechos son interpretados por personas con distintas ideas y cosmovisiones y no es ilícito que alguien piense que las conclusiones son distintas a las que otros hayan llegado. Yo creo que el Holocausto fue una realidad pero no veo en sí la ilicitud de que alguien considere que los datos y documentos que existen no los prueban suficientemente y lo difunda. Cada cuál podrá creerse esa versión o no. En España tenemos debates históricos muy enconados sobre el franquismo o la Guerra Civil, al igual que hay quienes intentan argumentar que en los regímenes comunistas de Europa del Este los crímenes o no existieron o “no fueron para tanto” Criminalizar ideas u opiniones no es acorde con la libertad. Además, con el tema concreto del Holocausto, aunque los neo-nazis se encuentren con el regalo de una libertad por la que nunca han luchado ni lucharán, sin embargo, la mejor manera de que se pudran las ideas totalitarias es ponerlas bajo los rayos de la luz de esa libertad. Una cosa en la que coincido, por una vez y sin que sirva de precedente con ese sujeto infecto de Noam Chomsky: creo que el Holocausto sí ocurrió pero no se puede criminalizar el dudar públicamente de ello, al igual que cualquier otra idea, lo que no se debe hacer es promocionar esas ideas con dinero público. Aunque en la práctica, a través de los medios de comunicación y los colegios públicos a lo que se dedique es a la promoción de la homosexualidad, el anti-capitalismo, el ecologismo sandía, el abortismo, la sexualización de niños o adolescentes, el feminismo radical, el inmigracionismo, el multiculturalismo, el europeismo, el tercermundismo y demás bazofias.

  31. […] Allá por julio, hubo aquí una gran controversia con el tema de la regulación de la pornografía. […]

  32. Deberían prohibir la pornografía ya que degrada a la gente. El que quiera placer, que se busque parienta, o en todo caso, se valla a un local. Pero la pornografía en internet, debería estar totalmente prohibida.

  33. deberia algo para que los jovenes no tengan acseso a la pornografia y por ende a las drogas deberiamos crear un dipositivo en interneth que prohiban el acseso a la pagina mal web

  34. Creo que habría que matizar. No todos los contenidos pornográficos son de violaciones o banalización de la mujer, por el contrario, hay otros contenidos que las empoderan, y películas, especialmente clasificadas “S” en que se las trata con respeto y admiración. Hay varios tipos de porno. A mí me gusta el de bajo nivel, el softcore de insinuación o muestreo del cuerpo, sin llegar necesariamente a mostrar una relación explícita. La televisión y el cine ya se han librado también de esa carga erótica desde hace unos años, y bueno estoy de acuerdo en que se regule pero no en que se criminalice a productores, actores y consumidores.

    Os enlazo un par de artículos bastante convincentes en los comentarios:


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: