Posteado por: Javier | julio 15, 2011

Enoch Powell: el pre-thatcherismo (I)

Estas dos entradas están dedicadas a uno de los políticos más interesantes del siglo XX que nunca haya llegado a ser jefe de gobierno de su país (Enoch Powell, de hecho, es considerado el mejor Primer Ministro que nunca ha llegado a tener el Reino Unido), y un liberal no demasiado conocido fuera de las tierras de la Gran Bretaña: aquí voy a hacer una introducción y mañana vamos a ver “Ríos de sangre”, el discurso que le llevó a su caída en desgracia dentro del Partido Conservador, esto unido a su antieuropeismo, hasta su salida en 1974.

Enoch Powell nació en Birmingham, el 16 de junio de 1912. Durante los años 30, se educó en el Trinity College de Cambridge, obteniendo, a los 26 años de edad, una cátedra de Griego en la Universidad de Sidney. Powell fue, a esa edad, el más joven profesor de griego en las universidades del Imperio Británico y la única persona que pasó en la II Guerra Mundial de soldado raso a Brigadier General. Dominaba doce idiomas, escribía poemas románticos y era un experto sobre el historiador y geógrafo griego Herodoto.

Tras su nombramiento como Ministro de Sanidad, en 1960, ocupó distintos puestos en la Administración conservadora en esa década.

Podría decirse que fue el primer thatcheriano puesto que, prácticamente quince años que “Maggie” defendió el monetarismo, la necesidad de privatizar parte del costoso complejo de empresas y entes públicos y se mostró como un convencido euroescéptico.

Igualmente, tenía el convencimiento de que la inmigración masiva y descontrolada que ya a finales de los 60 comenzaba a llegar desde las ex-colonias de la Commonwealth iba a ocasionar un verdadero problema social en el Reino Unido.

Fue entonces, el 20 de Abril de 1968 en la Convención Anual del Partido Conservador de la región de West Mindlands., cuando llegó el escándalo con su famoso discurso “Ríos de sangre” (“Rivers of Blood”), una controvertida declaración en la que advertía de los peligros para la unidad de la nación en el Reino Unido y de las futuras tensiones raciales que provocaría, en las décadas siguientes, la inmigración descontrolada. Powell dijo que la inmigración procedente de las antiguas colonias estaba provocando un incremento del crimen y la pobreza y llevando a la sociedad británica a la fragmentación, algo que ya empezaba a ser patente en esa época, al salir muchos ingleses a las calles de sus ciudades y parecer estar viviendo en una ciudad africana o hindú. Este trastoque de la base poblacional era una verdadera amenaza para la libertad en el Reino Unido  Desde la posición que ocupaba, el futuro le aparecía desapacible. “Como el Romano”, observó premonitoriamente Powell, “me parece ver el río Tíber espumeante de sangre”.

La reacción del Partido Conservador fue de estigmatizarlo como “racista” o “supremacista blanco”. Powell fue expulsado del gabinete de Edward Heath y borrado para siempre de la posibilidad de ser Primer Ministro.

Los conservadores británicos, lamentablemente, tienen una larga y deprimente tradición en desacreditar a los escépticos de la inmigración. En 1993, Winston Churchill, nieto del Primer Ministro del mismo nombre de la época de la Segunda Guerra Mundial, hizo observaciones similares. Churchill apuntó que, mientras que los inmigrantes sumaban (en ese momento) el 6% del censo, en alguna ciudades conformaban la mitad de la población. El entonces Primer Ministro, el desangelado John Major (un europeista de cuidado, hay que recordar, quien consideraba que Thatcher había sido “demasiado dura”), buscando tranquilizar a los británicos, predijo que de aquí a 50 años las solteronas todavía irían en bicicleta a la comunión del domingo por la mañana (estampa muy británica). “Más bien será el muecín el que llamará a los fieles de Alá desde la mezquita de High Main Street”, constató Churchill. Por la integridad demostrada en el empeño de salvaguardar los intereses de su país, Churchill fue escarnecido por miembros del gabinete de Major.

Pocas semanas antes de las elecciones de febrero de 1974, Enoch Powell dimitió del Partido Conservador, debido a la intención de sus lideres de adherirse al CEE, algo en lo que él veía un paso previo a lo que 18 años más tarde iba a ser el nacimiento de la maldita Unión Europea (Thatcher, afortunadamente, tenía su misma visión euroescéptica), una pérdida de la independencia y soberanía de su país. En esas elecciones Powell se presento como independiente y fue elegido como diputado Unionista por el distrito electoral del Ulster de Down South. Este escaño lo mantuvo hasta 1992, cuando unos cambios legislativos en el Ulster dieron más peso parlamentario a los nacionalistas republicanos irlandeses.

El reconocimiento a Enoch Powell llegaría tras su muerte, cuando Thatcher declaró sobre él que: “Nunca hubo nadie de tan fuerte personalidad. Tenía una rara combinación de cualidades, todas ellas basadas en una sólida fe en Dios, una firma lealtad hacia su familia y sus amigos, y una inquebrantable devoción por su patria”. Lo cierto es que estaban comenzando, allá por 1998, unos años muy duros para los conservadores en el Reino Unido, con el inicio de la década de Blair, y se echaba de menos a gente como Powell, tras el insípido, incoloro e inodoro Major.

El discurso “Ríos de Sangre” he de decir con mucha pena que lo he encontrado usado muy torticeramente como referencia en algunas webs neo-nazis y de contenido racista y xenófobo, cuando, en modo alguno, esa era la intención del análisis que realizó Powell en el mismo. Una encuesta posterior a la defenestración de Powell en el Partido Conservador desveló que el 74% de los británicos estaba de acuerdo con Powell y, treinta años después, el 62% de los espectadores de un programa de la televisión ‘Channel 4’ afirmó que el discurso no fue racista. Enoch Powell, en modo alguno, era un “racista”. La raza o étnia no da ni arrebata derechos, simplemente, un extranjero, sea de la raza que sea, automáticamente, aparte de las libertades básicas, no tiene la misma situación y consideración legal que sí tienen los nacionales de ese país, y ese era el sentido del discurso de Powell.

En el discurso Powell en ningún momento dijo que un inmigrante en Inglaterra debiera tener, ante la ley, menos derechos y libertades por motivos raciales (desde luego, ningún liberal defiende el establecimiento de discriminaciones legales por motivos raciales y es algo a lo que hay que oponerse), simplemente no se les podía otorgar “derechos” especiales por su condición de inmigrantes, como la integración inmediata, nada más llegar, en el sistema de Seguridad Social británico, tampoco se les podía conceder “derechos” especiales por su condición étnica, ni impedir a los ciudadanos británicos discriminar en sus relaciones privadas. En aquella época ya estaban en ciernes las liberticidas “leyes anti-discriminación”, impregnadas de correción política, creadas ex profeso para impedir “conductas discriminatorias” (la realidad es que lo que se empezaba a hacer era cercenar la libertad de asociación en el ámbito privado). En el discurso se hace referencia a la Race Relations Act (Ley de relaciones entre razas). Para Powell, imponer la convivencia forzosa a los ciudadanos británicos con una masa de extranjeros llegados de golpe, inadaptados a la vida en Inglaterra y que se dedicasen a tupir unos servicios públicos que ellos no habían financiado ni mantenido, iba a crear una dramática situación de tensiones raciales. En el discurso hace una muy buena comparación entre la población negra que había estado en la esclavitud en los EEUU y los recién llegados al Reino Unido: no eran el mismo caso. La población negra norteamericana, que ya existía antes de que los EEUU se formasen como nación, empezó literalmente como esclava, y más tarde se le concedió el derecho de voto y otros derechos inherentes a la ciudadanía, pero eran unas libertades constitucionales de los norteamericanos que a ellos no se les habían reconocido, pese a haber nacido en ese suelo. No era el mismo caso de los inmigrantes recien llegados a suelo británico desde la Commonwealth.

Mañana veremos el “polémico” discurso.

————————————

.

Anuncios

Responses

  1. Interesantísimas entradas caballero. Por supuesto que es ABSOLUTAMENTE INACEPTABLE que los neo nazis hayan usurpado ese discurso, como si Powell fuera uno de los suyos.

    Dice usted:

    “(desde luego, ningún liberal defiende el establecimiento de discriminaciones legales por motivos raciales y es algo a lo que hay que oponerse)”

    Precisamente por eso existen las leyes contra la discriminación racial en el ámbito público.

    “simplemente no se les podía otorgar “derechos” especiales por su condición de inmigrantes, como la integración inmediata”

    Si es que siempre vemos lo mismo: una rebelión contra la Palabra De Dios: Dios sabe que todos somos iguales en el sentido de que todos somos pecadores, pero el igualitarismo radical, impuesto por ley más allá de lo estrictamente esencial para el funcionamiento del país, es una medida anticristiana porque intenta usurpar el papel divino de Dios.

    Las leyes antidiscriminación ya tienen mucho arraigo en el mundo anglosajón, pero no dejan de ser imposiciones repugnantes – yo las apoyo para el ámbito público: sanidad, educación, JUSTICIA, etc pero NO para lo privado o las iglesias.

    Yo creo, que efectivamente a nivel “moderno”, nuestro declive ideológico empieza a partir de 1998 (años DURÍSIMOS para nosotros) — Blairismo, clintonianismo, etc.

    Hay que recuperar nuestros origenes WHIG.

  2. Lo de algunos neo-nazis con Powell, sí, es verdaderamente aberrante (¡ni que acaso hubiera sido unos de los suyos!, en efecto), el discurso lo colgaré mañana íntegro, pues resume muy bien las ideas que tenía, que nada tienen que ver con el racismo de estos elementos, en ningún momento carga contra nadie por cuestiones raciales, simplemente expone que es inaceptable crear leyes y derechos especiales para inmigrantes y denuncia las odiosas leyes anti-discriminación privada (otra cosa, por supuesto, es lo público, con los ciudadanos, sean de la raza que sean y los extranjeros que estén legalmente en nuestro territorio, ahí es inaceptable discriminar), con algún caso especialmente sangrante. Pronto, con la “Ley de Igualdad de Trato”, en España nos vamos a poner al día con el mundo anglosajón, para estas cosas, más americanos que la Coca-Cola.

    Ahora mismo la época en que estamos es la de los Majors, los Camerons, los John McCainns, los Rajoys etc…, la única más “cañera” es una ignorante integral como la Palin, que en absoluto debe ser una referencia, por mucho que la odie la izquierda. Es lo que ocurre cuando se piensa que las ideas y la base moral e intelectual no importa.

  3. Sí si para prohibir fumar y prohibir la libertad de decisión privada, somos muyyy americanitos pero para lo bueno, es decir, para cosas como el sistema de gobierno, etc nanai.Ahí somos más franchutes que la marsellesa.

    Bueno y sí, Palin es cañera…PERO…no sabe nada.

    Cabe recordar otra cosa también: no es lo mismo un extranjero, como los casos que toca Powell, a BRITÁNICOS de color – por ejemplo, tengo un amigo de la India. Claramente NO ES inglés de origen (su piel morena, y sus ragos delatan sus origenes indios) pero sí es británico, y eso es algo a distinguir – es lo mismo que pasaría en España: claramente un boliviano no es español de origen, en primer lugar porque no son de raza blanca (salvo que sean de origen 100% español) pero la mayoría son mestizos, sin embargo, ¿acaso dejan de ser hispanos, Javier? Son hispanos, muy hispanos, pero desde luego no son blancos, ni son como nosotros en lo racial. Esas pequeñas diferencias siempre las recalco, porque hay que hablar con propiedad.

    Está claro, al margen de eso, que hay que derogar las leyes antidiscriminación si se imponen a la esfera privada.

    ES MÁS, la ley por la igualdad de trato es VOMITIVAMENTE antiespañola, porque los españoles siempre hemos valorado la libertad de ASOCIACIÓN.

  4. Yo no creo que los neo-nazis o la gente del National front hubiera usurpado propiamente el discurso de Powell .

    Por ejemplo , John Tyndall ya empezó a escribir sobre estas cuestiones a finales de los años 50 .Obviamente , sí citaron a Powell , porque estaban de acuerdo con su discurso en esta y otras materias , y porque además Powell era una persona de prestigio que de alguna manera , contribuía así a legitimar la parte del discurso del National front en la que ambas posturas coincidían .

    No olvidemos que Alan Clark , cuya postura era muy similar , mantuvo oficiosos contactos con gente del National front , a los que consideraba “sinceros patriotas” , a pesar de que su opinión sobre Tyndall no fuera muy positiva .

    Poerll , también coincidió con gente del National Front en alguno de sus actos , y jamás mostró remordimiento alguno por ello . (Sólo faltaría , teniendo en cuenta que el National front , quivocado o no en ciertas cuestiones , era bastante más patriota que la mayor parte de los políticos de la época ).

    Las leyes anti-discriminación son una INTROMISIÓN INTOLERABLE del Estado en la vida privada , y además vulneran las Leyes divinas .

    Sobre este tema , es muy recomendable la conocida obra de Barry Goldwater , ” The conscience of a conservative” .

    Uyyy , sí , hoy en día para los fachillas cutre-cursis la Palin es “muy cañera ” , ja,ja,ja . ¿Cañera ?.Una estúpida y una ignorante es lo que es .

  5. Efectivamente .

    Como dijo Tebbit , un negro puede ser “British” , pero jamás podrá ser “English” , “Scottish” o “Welsh ” .

    No obstante , yo prefiero decir que el negro “Is a British citizen” , “A British subject” o ” has the British Passport” a decir que He is British” a secas ,porque PROPIAMENTE , un “British” es “Someone of english , scottish , welsh or Ulster descent ” .

  6. Efectivamente ,Powell no tenía los mismos criterios raciales que los nazis , pero su concepto de extranjería sí estaba claramente influido por el criterio racial , algo que por otro lado , es inherente al pensamiento anglosajón y que es MUY RAZONABLE .

    Ni para Powell ni para los verdaderos conservadores de la época (empezando por los del Monday club) , era lo mismo una persona recién llegada de Kenia , “of european descent” a la hora de su integración en la sociedad que un negro kenyata o un kenyata de etnia india . Y es lógico , puesto que es obvio que un español o un holandés , se podrá integrar mucho más fácilmente en la sociedad inglesa , que un “Non White “.

    Por otro lado , en las colonias inglesas de África, había serias restricciones para que un inglés contrajera matrimonio con un “colonial” “de color” , cosa que no ocurría para los matrimonios con otros “Whites “.

    Otorgar la nacionalidad ” de origen” a personas cuyos ancestros no se hallan entre los conformadores seculadores de la nación , o a trvés de figuras como la opción , la adopción o la residencia , es una aberración jurídica y una abolición del “Ius sanguinis” que secularmente ha regido en la mayor parte de las naciones europeas

  7. Hola, Sigfrido:

    La Palin, bueno, sí, hoy está considerada “lo más de lo más” porque hay mucho ignorante y cutre, en realidad, la Palin no dista mucho de una versión derechista de las menestras florero que padecemos en España, una representante de la política-basura que por desgracia es lo que hay hoy por hoy. Una tipa que en unas declaraciones convirtió a Corea del Norte en “amigos y aliados” de EEUU, pues en fin…

    Las “leyes anti-discriminación” además es que son totalmente ajenas a España, pero aquí parece que hay que copiar esas cosas para ser muy “chupi-guays” y parecernos a los países que sí las aplican. A ver hasta dónde llega pero, según las noticias, cualquiera se puede convertir en sospechoso de ser un discriminador, puesto que situaciones habituales en las que suelen darse casos de presunta discriminación son los procesos de contratación laboral, la concesión de créditos bancarios, la firma de contratos de arrendamiento, y así una larga lista. Eso es lo que mola, crear “derechos” especiales para ciertos colectivos específicos.

    Por “neo-nazis” me refería a algunas webs cutres actuales en las que se puede encontrar el discurso de Powell, en las que se ve que no se lo han leído, no exactamente a los del “National Front” o, ni mucho menos, a lo que pensara un “High Tory” como Alan Clark. Su criterio para la nacionalidad, en realidad, es bastante normal en el sentido de que si me cruzo con alguien negro o indio, en principio, no me imagino que sea español. Hay excepciones, por el sur hay españoles de origen que parecen medio moros o medio indios como mínimo, pero, normalmente, sí, un español de origen es blanco. Aunque esto es una percepción, un poco distinto a implantar “criterios raciales” en las leyes. Lo que ocurre es que ahora en lo que estamos es en el polo opuesto pero también, cada vez más, con leyes que son igualmente “racialistas”, solo que ahora contrarias a quien no sea oscurito de piel, inventando toda clase de derechos para minorías étnicas.

  8. Por cierto, Alan Clark, en la España de hoy día, a buen seguro, acabaría entre rejas “por faltar al respeto” a más de uno: a Kenneth Clarke lo llamó “regordete pedo de lobo”, a Douglas Hurd lo invitó a “meterse una mazorca por el trasero” y en su diario dijo que la familia real británica es “tan horrible que supone un esfuerzo describir su vulgaridad”.

    No quiero ni imaginarme que dijera algo así de alguna de las menestras de cuota.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: