Posteado por: Javier | noviembre 18, 2011

Sanidad y pensiones (II): el sistema podría ser más eficaz

Comentaba de pasada en el hilo anterior que, dentro de lo malo, pues no es nada bueno para la credibilidad de nuestra economía, por lo menos, los sopapos que nos han estado dando los mercados están haciendo aprender a mucha gente, por lo menos gente con un poco de sentido común y que no tenga el cerebro cauterizado por los porros y la farlopa, de dónde viene el dinero con el que se paga tanta supuesta bondad de los gobernantes y tanto “estado de bienestar”. Hoy, a propósito de esto, hemos recibido la noticia de que el Tesoro Público ha conseguido colocar 3.562 millones de euros en obligaciones a 10 años, aunque para ello ha tenido que subir el interés al nivel más alto desde el año 1997, por encima del 7%. Según ha anunciado el Ministerio de Hacienda, en lo que queda de año, el Tesoro volverá a acudir a los mercados en cinco ocasiones antes de que acabe el año, la primera de ellas el martes 22 de noviembre para colocar letras a 3 y 6 meses. En el mes de diciembre realizará dos emisiones más de letras: el martes 13 de letras a 12 y 18 meses y el jueves 20 de letras a 3 y 6 meses. Un 7% es una verdadera barbaridad, algo que roza ya lo catastrófico, un lastre para nuestros bolsillos en la próxima década y una señal de lo escasamente confiable que es nuestra deuda pública para quienes tengan que invertir en ella. Antes de ponerse a maldecir a esos malditos “mercados”, “especuladores”, “desregulaciones”, “avaricia”, “codicia” o la enésima “conspiración judeo-masónica mundial”, autoexamínese a sí mismo. ¿Invertiría usted su dinero en una empresa hubiese acreditado suficientemente tener un consejo de administración formado por evidentes pródigos e incompetentes gestores? Y en la que estos, encima, después se dedicasen a insultarle. Algo muy similar ocurre con los Estados. Lo que hay que hacer para pagar esta deuda que ha generado el espléndido “estado del bienestar” es el coste del socialismo: o más impuestos, o más inflación… o endeudarse más aún para pagar la deuda que ya viene coleando desde antes.

Bien. Ayer apunté algunas notas sobre la cuestión sanitaria.

Rubén comentó sobre un modelo de sanidad completamente privada, el holandés (y no se conoce que la tasa de mortalidad en los Países Bajos esté por las nubes, a pesar de que la sanidad privada esté mucho más expandida aún que en EEUU), con unos seguros médicos privados a precios irrisorios. Enfrente tenemos modelos como el sueco, que es objeto de admiración por parte de socialistas de todas las latitudes del globo. Un modelo que está, sin embargo, en un total retroceso. Los suecos, que han tenido un monopolio público en materias de sanidad (y la educación también) durante décadas, se han dado cuenta de lo mal que funciona y ahora están privatizando e introduciendo cheques escolares y hospitales privados. Claro, pero, a pesar de esto… ¡nosotros tenemos que convertirnos en “suecos”! Pese a que los propios suecos están revisando su sistema por su insostenibilidad. Se piensa en que debieramos transformarnos ¡en los suecos de hace varias décadas!: un modelo que QUEBRÓ en los 90 y en el que el desempleo pasó del 2,6% en 1989 al 12,6% en 1994, mientras el gasto público se disparaba del 56,2 al 72,8% del ingreso nacional.

Cuando se compara un modelo presuntamente de “capitalismo salvaje”, como el de EEUU, con otro “socialdemocratizado y justo”, como el que ha tenido por décadas Suecia, ¿se ha preguntado alguien porqué el porcentaje de suecos que emigra a EEUU es 10 veces superior a la fracción de americanos que va a Suecia (o a cualquier otro país de Europa)? ¿O por qué la tasa de suicidio en Suecia es del 13,4 por 100.000 habitantes mientras que en EEUU es del 10,7? ¡Ya está! ¡Por las bajas temperaturas y tantas horas de oscuridad sin luz solar! ¡NO! Canadá tiene menos suicidios que Suecia (11,9 por 100.000 habitantes) y está a la misma latitud, con un clima muy similar. Y Francia, eso otro gran paraíso del “estado del bienestar” al que “debemos aspirar a ser iguales que ellos”, tiene una tasa 17,6 aunque está mucho más al sur. Menos mal que “Uropa” era “el paraíso”.

¿Se ha resuelto de forma perfecta el “problema sanitario” en algún país?

Pues NO. Si es que la realidad es que no. Lo que hay que buscar es un sistema no demasiado gravoso para las arcas públicas y que derive el mayor número de gente posible al sector privado, intentando que nadie quede desprovisto de cobertura, ya sea pública o privada (aunque sea caritativa). Ya que… ¿por qué no va a haber también una franja de la población que reciba esta cobertura caritativa? A menos que andemos obsesionado con esta definición de la sanidad como “derecho”, un “derecho social”, en lugar de como un servicio, ninguno.

De hecho, es que si se puede criticar algo del sector de la sanidad estadounidense cubierto públicamente es que es ineficiente y caro. ¿Se debiera corregir esa ineficiencia? Pues sí. También se debiesen corregir las de los sistemas sanitarios europeos, como su falta de capacidad de elección y las enormes listas de espera. El problema sanitario no está solucionado en ningún país del mundo y debemos seguir trabajando para encontrar el modelo que mejor funcione, sabiendo que la perfección es una aspiración imposible en nada que sea una obra humana. El gasto americano en salud en relación con su PIB es alto (a pesar de lo que se cree), y, entre otras cosas, es lo que permite que los innovadores en materia sanitaria de todo el mundo tengan incentivos a innovar para aprovecharse del elevado precio que se paga en EEUU. Una vez descubierto el nuevo tratamiento o fármaco, y tras ganar dinero en el mercado norteamericano, las empresas lo pueden vender a precios inferiores en el resto del mundo, lo que es un beneficio para millones de ciudadanos de todo el planeta. Entre otras cosas, los americanos, esos “insolidarios capitalistas” que dejan morirse a la gente “a la puerta de los hospitales”, subsidian los sistemas sanitarios del resto del mundo al fomentar la investigación en beneficio de todos. Otra cosa que también hacen los americanos es educar a una gran parte de los médicos europeos a través de sus estudios en EEUU, muchos de ellos becados… con dinero americano.

Ya hemos visto que el modelo sanitario de EEUU no es perfecto, como ya dije en la anterior entrada. Pero las deficiencias que pueda tener no son, en absoluto, más graves que aquellas que caracterizan a los sistemas europeos. De momento, en España, ya que parece que hay un miedo atroz a la sanidad privada, podríamos ir planteando ideas para hacer más viable la pública. Y ya que Suecia nos gusta tanto, ¿por qué no miramos las reformas que han hecho los suecos de 20 años para acá?

En Suecia, a partir de 1992, se instauró la libertad de crear consultorios médicos y competencia para romper el monopolio en los dos lados, tanto en la oferta de servicios como en la demanda. Se introdujeron mecanismos de mercado, pese a seguir sin ser un mercado real porque no había libertad de precios. Hoy día, los servicios públicos siguen siendo universales y de acceso igualitario. Pero los centros si no pueden subsistir cierran por una cuestión de elección de las personas. Si atienden mal a los clientes, estos se van. En la Suecia actual no existe el funcionariado público en la sanidad (ni en otros ámbitos de lo público) con esa categoría protegida. Los médicas, enfermeras y demás son como cualquier otro trabajador. Sin embargo, en España, cualquier transformación del sistema público se encuentra, sin duda, por la oposición de los que tienen el privilegio del trabajo asegurado. No hay más que ver la que han formado hace pocos meses en Madrid los profesores de la pública.

En Suecia hay más médicos y profesores que antes, pero hay movilidad y libertad. Esa movilidad es muy difícil cuando existe un funcionariado tan grande. En España, si queremos modernizar el sistema, debiéramos acabar con la propiedad “sacrosanta” sobre el empleo. Incluso en el sector público, habrá que empezar a pensar que es necesario que haya productividad.

España, como la Suecia de aquella época, vive una crisis que obliga a tomar decisiones. Pero aquí la capacidad de alcanzar grandes consensos no parece nada sencilla. Sí, el problema es que en España la gente se cree el engaño mental de que tiene “derechos” porque un político firma una ley (“¡derechos! ¡derechos! ¡son mis derechos!”). Salvo que nos enteremos de una vez, por medio de una cura de realismo, la resistencia a las reformas puede condenar a España a un largo periodo de crisis.

¿Queremos sanidad pública en España? ¿Sí? Bien, eso tiene un costo. Podríamos empezar por dejar de demonizar el copago, ser más responsables y dejar de crear pánicos mentales y espantos electorales. Una posibilidad sería reducir impuestos y cotizaciones y dejar la posibilidad  de elegir la sanidad pública, con ese pago, o la privada. También introducir el copago en determinados supuestos en los que el tipo de atención que se solicite lo único que haga sea colapsar abusivamente la cola de las urgencias. Para desempleados y gente con pocos recursos podrían implantarse cheques sanitarios, a utilizar en la pública o la privada (con mucha rigurosidad en su concesión, para evitar fraudes, que en un país más “pícaro” como España no sería nada raro). El copago ha existido en Suecia en la atención primaria, hasta en su época más socialdemócrata, incluso si estás hospitalizado pagas por la comida. Es que TODO CUESTA DINERO. Nadie se escandaliza de eso ni ningún partido hace demagogia barata porque entienden que están defendiendo que la sanidad pública pueda sostenerse. Hay veces en que es absolutamente imprescindible, pero los españoles debemos, o nos deben quitar si no lo hacemos nosotros mismos, el “mono” de médico. Al español medio le encanta ir al médico. Estamos ávidos de que nos receten medicinas, nos fascina la abundancia en el recetar, Y ESO TAMBIÉN CUESTA DINERO. ¿Tan necesario es ir tantas veces al médico? Hay casos en que sí, pero, volviendo a Suecia, ya que gusta tanto al socialismo: los españoles vamos, en comparación, tres veces más al médico que los suecos. Una auténtica locura.

Si no queremos, al parecer, un sistema similar al americano, ¿y si probamos este? Y nos convertimos en unos “super-suecos”, más suecos que el IKEA.

Mañana concluiré con un apunte breve sobre las pensiones.

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Responses

  1. En Suecia directamente te quitan de la no mina un 51% en impuestos. En Holanda un 33%. Y yo me quejaba de mi 12 o 13% que me quitan en España. A pesar de su sanidad, Holanda es otro pais socialista, no tanto como Suecia pero casi. Desde que naces hasta que mueres llevas una vida carente de sentido, dirigida completamente por el Estado.

  2. Es que España, como hemos hablado alguna vez, puede que todavía siga siendo de los países más libres de Europa, a Dios gracias no somos Suecia. Yo no estoy a favor del fraude fiscal, obviamente, pero allí la obsesión con ese delito roza lo paranoico, es el “delito capital” casi.

    Y eso que ahora, por lo menos, dentro de que la sanidad sigue bastante estatalizada, ahora la gente tiene un poco más de libertad para elegir, aunque me parece que el sistema de copago que tienen es interesante (siempre que se rebajen impuestos, en caso contrario es un “repago”, como quieren hacer en Cataluña), aparte del cuestionamiento de la intocabilidad de los funcionarios. Curiosamente, tanto como gusta el “sistema sueco” y nunca se habla de copiar eso.

  3. Siguiendo el hilo anterior y lo que comentaba Rubén —

    Pues yo, al contrario, no veo ese “liberalismo” para con la sanidad en NINGUNA parte – aquí en Madrid hablo, en serio, con un promedio de 10 personas al día, DISTINTAS — cuando saco estos temas, me dicen justamente lo que dice Javier — “hombre, la sanidad pública en España es buena, es un derecho”. Esa es la realidad social en general – de igual forma, para bien o mal, la gente en España asocia cristianismo con catolicismo.

    Por supuesto que comparto la necesidad de reformarla – la sanidad privada en EEUU es MIL VECES mejor y NO ES cierto que “te dejen morir en la calle” — pero, la gente allí en estos temas prefiere aspirar a más – tengo conocimiento de causa – cuando vivía allí, tenía seguro médico privado y fue una maravilla – NO COMPARTES habitación, tienes tu PROPIO médico que se encarga de ti personalmente y en el caso de las hospitalizaciones, hasta te llevan al coche personalmente (enfermeras) si tienes silla de rueda. AQUÍ NI DE BROMA te atenderían así y lo entiendo porque es público y “barato”.

    Lo que sí está mal en EEUU es el tema de los fármacos – allí es un auténtica MAFIA que trabaja conjuntamente con EL GOBIERNO – por eso no es de sorprender que haya senados totalmente vinculados y financiados por las empresas farmacéuticas. ¿Queremos eso en España?

    Allí sí hay problemas en la sanidad – aunque de OTRO tipo.

    Rubén –

    A pesar de todo eso, los españoles muchas veces se contradicen, como bien sabes — ayer estuve hablando con un señor “de izquierdas”, MUY CULTO y educado pero sin embargo me dijo que a pesar de que el simpatiza con IU, vota al PP de Aguirre en Madrid porque “no quiero pagar impuestos y sé que IU me perjudicaria en ese aspecto, teniendo un sueldo bastante bueno de funcionario”. Es ese egoismo individualista donde creo que nos parecemos a EEUU – Suecia NO somos, desde luego. Pero, sí somos un país de muchas contradicciones irreparables.

  4. Estoy de acuerdo con Alfredo y es lo que venía diciendo, es más, creo que en la sanidad es donde el español es más estatista puede que con diferencia, sean izquierdistas o derechistas, tengan la ideología que tengan. Si acaso, algo muy similar ocurre con las pensiones, de las que hablaré mañana. Por algo en el PP se ponen al borde del ataque de nervios cuando en las campañas electorales desde la PSOE dicen que van a “recortar en sanidad” o a “tocar las pensiones”, cuando en realidad, la postura que tienen en ese tema no es que precisamente sea muy distinta.

  5. Bueno Alfredo esas contradicciones de las que hablas no son mas que pura hipocresia. Cualquiera simpatiza con las posturas de IU: paz, amor, riqueza para todos, ningun pobre, etc. No son mas que una larga lista de utopicos deseos infantiles. Y lo politicamente correcto es que apoya eso. Pero otra cosa diferente es la dura realidad de los mayores que en el fondo sabe y reconoce. Por eso vota al PP, porque no quiere que le toquen lo suyo, claro luego ira diciendo pestes pir ahi de los malvados capitalistas…

  6. Javier. En cuanto a los funcionarios, siemore que las cosas van mal, se cargan las tintas contra ellos, ellos tienen la culpa de todos los males de España. Mucha envidia es lo que hay.
    Cierto es que se puede reducir el numero de empleados publicos, empezando por los enchufados y politicos pero el funcionario de oposicion no esta ahi gratuitamente.
    En cuanto a la cuestion de su inamovilidad es algo que encuentro imprescindible para evitar abusos del y al ciudadano como ocurrio durante todo el sXIX con la figura del cesante. Es mas por seguridad juridica y por evitar arbitrariedades de la Administracion. Otra cosa es que deba haber un menor numero y evitar abusos como el de las CCAA. Por ejemplo, no entiendo por que los medicos y profesores deban ser funcionarios. Pero yo quiero a un agente de policia como funcionario inamovible, para evitar cosas raras. No se si me explico…

  7. Rubén, ya, evidentemente, hay que ver sector por sector (el de la sanidad principalmente, pues de ello trata la entrada). De hecho, en alguna entrada de hace tiempo dije que el proceso de oposiciones es una ventaja sobre el de otros países, EEUU mismamente, que es puesto muchas veces como ejemplo de país en el que parece que en todo atan los perros con longanizas. Este sistema de acceso a la carrera judicial, por ejemplo, me parece mejor que el de allí.

    Por supuesto, no he querido decir que todos los funcionarios sean unos vagos o una carga, yo trato casi todos los días con funcionarios y diría que el 80%, por lo menos según mi experiencia, son gente que hace bien su trabajo, aparte de ejemplos que has puesto como el de los policías (yo no quiero una seguridad pública privatizada tipo “ancap”, creo que es una competencia del Estado), si acaso, la policía la reformaría más hacia el ámbito local (eso ya es otro debate distinto), aunque la “Policía Nacional”, como la Guardia Civil, es algo bastante arraigado en España, tiene bastante prestigio entre la población y la mayoría de sus miembros son ejemplares.

    Los enchufados por descontado que deberían ser cortados de raíz, pero lamentablemente ningún partido va a hacer eso con los suyos. De hecho, aquí en Andalucía, hay un verdadero escándalo con los enchufados que ha colocado el PSOE en empresas públicas, primero contratándolos como laborales y ahora “funcionarizándolos”, degradando totalmente la función pública y a los funcionarios que sí han accedido al puesto hincando los codos. Si Dios quiere, a esta cuadrilla solo le queda hasta marzo, después de tantas décadas.


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