Posteado por: Javier | enero 3, 2012

Bien… dentro de lo que pueden hacer

Este pasado viernes, penúltimo día del año, tuvimos ya el anuncio de las primeras medidas concretas en materia económica del nuevo Gobierno. La vicepresidenta Sáenz de Santamaría, acompañada por los ministros De Guindos, Montoro y Báñez (ya sé que la última es ministra, pero no pienso poner “ministros y ministras”, pues yo hablo el castellano de toda la vida), presentó el que han definido como mayor plan de ajuste del gasto público “de la historia de España”.

Rajoy había anunciado en su discurso de investidura que en 2012 iba a ser necesario un ahorro de 16.500 millones de euros para llegar al límite del 4,4% de déficit al que nos obligan nuestros soberanos económicos del Eje Bruselas-Berlín, y, en principio, el primer plan de ajuste se iba a quedar en 4.000 millones.

Pues va a ser que no. No será necesario ahorrar 16.500 sino 40.000 millones, con lo que el primer plan de ajuste ha tenido que irse a los 15.000 millones, de los cuales 9.000 corresponden a recortes de gasto público y 6.000 al aumento de impuestos, puesto que el déficit del pasado año no ha sido del 6%, sino de cerca del 8%. Supuestamente, el anterior Gobierno habría “ocultado” esa cifra real de déficit. La verdad, es algo difícil de imaginar que sea algo de lo que el Gobierno entrante no tuviera absolutamente ninguna información, aunque quién sabe. Zapatero empezó hace ya 4 años llamando “antipatriotas” a quienes advertían de que venía la crisis y, de ser cierto que la información sobre el 6% de déficit estaba deliberadamente falseada, se habría largado mintiendo sobre la magnitud del naufragio. No es algo descartable, desde luego, teniendo en cuenta la catadura del incompetente que nos cayó en desgracia en 2004, a pesar de que, por otro lado, también es cierto que gran parte de este déficit procede de las Comunidades Autónomas. Y el PP controla la mayoría de ellas desde mayo el año pasado.

En cualquier caso, el ajuste ha tenido que ser más drástico de lo que estaba previsto en un principio y Rajoy hasta ha tenido que incumplir su promesa electoral de no subir impuestos, aunque ya se sabe que los programas electorales “están para incumplirlos”. Quien se sienta entristecido, afectado moralmente o estafado, ya sabe, que a la próxima no vuelva a votar a Rajoy. Eso sí, ya podría haber salido Rajoy a explicarse, no dejar toda la patata caliente a sus ministros, teniendo en cuenta que él fue quien más machacó en la pasada Legislatura con que no debían haber subidas fiscales, pero la valentía parece que no es una de las características de este hombre.

Dicho esto, en general, las medidas están bien, dentro del poco margen de actuación que tiene el Gobierno, dado que no tenemos soberanía económica y estamos sometidos a la continua supervisión y aprobación de la Merkel.

No porque sean algo extraordinario, sino porque son algo realista con la situación que tenemos y con lo que podemos hacer. Lógicamente, a los ralloistas y demás liberto-digitalianos e intereconómicos no les ha gustado. Pero, en fin, la política real es una cosa y el dogma otra. Las medidas no están mal del todo y tienen una cierta sensibilidad social. Las pensiones se actualizan al 1%, se mantienen las prestaciones al desempleo y se prorrogan los 400 euros a los parados que agoten la prestación.

Con respecto a esto último, Thatcher hizo algo similar con los cheques para desempleados, seguramente, debía ser una “malvada comunista”. Habría que dejar, más bien, a los cuatro millones de parados dedicados al ejercicio de la mendicidad. Y, hombre, también se podría haber privatizado toda la sanidad pública y la educación, adelantar a los mismísimos useños, así como las fuerzas y cuerpos de seguridad, que cada cual se pague la seguridad privada para su casa, y haber despedido a esos improductivos y funcionarios, que se pasan el tiempo pensando solo en escaquearse para el cafelito de media mañana, hasta los que hayan conseguido plaza mediante ese “anti-liberal” sistema de las oposiciones. Congelar las retribuciones de los funcionarios y ampliarles la jornada laboral a 37 horas y media es demasiado poco. Estaríamos bastante cerca de paraísos “libe-gales” como Somalia o la República Centroafricana, donde el déficit siempre es cero, pero esto otra vez será. IRONIC MODE OFF.

Hablando en serio nuevamente, en cuanto al gasto, se recorta un 20% la subvención a los partidos políticos, los sindicatos y las organizaciones empresariales. Hubiera estado bien recortarles todo, que se mantengan con las cuotas de sus afiliados, pero la realidad es que tenemos una Constitución que los califica como “representantes de la sociedad” y reformar eso sería el primer paso. Por lo menos, nos costarán un poco menos de dinero. También se reduce algo, por lo menos, el tamaño de la Administración, en forma de menos órganos directivos, menos subsecretarios y menos direcciones, en total en un 18,9%. Se suspende por un año la incorporación de nuevas categorías de beneficiarios de la Ley de Dependencia: teniendo en cuenta que esta ley podía tener buenas intenciones pero que, sin partidas presupuestarias, se ha quedado nada más que en propaganda, no es que importe mucho. Se congela el salario mínimo interprofesional en 641,4 euros brutos al mes y el Indicador Público de Rentas Múltiples (IPREM) en 532,51 euros mensuales. En una entrada de hace tiempo, hablé de que el SMI pudiera ser algo contraproducente para la creación de empleo y que debiera dejarse a la negociación directa entre empresa y trabajador, pero, como en otras cosas, no soy en absoluto dogmático ni estoy cerrado a que se me pueda argumentar que no es así.

El capítulo más polémico: impuestos. Se dice que la subida será temporal (“dos años” ha asegurado Cristóbal Montoro que durará) que supondrá 6.000 millones de euros por ejercicio. En el IRPF se establece un gravamen complementario (“recargo complementario de solidaridad” en las rentas del trabajo y del capital) y se establece un incremento en el Impuesto sobre Bienes Inmuebles. De momento, no se sube el IVA pero, a buen seguro, después de esta primera cucharada de “jarabe de palo”, la habrá tras las elecciones andaluzas, en marzo. Como he venido diciendo, en circunstancias normales, hubiera sido preferible una subida del IVA (lo que siempre he defendido es, de tener que subir algo, subir el IVA dejando el tipo reducido a ciertos productos de consumo básico) y otros impuestos indirectos, antes que del IRPF, en general, los impuestos que graven el consumo, no el ahorro. Pero también hay que ser realista con la situación y ya he dicho que las medidas son irregulares pero, al menos, tremendamente realistas. En cuanto al IBI, financia una serie de servicios que prestan los Ayuntamientos (ordenación del tráfico, mantenimiento del acerado y el pavimento, recogida de basuras, suministro de agua y alumbrado público, etc.) que cuestan dinero: absolutamente todo cuesta dinero, a menos que pensemos que los servicios públicos son “derechos”.

Lo negativo: prorrogar el IVA superreducido a la adquisición de viviendas y recuperar la desgravación por compra de vivienda habitual. Parece que el Gobierno o busca colocar como sea ese precioso parque de viviendas vacías que hemos heredado de los tiempos de la burbuja, o piensa que la construcción y el ladrillo pueden seguir siendo, junto con el turismo y la instalación de colonias alemanas e inglesas en las costas de Andalucía y de la zona del Levante, los “motores de la economía”. Nada que deba sorprendernos, todo hay que decirlo, pues el PP siempre ha pensado que hay que dirigir la economía hacia esos sectores, pero sí es algo totalmente equivocado. Si en algo tuvo razón Zapatero fue en que no podíamos basarnos exclusivamente en esto, como dijo en alguna ocasión, y que había que desarrollar el I+D, pero luego el muy mendaz no hizo absolutamente nada, mientras el dinero al Gobierno le llovía a espuertas de 2004 a 2007 y podía financiar sus políticas sociales sin necesidad de subir impuestos. En cuanto a la crisis y el pinchazo de la burbuja inmobiliaria, ZP, o mintió o no la predijo, pero en el PP parece que tampoco se la tomaban muy en serio por aquellos días. No hay más que echar un vistazo a su programa electoral de 2008:

http://www.elpais.com/especial/elecciones-generales/pp.pdf

PÁGINA 42: “Revisaremos la financiación de las Corporaciones Locales e incentivaremos a aquellas que liberen más suelo para la construcción de viviendas y a las que demuestren un mayor compromiso con el medio ambiente y la lucha contra el cambio climático”; PÁGINA 239: “Trabajaremos para mantener la aportación al crecimiento económico y al empleo del sector de la construcción.” “Promoveremos la reforma de la legislación urbanística para agilizar los procesos de desarrollo de suelo, de urbanización y de construcción de viviendas”; PÁGINA 301: “En el marco de este Acuerdo, nos fijaremos un objetivo ambicioso de construcción de viviendas, de las que una parte importante tendrán una superficie de referencia de 80 m2 y un precio máximo de 160.000 euros. Las viviendas protegidas serán promovidas tanto en régimen de propiedad como de alquiler con opción a compra”; PÁGINA 302: “Sector Inmobiliario: Se comprometerá a aumentar la transparencia y competencia ante el consumidor, agilizar las promociones y poner más viviendas en el mercado a precios asequibles”.

O sea, MÁS Y MÁS SOPA DE LADRILLO. Y, lamentablemente, es lo que vamos a seguir teniendo.

Pero, a pesar de todo, las primeras medidas del Gobierno para atajar la crisis y sanear las cuentas públicas, al menos, como vengo diciendo, tienen bastantes dosis de realismo y de afrontar la situación tal y como es.

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Responses

  1. Hola Javier,

    Estamos sorprendentemente de acuerdo esta vez. Su texto parece casi un calco del mio en el fondo aunque no en las formas y el estilo. Tan sólo querría puntualizar dos cosas.

    1- Es difícilmente creíble, como ha dicho, que el PP no supiese las cuentas que se iba a encontrar. Las grandes responsables de la desviación de déficit son las comunidades autónomas, casi todas gobernadas por el PP, así que sabían perfectamente que iba a haber una fuerte desviación, aunque quizá no tenían el cuadro completo. Por eso sería interesante analizar por qué se ha hecho esto, si ellos mismos sabían que lo iban a hacer hace meses o si realmente ha sido una imposición directa de Alemania que se han encontrado “en el cajón”.

    2- No podemos estar permanentemente subierno el IRPF o el IVA para cuadrar las cuentas. Debemos analizar dónde se recauda poco, por qué se recauda poco ahí y hacer una reforma fiscal en profundidad para que no pase. Hay que recaudar más del Impuesto de sociedades quitando deducciones absurdas y evitando que los empresarios coticen sus beneficios como sociedad en vez de como persona física.

    Saludos,

  2. Hola, Pedro. Pues sí, su escrito lo he leído, y en líneas generales también me parece un análisis acertado.

    – Lo de la “mentira” del gobierno ZP. Pues seguramente sí, en realidad, quizás haya sido un encargo berlinés que se ha encontrado Rajoy sobre la mesa nada más sentarse en el sillón de La Moncloa, otra cosa es lo que piensen los aficionados a creer en turbias y maquiavélicas conspiraciones. Pero es muy probable que desde junio ya tuvieran un cuadro general de por dónde iba la cosa.

    – En el tema de los impuestos es cierto que hace falta una revisión del sistema fiscal, por ejemplo, acabar con el cachondeo de que las SICAVs tributen al 1%, aunque en circunstancias extraordinarias puede que sea preferible aumentar algo, aunque sea temporalmente, a seguir engordando la deuda. Por cierto, en cuanto al Impuesto de Sociedades me parece que alguna vez usted ha propuesto permitir las deducciones en caso de reinversión en España, que me parece interesante, y por supuesto homogeneizarlo a nivel europeo, sin permitir casos de competencia desleal, como el de Irlanda, con un tipo del 12,5%, con lo que estoy totalmente de acuerdo. Bueno, y no solo con Irlanda, una vez más, a ver cuándo se mete mano a la City.

  3. Javier,

    Sí, fíjese me baso un poco en lo que se hace en EE.UU. Allí el I.S es más alto que el Europa (como también es más alto en Japón, por ejemplo), pero se permiten extraordinarias deducciones por reinversión. Mariano Rajoy llegó a decir en campaña que la tributación de los dividendos de las acciones iba a ser menor si estas se reinvertían, algo que abstractamente no me parece mal.

    Yo creo que sólo debe haber deducciones fiscales por reinversión, para mantener el dinero en nuestras fronteras y crear empleo. Pero ojo debe hacerse de tal manera que se evite el fraude.
    En los años anteriores el estado ha priorizado deducciones fiscales en el I.S sobre subvenciones directas para hacer determinadas políticas. Crear empleo, mejora del medio ambiente, de I+D, etc, etc. La realidad demuestra que hay tantas deducciones fiscales que las empresas con un poco de contabilidad creativa se deducen muchísimas cosas que no hacen, con pequeñas trampas extendidas absolutamente por todas las asesorías fiscales. Por lo tanto este sistema de deducciones se ha demostrado un tremendo error, que hay que eliminar.
    Es muy importantes que con la reinversión no pase lo mismo. Doctores tiene la Iglesia, como se dice, y técnicos hacienda para que busquen la manera de hacer estas deducciones serias y efectivas evitando el fraude.

    Otra idea que me comentó un amigo auditor de cuentas: Es una práctica habitual en las empresas usar las “amortizaciones” para declarar el mínimo beneficio y así pagar lo mínimo en I.S. Las amortizaciones se usan como se quiere, cuando las cuentas están ajustadas no s amortiza y cuando hay mucho beneficio se amortiza mucho, aunque no sea real ese movimiento de dinero. Todo esto genera una gran quita de impuestos.
    Mi amigo me dijo que se debía cobrar el I.S exclusivamente por el diferencial de ingresos y gastos anuales, no por esa “contabilidad creativa”. Así las empresas pagarían lo que procede.
    Desconozco qué problemas podría traer esto, pero sobre el papel parece interesante. Habrá que estudiarlo más a fondo.

    Saludos,

  4. El tipo del IS en EEUU es bastante más alto está en un 39%, a la par con Japón, por mucho que se piense y algunos crean que allí no hay impuestos ni regulaciones, aunque por lo que sé hay quienes piden bajarlo y acercarlo a la media de la OCDE, y, bueno, también estuvo la propuesta un poco extravagante de Herman Cain, el 9-9-9, el tipo único del 9% para el impuesto sobre la renta, otro tipo único del 9% para el impuesto sobre beneficios empresariales y un tipo único del 9% para un nuevo impuesto federal sobre consumo, aunque como el propio Cain resultó ser un bluff, otro “éxito” del Tea Party, eso ha quedado en el olvido.

    En España es un impuesto que ha perdido muchísimo peso recaudatorio en estos últimos años, antes de empezar la crisis, en 2007 fue de 44.000 millones y la de 2011 creo que no ha llegado a 14.000 millones de euros, precisamente por esas causas, no solo porque haya menor actividad empresarial y por el pinchazo de la burbuja, también por cuestiones relacionadas con la propia legislación del impuesto: la posibilidad de compensar las pérdidas de un ejercicio con los beneficios en ejercicios futuros, por las declaraciones consolidadas de grupos de sociedades, que permiten compensar beneficios y pérdidas de las distintas empresas miembros del grupo y, aparte, por la competencia internacional (no solo la irlandesa, aunque sea uno de los casos más llamativos), por ello a nivel europeo debiera armonizarse.

    En fin, es algo que debiera revisarse pues así quizás pudieran por otro lado abaratarse los costes de la contratación, pues en España el verdadero “impuesto” fuerte sobre la actividad empresarial es ese, y empezar a ayudar a que repunte el empleo.

  5. Una vergüenza, como siempre… A lo mismo que ya nos tienen acostumbrados… Mienten descaradamente durante las campañas electorales y luego hacen lo que les da la gana…

  6. Ya, para no perder la costumbre, han hecho lo contrario de lo que dijeron en campaña electoral, nada de lo que debamos extrañarnos.

    En realidad, lo escamante es que no salga Rajao a explicar las medidas, se puede cambiar de política porque se haya comprobado que la situación era peor de lo que se supusiera, pero qué menos que salga a la palestra el presidente.

  7. Tambi n considera que los servicios públicos están todos dados, son exigibles, y por ello, son condiciones generales para la acción.


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