Posteado por: Javier | febrero 24, 2013

Por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca

Este domingo continúo con cuestiones que nos afectan muchísimo y de las que nos advierte el libro de Apocalipsis, con lo que continuamos con otra de las cartas a las iglesias de Asia Menor que Cristo dicta a Juan, ahora a la iglesia de Laodicea.

Está en Apocalipsis 3:14-22:

“Y escribe al angel de la iglesia en Laodicea: He aquí el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios, dice esto: Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Porque tú dices: Yo soy rico, y me enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo. Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio para que veas. Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete. He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo. Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono. El que tiene oídos para oir, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias”.

Laodicea era la ciudad más rica de la región donde estaba ubicada y era un importante centro del culto al emperador romano. En los versículos 15 y 16, Jesucristo, quien se presenta como el “Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios”, dice que la iglesia de Laodicea era tibia, no era ni fría ni caliente. ¿Qué quiere decir esto?

Algunas veces se ha interpretado como si “caliente” fuese una metáfora de un gran ardor en la fe, la doctrina y la predicación, y “frío” como de una situación en que la iglesia estuviese espiritualmente muerta. Lo “tibio” sería una situación intermedia entre un extremo y otro. El problema es que, según esa interpretación, Jesús estaría diciendo que mejor una iglesia muerta que una que sea “tibia”, algo que no tiene demasiado sentido.

También existe otra interpretación, mucho mejor, basada en el contexto en el cual estaba situada la ciudad de Laodicea.

Dicha ciudad se encontraba entre otras dos ciudades importantes, llamadas Colosas e Hierópolis. Colosas estaba edificada en un valle y hasta ella llegaban desde las montañas arroyos de frías aguas, mientras de Hierópolis brotaban manantiales de aguas minerales termales que llegaban hasta Laodicea formando una cascada. Cuando el agua llegaba al valle donde estaba ubicada Laodicea, ya estaba tibia, putrefacta y nauseabunda. No servía ni para beber y refrescarse (como la de Colosas) ni para darse un buen baño (como la de Hierópolis). Unas revigorizaban y las otras eran curativas.

En resumen, aquí la imagen que se utiliza con las aguas frías, calientes y tibias quiere decir que la iglesia de Laodicea no servía para nada. Los cristianos laodiceneses no influían para nada en la sociedad. Ni daban fuerzas al espiritualmente cansado ni sanaban al espiritualmente enfermo, eran tan tibios como las aguas de la ciudad.

Esto explica la declaración de Cristo: “Ojalá fueras fría o caliente”. Evidentemente, Él no está diciendo que mejor la apostasía que una posición intermedia (puesto que eso no tendría el más mínimo sentido): más bien, Él está diciendo que ojalá los cristianos laodicenses influyeran sobre la sociedad pagana que les rodeaba.

El cristiano, hoy día igual que en aquella época, está llamado no a mezclarse con el ambiente pagano, sino a reconstruirlo de acuerdo con el consejo de Dios, a colocar todo lo que esté en sus manos bajo el Señorío de Cristo. El mensaje viene a decir que si la iglesia no transforma a su sociedad ni cristianiza la cultura, ¿para qué sirve?:

“Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres” (Mateo 5:13).

El “te vomitaré de mi boca” es como un eco de Levítico 18:24-28:

En ninguna de estas cosas os amancillaréis; pues en todas estas cosas se han corrompido las naciones que yo echo de delante de vosotros, y la tierra fue contaminada; y yo visité su maldad sobre ella, y la tierra vomitó sus moradores. Guardad, pues, vosotros mis estatutos y mis ordenanzas, y no hagáis ninguna de estas abominaciones, ni el natural ni el extranjero que mora entre vosotros (porque todas estas abominaciones hicieron los hombres de aquella tierra que fueron antes de vosotros, y la tierra fue contaminada); no sea que la tierra os vomite por haberla contaminado, como vomitó a la nación que la habitó antes de vosotros.

La tibieza laodicense es abominación al Señor, por no causar una impresión en el mundo y conformarse a las normas, formas y estilo de vida paganos.

El pasaje continúa:

Porque tú dices: Yo soy rico, y me enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad”. La ciudad de Laodicea era un gran centro financiero y comercial, una ciudad de gran riqueza. Con lo que es de suponer que los cristianos de la iglesia de Laodicea, teniendo en cuenta que no debían sufrir ningún tipo de persecución ni marginación, al no ser su cristianismo un cristianismo “incómodo” para los paganos, debían participar de esa riqueza de la ciudad. Ante esto, Cristo reprende la actitud general de los cristianos laodicenses: Tú dices: “Yo soy rico, y me he enriquecido, y no tengo necesidad de nada”. En realidad, a pesar de la riqueza de la iglesia y su alta posición social, era inútil, y no había realizado nada en favor del reino de Dios.

Un inciso aquí. POR SUPUESTO: NO ES PECADO QUE UN INDIVIDUO SEA RICO O QUE UNA IGLESIA SEA RICA. La Biblia no tipifica riqueza o pobreza como categorías morales. Todo lo contrario, Dios quiere que obtengamos riquezas (Deuteronomio 8:18: Sino acuérdate de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas, a fin de confirmar su pacto que juró a tus padres, como en este día). Los capitalistas protestantes, hace siglos, por sus ideas calvinistas, pensaban que, en virtud de la soberanía absoluta de Dios sobre todas las cosas, había que poner la máxima cantidad de dinero y bienes al servicio del Reino de Dios, con lo cual había que conseguir acumular toda la riqueza posible. Lo que es un pecado es el no usar nuestros recursos, sean muchos o sean pocos, para difundir el Reino sobre la tierra. Cuando una iglesia pobre como la de Esmirna (Apocalipsis 2:9) estaba teniendo un gran efecto sobre su comunidad, no había excusa para la incapacidad de otra rica, como era la de Laodicea.

Pero aún así, Cristo, por gracia, ofrece Su misericordia a la iglesia de Laodicea: “Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio para que veas”.

No sé si alguna vez habéis pensado en las riquezas que encierra el libro de Apocalipsis para los cristianos. Es como un compendio, un resumen de toda la Biblia. En las Escrituras, la fe verdadera y las obras de obediencia en virtud de esa fe se mencionan como joya, normalmente como oro (1 Pedro 1:7 o 1 Corintios 3:12-15, por ejemplo), la desnudez es un síntoma de desobediencia (Génesis 3:7), mientras el estar vestido de vestiduras blancas es un símbolo de justicia, con relación tanto a la justificación como a la santificación (Mateo 22:11 o Apocalipsis 19:8) y la ceguera es un símbolo de la impotencia y la condición caída del hombre (Levítico 21:18, Mateo 13:13-15 o 2 Corintios 4:3-4), y la curación de la ceguera de la restauración por Cristo a la verdadera capacidad de ver (por algo uno de los milagros más habituales de Jesús era sanar a ciegos y devolverles la vista) y de juzgar en recto juicio (Lucas 4:18 o Hechos 26:18).

Laodicea no había sido aún desechada por el Señor. Aún conservaba su paciencia hacia ella: ¡Es evidente, la Iglesia es su Esposa! El amor de Cristo a Su Iglesia es la fuente de su enojo: “Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete”. Una característica de los que son verdaderos hijos de Dios, y no bastardos (Hebreos 12:5-11) es su respuesta al reproche y a la disciplina. Lo que es aplicable a Laodicea es aplicable a cualquier iglesia hoy en cualquier lugar de mundo y a cualquier cristiano individual allí donde esté. TODOS LOS CRISTIANOS NECESITAN SER REPRENDIDOS Y CORREGIDOS ALGUNA VEZ, LO IMPORTANTE ES SI NOS ARREPENTIMOS, ACEPTAMOS LA AMONESTACIÓN Y CAMBIAMOS NUESTRO MODO DE ACTUAR. La iglesia de Laodicea (O CUALQUIERA DE NOSOTROS) pese a caer, todavía podía ser restaurada si renovaba su obediencia y se hacía fiel a la Palabra de Dios.

Aquí dice Jesús: “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo”.

CUIDADO con este versículo. Muchos modernos evangélicos lo han usado en campañas de evangelización “facilona”, tipo “haga una oración de fe y abra a Cristo su corazón”, una especie de solicitud suave, diluida y arminiana, que viene de una deidad débil e indefensa que está a merced del hombre. No podemos olvidarnos de que Cristo está hablando aquí como “el Amén, el Testigo fiel y verdadero, el Creador y el Soberano Señor de todos”. No está haciendo una petición débil (ni mucho menos una súplica a ser “aceptado” por pecadores culpables), como si no acaso gobernara toda la historia, ni predestinara hasta sus más mínimos detalles, ni tuviera en sus manos  las llaves de la muerte y del Hades (Apocalipsis 1:17-19). Él es el Rey de Reyes, que hace guerra contra sus enemigos y los condena a las llamas eternas. No está hablando a la gente en general, pues está dirigiendo su mensaje a Su Iglesia. Es obvio que le está haciendo una oferta de volver a tener una nueva comunión con Él. La oferta de salvación de Cristo es que cenemos con Él, elevados a Su presencia celestial y comiendo de Él: “De cierto, de cierto os digo: Si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero. Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él. Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mí” (Juan 6:53-57). Es obvio que solo pueden “comer de Él” diariamente quienes sean genuinos cristianos y ese es el sentido de la invitación.

En la parte final del pasaje hay una promesa de reinado con Cristo para aquel que venciere “Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono”. El privilegio de gobernar con Cristo pertenece a todos los cristianos en todos los tiempos. Todo el Nuevo Testamento deja muy claro que Cristo ya ha entrado en Su Reino, ya a desarmado a Satanás y sus demonios, ya somos reyes y sacerdotes con Él, ahora reina sobre toda la creación, con todo el poder en el cielo y la tierra, poniendo a todos sus enemigos bajo sus pies y hasta que su Reino llene toda la tierra. El propósito del libro de Apocalipsis es dar a la Iglesia consuelo y certeza de la victoria de Cristo, no confirmar sus temores o las amenazas del enemigo. Apocalipsis es la revelación del triunfo del Reino de Dios en el tiempo y la eternidad. Los autores del Nuevo Testamento constantemente llaman al pueblo de Dios a “vencer” a la luz de la victoria de Cristo. El Señor Jesucristo comparte su conquista y entronización con su pueblo puesto que venció y se sentó con su Padre en su trono, llamándonos ahora a disfrutar del dominio con Él y a heredar todas las cosas.

Amén.

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Responses

  1. blanco o negro, positivo o negativo, código binario 1-0, frío o caliente……..el manejarse dentro del “medio” es contraproducente y generador de conflictos espirituales que no se resuelven matemáticamente!! la desicion es personal!!

  2. Creo que realmente ésta realidad en medio de la iglesia, pereciera un poco difícil de explicar, pero según el apóstol Pedro en su segunda epístola y en el cap. 1 y en los vrs. del 5 al 10 dice así: vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud conocimiento; al conocimiento , dominio propio, al dominio propio paciencia; a la paciencia, piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor. resumiendo, después dice:porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás. significa que un verdadero hijo de Dios no puede caer en pecado nunca; porque si se torna un mentiroso o un estafador o un fornicario o un adultero o un maldiciente; es porque no tiene al Espíritu Santo y pertenece la sizaña en medio del trigo y es un hijo del diablo. Impactante, increíble, extremo, pero real. la tibieza espiritual no tiene reversa ni sanidad ya que Cristo les dice a estos que se arrepientan y compren, pues esto no se logra ya que es un hecho de esfuerzo humano. Puesto que Dios no nos exige nada para ser salvos, ya que Él da el Espíritu en forma gratuita sin que nadie se lo pida.

  3. Entiendo que cuando la Escritura se refiere a “frío” se refiere a “inconverso ó pecador”, cuando se refiere a “tibio” se refiere a “cristiano carnal ó siervo inutil que esconde su talento ó virgen imprudente que no tiene suficiente aceite para su lámpara ó pámpano que aunque unido a la vid verdadera no lleva fruto”, y cuando se refiere a “caliente” se refiere a “cristiano espiritual ó santo ó virgen prudente que tiene suficiente aceite para su lámpara ó pámpano unido a la vid verdadera que lleva fruto”. No creo que tibieza sea falta de amistad con el mundo, porque escrito está: “Oh almas adúlteras, ¿no sabeís que la amistad con el mundo es enemistad para con Dios?”. Tanto los tibios como los calientes son amados por Dios y son sus Hijos, y Dios espera que los tibios procedan al arrepentimiento como lo hizo el “hijo pródigo”, antes que sea demasiado tarde.

    • Mi hermano, me imagino que ud no leyo la explicacion antes escrita.El Señor Jesucristo (el que hablaba con Juan el apostol ) dice concretamente “frio o caliente”, El jamas dice o muerto o resucitado como comunmente se interpreta este pasaje, El jamas le esta hablando al inconverso, le esta hablando a su iglesia, hombres y mujeres regeneradas y transformadas por El; de que no son frios como las aguas refrescantes de colosas, aguas frias para el cansado y fatigado en este mundo, ni son calientes como las aguas termales y medicinales de hierapolis , personas que fueran para sanidad del alma enferma por el pecado,sino que eran “aguas tibias ” que al tratar de beberlas , provocan nauseas y vomitos ,queriendo decir, que el alma angustiada y enferma, y sedienta de Dios al buscarlo en personas que proclamaban libertad, sus vidas estaban esclavas a vicios y costumbres lejos de lo que pretendian proclamar, es decir, tibios.

  4. mis que ridos hermanos to en este mo mento me ciento tibia i tengo miedo pero yo se lo que tengo que hacer con mi vida estas bellas palabras me an abierto mi hjos gracias ami dios de los cielo

  5. Interesante tema. Hoy en mi congregación se estuvo hablando de Laodicea y rápidamente pude darme cuenta de la confusión que genera cuando se dice que Cristo la prefiere fría o caliente, pero no tibia y se centran únicamente en ser calientes y jamás fríos. Hubo un momento que no pude contenerme y externé mi opinión, diciendo que se está hablando alegóricamente haciendo referencia a una persona que no está en nada, pues no es una cosa ni la otra: es inconstante, y les mencioné de como las escrituras enfatizan en que nuestro si sea si y nuestro no, un no, porque me di cuenta q estaban tratando de concatenar contextos de la Biblia, por ejemplo: Lázaro, frio. Martha, tibia, y María caliente y me fue imposible de asimilarlo. Ahora que me entero de las aguas calientes y frías como elemento beneficioso, francamente me es fácil de digerir. Gracias por el tema, me ayudó mucho, pues me gusta escribir, pero no había considerado escribir sobre estas emblemáticas congregaciones en uno de mis blogs http://leyautonoma.blogspot.com. Si no afectamos (leudamos la masa) a nuestra sociedad, de Cristo, somos verdaderos inútiles como la sal que perdió su sabor, pues somos la sal del mundo, una lámpara que no debe estar bajo la mesa, sino en un lugar visible, en alto.-

  6. Gracias, Maynor.

    Como otras enseñanzas bíblicas hay que ponerlas en su contexto, pues en caso contrario no tendrían sentido. El mensaje se refiere a los miembros de una iglesia concreta, los de Laodicea, y por eso se usa la alegoría concreta de los dos tipos de agua, para ilustrar mejor la enseñanza. Ahora bien, el mensaje para todo tiempo y lugar es ese, la Iglesia debe ser útil, útil en el sentido de tener influencia en el mundo incrédulo que la rodea.

    En caso contrario, no tendría demasiado sentido, pues se estaría diciendo que mejor ser totalmente frío espiritualmente que tener una fe tibia.

    Bendiciones.

  7. me parece muy bien es lo que estamos viviendo en este tiempo creyentes que no tienen la inspiracion del Espritu Santo.ajeno a la vida de Dios creyentes problematicos desobedientes ,carnales, y son los que buscan un pero para hablar mal del pastor. diciendo que perdio la vision estos tipos de creyentes perdieron la vision y son los que dividen las iglesias diciendo que Dios le habla que el pastor perdio la autoridad o que no tiene uncion. si usted tiene algunos creyentes tenga cuidado.

    • estoy decuerdo con usted hermano tengo una congregacion con algunos hermanos problematicos carnales que le gustan pelear o discutir, hasta quieren quitarme el pastorado pero yo estoy luchando con estos hermanos ayudeme en oracion

      • oremos los unos por los otros maranatha

  8. Esta muy bien me puede mandar este material

  9. muy importante este para nosotros los creyentes

  10. Hola, hoy en ayuno Dios me pidio q buscara la interpretacion d ese mensaje sobre frio, caliente y tibio. Y d verdad hermano q lo publicaste Dios t siga bendiciendo. Dios esta tratando esta area en su pueblo d una manera impresionante. Servir a Dios es mas q dar brincos, hablar en lenguas, caer al piso y levantarse y aparentar q vivimos sabiendo q estamos muertos! Pero despiertate tu q duermes y levantate d entre los muertos y t alumbrara Cristo. Amen! +5804148055074.

  11. Esta bien el dato, y el es claro ningun criado es mayor que su amo asi como el vivio , los hijos de Dios osea sus hermanos deben padecer lo mismo dejar todo mujer e hijos, fortuna sobre todo comodidad y la prueba que es a fuego es todo el dolor hasta la muerte dar la vida por los injustos vivir a.manos de la injusticia y no odiar a nadie solo asi se es justo y los justos no alcanzaran juicio esa es la justicia que Dios quiere que hagamos devolver lo que el hizo, amor con amor se paga y el dio la vida x mi que soy injusto, pagar la deuda que mas importa, AMARLO a ÊL.


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