Posteado por: Javier | agosto 26, 2013

De derechas y capitalista liberal

El autor de este artículo es todo un caballero quien creo que no necesita presentación, don Alfredo, autor de la recomendable bitácora “El Liberalismo Democrático y Clásico”. Espacio que, por supuesto, debieran visitar pues también encontrarán no solo grandes artículos sobre política y liberalismo, sino igualmente sobre historia, economía, jurídicos y otros temas de interés. Los lectores cristianos también encontrarán sermones y estudios bíblicos, normalmente en las entradas dominicales, al ser su autor cristiano protestante.

Este gran artículo, a través de su vivencia personal, explica muy bien y sintéticamente cuáles son los intereses actuales en defensa de la libertad, tanto contra el estatismo descontrolado en nuestros países y organizaciones como la UE, como contra las amenazas totalitarias de tiranos tercermundistas grasientos, peludos y marrones.

Esta semana, al estar enfrascado en varias actividades de mi iglesia, me va a ser casi imposible actualizar con artículos de mi cosecha, así que probablemente pasado mañana o hacia el final de la semana publique algún artículo de otro autor, lo cual también es una buena oportunidad para enriquecer esta bitácora con otros puntos de vista.

Que lo disfruten.

————————————————————————–

————————————————————————–

Como todos los periodistas saben, la mejor forma de aclarar nuestros propios pensamientos es intentar explicársleos a otras personas. Primero, como suelo hace en muchas ocasiones, empezaré con unas anécdotas. Esta última semana laboral que acaba de finalizar ayer viernes me ha permitido aclarar pensamientos ante compañeros de despacho, porque ha habido mucha presentación a gente previamente desconocida. Llevo trabajando desde finales de julio y ya hay cierto “consenso” sobre mí en el trabajo. Me han comparado a diversos personajes, como algunos ya sabéis. Desde “El Doctor” hasta Hanibal Lecter, por mi obsesión de “psicópata” con la productividad. Ya van conciendo mis criterios de derechas y aquí saben muy bien cómo utilizar las cosas en clave de humor. A modo de ejemplo, el lunes empieza a trabajar otro abogado, que es de Trinidad pero de orígen indio (de la India). Cuando me comentaban esto, uno de sus amigos me dijo “vale, Alfredo, ese chico a lo mejor es una sombra más oscura de lo que te gustaría”. Le dije, también en plan jocoso, “por lo menos habla una lengua europea”. “¿Hablará inglés?”, pregunté en tono irónico, ante las carcajadas de la oficina.

También no pocas personas han dicho que mi departamento parece una auténtica hermandad colegial elitista, porque somos todos chicos de raza blanca y no nos “mezclamos” con los del “floor” (en EEUU llaman “el floor” en las oficinas a los que trabajan en la parte de afuera o exterior, en telefonía, servicios al cliente, marketing, cosas técnicas , etc). Nosotros, al tener otra educación y “pedigree” cerramos la puerta para no tener que oír sus voces, porque poco de valor tienen que aportar o decir.

En los últimos tiempos, han ido surgiendo voces que dicen que esta página web es “progre” o que no somos “de derechas” en realidad. Señores: Nada más lejos de la realidad. Nunca he estado tan ligado a mis ideas como en los últimos tiempos, y las seguiré defendiendo siempre. Jamás he cambiado mis ideas fundamentales porque no hace falta cambiar lo que funciona, lo que es bueno. Creo que las voces que hablan de esa manera están acostumbrados a escuchar meapilas histéricos defendiendo ideas supuestamente de “derechas” pero en realidad no son más que eso, santurrones, nada que ver con la derecha capitalista que reprsento yo sin complejos. El hecho de que aquí comenten voces izquierdistas no significa que nosotros seamos de izquierdas. Simplemente significa que, siendo fiel a los principios liberales clásicos, hay mucha libertad de expresión.

Lo he dicho en muchas ocasiones pero repetiré algunas de las cosas que me han hecho ser lo que soy hoy.

Yo me crié en un sistema educativo estricto y a la vez brillante en cuanto a lo académico. Lejos de “vivir en el lujo” com me acusan algunos, mi crianza fue normal, austera, sin lujos de ningún tipo (incluyendo sin vacaciones, cosas que muchos que van de “amigos del pobre” se han dado toda su puñetera vida). En mi casa no había lujos de ningún tipo, ni yo de pequeño podía permitirme el lujo de irme de vacaciones. Mi deber era la educación, aprender más y más y más. Cuando muchos de los “pobres” se iban de fiesta y veraneo a las playas, yo me tenía que matricular en cursos de verano y sacar muy buenas notas. Soy cristiano-presbiteriano y esa fe tuvo una fuertísima influencia en mi vida. Claro que Dios nos ha dado un cerebro y sería mentir si digo ahora que estoy de acuerdo con TODA la teología calvinista pero, que Dios sea mi testigo, ha tenido una fuerte influencia en mí, con sus defectos y sus virtudes.

Desde que tengo uso de la razón, recuerdo tener instintos de derechas, criterios capitalistas. Todos los meses, a mi casa llegaba un catálogo de libros en inglés y no había mes que no pidiera por lo menos tres libros en inglés de todo tipo de géneros – desde el terror a la biografía. Mientras que los graciosillos que ahora me acusan de “ser frio” se iban a las playas a vacilar, yo me quedaba en casa leyendo y leyendo. “Ese chico es un egoísta”, “ese chico es un antisocial”, “es rarito”, decían muchos de los falsos que ahora van de progresistas por la vida y amante de los “pobres”.

Pero no fue hasta 1991, durante la primera guerra en el Golfo pérsico contra el tirano criminal Sadam Hussein que pude forjar un ideario claro. Precisamente, ese año ya me mandaban para estudiar en el Reino Unido y recuerdo el anuncio de Bush I con Margaret Thatcher en la televisión, anunciando los inicios de un ataque aereo contra Sadam. Cuando vi esos aviones militares de la OTAN, liderados por EEUU y Reino Unido contra Sadam y en defensa de la ley y la libertad entrar a Irak y empezar a bombardear los intereses del dictador Hussein, no os podéis imaginar el espíritu reivindicativo que sentí. Recuerdo decirle a uno de mis profesores lo siguiente: “Señor, Bush ha comenzado la guerra”. El profesor, con actitud zafia y maliciosa, me dijo “Sí, Alfredo, sí, tengo tele también. Véte a sentar.”

Al igual que algunos pensaron en los años 30 que solo el estado podía manejar la economía, otros pensaron en los 80 y 90 que el “nacionalismo” era una amenaza para la paz y en consecuencia, se tenía que suprimir el nacionalismo. Para mí y mis seres queridos, con nuestras creencias patrióticas, eso era absurdo. No era la “nación” lo que había fracasado, sino los gobiernos. Esos gobiernos habían fracasado porque NO dieron su merecido adecuado a los agresores. Es más, intentaron apaciguar. Creo, exáctamente igual que Churchill, que la agresión contra un país NO puede quedar impune JAMÁS.

Luego, me puse a estudiar la historia de la posguerra en Europa. Me dí cuenta, ya a los 16, 17 y 18 años, que durante décadas, los gobiernos europeos malgastaban y gastaban demasiado, provocando un gasto público descontrolado. Demasiados impuestos, demasiada burocracia, regulaciones excesivas, y poco incentivo para el inversor.

Muchos aquí, incluido gente que se hace llamar “liberal”, ha criticado mi “elitismo” y el hecho de “poner etiquetas” a los demás. Que lo diga un socialista lo comprendo, pero ¿que lo digan liberales? NO lo acepto. Creo que el gran logro de la derecha o “derechona” que dirían algunos de los años 80, gracias a las reformas de Thatcher y Reagan ha sido precisamente revertir el colectivismo hasta tal punto, que hoy en día está muy mal visto, en ambos partidos de EEUU, hablar de cosas como “socialismo” o “nacionalización”. De hecho, gracias a Thatcher y Reagan, la palabra “socialista” se ha convertido en una palabrota. Todo liberal debe luchar activamente contra el colectivismo en prácticamente todas sus manifestaciones. No solo eso. Ronald Reagan y Margaret Thatcher se enfrentaron a la URSS, un “imperio malvado” como dijo Reagan. Por eso en los años 80 se lanzaron campañas contra el Comunismo en todas partes, la tiranía más totalitaria del mundo: el Comunismo.

Todavía pienso que hay mucho por hacer en Occidente.

Hay una repetida tendencia de los gobiernos en querer pretender salir de las crisis gastando más dinero de lo que ingresan. Se subraya mucho el “llevarse bien”, el “consenso”. Pues no, ese no es mi estílo.

Esto del “no hacer nada” ya vemos a lo que ha conducido históricamente. El fracaso vergonzoso de Occidente cuando no pudo frenar o prevenir la agresión en la antigua Yugoslavia. La nueva Rusia se parece cada vez más a la antigua URSS, en su comportamiento y actitud. La cultura de la dependencia, del odio contra “los ricos y la banca” sigue en aumento, incluído aquí en EEUU. Se sigue con la
actitud de que “la sociedad” debe algo a los que han fracasado o que la culpa de su fracaso individual la tienen “los demás” que sí tienen éxito.

¿Qué hacer?

Empecemos por Europa. No me canso de decirle a los americanos que yo, al ser europeo, debo ser el primero en condenar la Unión Europea. Aunque parezca mentira, creo en España como país. Es decir, defiendo que España mantenga sus instituciones, formas, leyes, historia y más importante, su propo destino en manos de los propios españoles. España es un chiste de país en estos momentos, pero Dios mío, dále soberanía a los españoles de una vez si es esa tu voluntad.

No me canso de decirle a los americanos que los intereses de los europeístas no se pueden cumplir sin hacerle mucho daño a EEUU. El proyecto europeísta siempre ha sido anti-americano. No solo es anti-americano, sino que además es un peligro para la estabilidad global. Solamente unidos a EEUU — los países de Europa, podemos asegurarnos que Occidente siga siga dominando los asuntos mundiales. Y, que no te quepa la menor duda , estimado derechista, ese debe ser nuestro objetivo: mantener la hegemonía occidental, global capitalista.

Yo propongo lo que algunos ya conocen: que España salga de la Unión Europea y el yugo económico impuesto desde fuera de forma antidemocrática y por lo tanto ilegítima, que España defienda su propia Constitución, que abandone el euro, que forme parte de la NAFTA y sea más entusiasta con la OTAN.

¿Nuevo Orden Mundial? Lo que veo es un nuevo DESORDEN mundial y moral. Aquí en EEUU hay un debate intenso sobre el alcance que debe tener la política exterior. Muchos americanos a estas alturas odian las “guerras interminables” y dicen que ese dinero podría usarse para “ayudar” a los “pobres” en EEUU. Demagogia de la de siempre. La experiencia nos demuestra que la intervención humanitaria es también necesaria a veces. El peligro es cuando hay una política humanitaria demasiado ambiciosa y poco realista que provoca fracasos que causan escepticismo debido a los fracasos conocidos.

A diferencia de muchos otros derechistas en EEUU, yo sí creo que el humanitarismo debe jugar un papel a la hora de intervenir y no solamente un criterio limitado del interés nacional a ultranza. Pero, también creo que hasta en las circunstancias más trágicas, es necesario ser estrictamente práctico. En algunos casos, como lo que pasó en Somalia, poco podemos hacer aunque interviniéramos. Lo mejor es esperar hasta que las condiciones estén bien a nivel local para que las agencias internacionales puedan ir. Eso fue lo que hizo EEUU en la famosa tragedia de Somalia, años 90.

Pero en otros casos, pienso en famosos ejemplos como el de Bosnia. Tuvimos la oportunidad de frenar al agresor en 1991 en Croacia y en 1992 en Bosnia antes del descontrol. Siempre estuve a favor de mandar tropas y levantar el bloqueo de armas que pesaba sobre Croacia y Bosnia, así como usar poder militar aereo masivo para castigar a Serbia a cumplir con las resoluciones de la ONU que las potencias occidentales habian pactado.

Otro error del internacionalismo falso que está de moda últimamente es el querer menospreciar las naciones en sí mismas. Sin estados-naciones fuertes, no podemos hacer mucho contra los agresores y los dictadores del mundo. La época de imperios multi-nacionales ha terminado desde hace más de un siglo casi y no existe ninguna razón viable para intentar resucitarlos.

Se ha bajado demasiado el gasto en defensa aquí en Occdente. Eso, mezclado con una falta de voluntad entre los políticos europeos y americanos, está dando señales peligrosísimas a políticos en las partes tiránicas del mundo, como Irán, el mundo islámico en general y también en China o incluso en Sudamérica.

Esto no está desconectado del malestar social que vemos en nuestros países, donde hay destrucción de la familia tradicional, un aumento de niños bastardos naciendo, y una cultura masiva que depende de ayudas públicas. Una sociedad que da mas valor a las ayudas públicas para sus ciudadanos sanos en vez de políticas diseñadas para proteger a esos ciudadanos de la delincuencia o inseguridad interna y las amenazas externas es una sociedad en decadencia. Y esa decadencia es una invitación para los otros estados, mucho más bárbados y crueles pero con más confianza en sí mismos que nosotros, intentar probar suerte y atacarnos.

Tenemos que volver a sacar el látigo fiscal contra los chupópteros. Hay que disuadir el comportamiento irresponsable en el código fiscal. No puede ser que las madres solteras, en muchos casos inmigrantes ilegales además, sigan recibiendo ayudas de todo tipo mientras que las mujeres casadas estén mal vistas y nada apoyadas.

Fnalmente, sigo defendiendo el mercado libre porque pienso que es el mejor camino hacia la prosperidad y el progreso. Por supuesto, acepto que los factores sociales y culturales son importantes también. Pero ya vemos el contraste histórico entre países capitalistas y países socialistas. Nunca debemos olvidar esa lección histórica.

Todavía queda mucho por hacer. Hay que aplicar estos principios capitalistas en África y Próximo Oriente. También hace falta volver a reactivar el liberalismo en América Latina, muy al pesar de los dictadorzuelos color marrón y populistas que tanto surgen en esos lares, ante la ignorancia de una población empobrecida por sus propios errores mentales.

A diferencia de la generación de nuestros abuelos, ya no tenemos pretexto alguno para no seguir adelante con el capitalismo a ultranza en el mundo.

Sabemos qué sistema funciona y qué sistema es un fracaso.

Sabemos lo que acojona a los dictadores agresivos y qué les invita a cometer sus fechorías.

Sabemos qué visión global inspira y qué visión esclaviza.

Las grandes cuestiones políticas, sociales y económicas ya tuvieron una gran respuesta en las reformas capitalistas y conservadoras de los años 80 en Occidente. La pregunta abierta ahora es esta: ¿Tenemos el valor de volver a defender una derecha realmente monetarista, que defienda el capitalismo real y global, y una política social moderada, austera, que exija la responsabilidad individual? Mucho me temo que no.


Responses

  1. Muchas gracias por sus bonitas palabras sobre mí que no me merezco en absoluto. Siempre es bueno saber con quién puedo contar como aliado y se agradece que el artículo le haya servido de algo útil para el ideario de derechas que tanta falta hace en España y en general, en Occidente actualmente. Hoy precisamente he vuelto a dar más caña aún, para enderezar un poco el caos ideológico que vemos. Que no se confunda nadie: lo que representamos está bastante claro: el orden, las cuentas saneadas, la libertad de empleo y oportunidades, el imperio de la ley, la seguridad interior y exterior.

    Un saludo

  2. Ah, no hay de qué. Es que me han molestado enormemente los últimos vómitos y ataques de los trolls (aunque a veces en el fondo me alegre de que se retraten, así se ve a las claras lo que es la “oposición” y la clase de morralla que la compone, salvo honrosas excepciones entre las que no entran estos residuos con forma humanoide), así que hala, aquí tienen este escrito por partida doble y con un poquito más de difusión. Usted también ha sido un apoyo fundamental, así que es de justicia reconocer su trabajo.

    Es lo que necesitamos, principios que son tan antiguos como la Biblia: ser productivos, no gastar más de lo que se ingresa, no andar llorando por la pobreza ni romantizándola, sino dar oportunidades para que quien quiera trabajar duro tenga la oportunidad de salir de ella, ser implacables con delincuentes, terroristas y dictadores chulescos, que no haya paz para los malvados.

    Saludos.

  3. […] Agosto. De derechas y capitalista liberal […]


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: