Posteado por: Javier | septiembre 7, 2013

¿Y por qué deben “orar” y “ayunar” judíos, musulmanes y ateos?

Fiel a su secular tradición de oponerse a prácticamente cualquier intervención militar contra cualquier dictador, el Vaticano, con el Papa Francisco I al frente, ha iniciado toda una ofensiva diplomática para impedir el ataque al régimen sirio de Bachar Al Assad, que incluye incluso el que los obispos estadounidenses se hayan dirigido a sus fieles para que presionen a sus representantes en el Congreso, a fin de que voten en contra.

Esto es algo que se repite en cualquier circunstancia de este tipo y no debe extrañar, en definitiva, conociendo la historia de Roma.

Lo que sí hay que lamentar muy profundamente es el llamamiento que ha hecho a judíos, musulmanes y ¡¡hasta ateos!! (¿?¿?¿?) a que se unan a la jornada de ayuno y oración contra la guerra de Siria que tendrá lugar en la plaza de San Pedro de Roma desde las siete de la tarde de hoy sábado hasta la medianoche.

¿Qué piensa de esto Francisco I? ¿Que el “Dios” al que adoran judíos y musulmanes es el mismo Dios de la Biblia? ¿O que adoran y rezan a otra deidad que tiene también poder sobre las cosas del mundo, al igual que Dios? ¿Y a quién se supone que van a orar los ateos? Y, en fin, tampoco hay que decir que esto sea una novedad puesto que, como viene diciendo desde el Concilio Vaticano II, la Iglesia Católica, ahora por boca de Francisco I, opina que hasta quienes niegan la persona y la obra perfecta de Cristo como la única salvación para el hombre (judíos y musulmanes… y hasta los ateos que directamente niegan a Dios), igual que pueden salvarse a través de su religión falsa y humanista, con mayor razón hasta sus oraciones a sus “dioses” son aceptables para Dios.

Un mensaje buenista pero que es lo que el mundo justamente quiere oír y reconfortarse en el mismo. Pero un mensaje que, a la vez, es letal para las almas. Hay pastores evangélicos que opinan y predican exactamente lo mismo que el Papa. Pero el problema es que, mientras el mensaje de estos pastores “protestantes” anárquicos y alocados suele llegar (salvo excepciones como los megapastores megaestafadores) a los miembros de su iglesia y poco más, el del Papa es un mensaje que llega y es recibido y aceptado por cientos de millones de personas en todo el mundo.

No obstante, no me voy a limitar solo a este fenómeno dentro del catolicismo romano, pues dentro de toda la conocida como “cristiandad” se ha expandido el mortífero mensaje de que, sin llegar a conocer si quiera el Evangelio salvador de Jesucristo, se puede llegar a ser salvo. No debe sorprendernos que, en estos momentos, el enemigo de las almas de los hombres y archienemigo de Dios, Satanás, haya incrementado sus esfuerzos porque el Evangelio no llegue hasta los últimos rincones de la tierra. No solo se trata de pastores que son líderes eclesiásticos de gran personalidad, pero sin profundidad ni ningún conocimiento de la teología, con todo, lo peor es la creencia de que no es necesario llevar el Evangelio a todas partes, pues la gente, de todas formas, se va a salvar. Es la diabólica idea de que una persona puede ir al Cielo sin el Evangelio y que la humanidad puede ascender a un conocimiento de Dios y una relación con Él gracias a su razón y su innato deseo de obedecer la voluntad de Dios.

Por el contrario, en oposición a esta teología “natural”, la Biblia lleva miles de años enseñando una teología sobrenatural, según la cual, Dios ha descendido para salvar a algunos hombres. El engaño de la teología natural sostiene que el hombre puede subir a Dios gracias a un proceso natural de razonamiento, descubrir la existencia básica, los atributos y la naturaleza de Dios mediante la razón humana, sin necesidad de la revelación bíblica, y obtener un conocimiento salvador de Dios. Evidentemente, esta teología rechaza la idea de la depravación total del hombre, quien tendría una bondad innata para buscar la justicia. No se necesitaría arrepentimiento ante Dios ni fe en Jesucristo, como Pablo dijo que tenía que predicar, según Hechos 20:21. Los perdidos pudieran salvarse por su innata disposición a buscar a Dios.

El periódico Los Ángeles Times del 9 de diciembre de 2000 citó así al ya difunto papa Juan Pablo II: “Todos los que viven una vida justa se salvarán, aunque no crean en Jesucristo ni en la Iglesia Católica Romana. El Evangelio nos enseña que los que viven de acuerdo a las bienaventuranzas, pobres en espíritu, puros de corazón, los que soportan amorosamente los sufrimientos de la vida, entrarán en el Reino de Dios”. Muchos insisten en que los paganos se salvan si viven vidas buenas, si son pobres en espíritu, puros de corazón y hacen el bien. Siempre y cuando sean sinceros, lo que crean en realidad no importa. Por eso el apologista católico romano y ecuménico Peter Kreeft, quien escribió el libro Ecumenical Jihad (Yijad ecuménico), llegó a decir que en el cielo hay budistas, hindúes, confucionistas, musulmanes, ateos y judíos ortodoxos: la sinceridad y la bondad son la puerta de entrada al Reino de Dios y no la fe en el Cristo del Evangelio. Mediante la bondad innata que tienen todos los hombres, razonan naturalmente para alcanzar un conocimiento de Dios, para agradarle y ganarse la salvación, sea que alguna vez pongan sus ojos sobre alguna Biblia en toda su vida, o no. En cierta ocasión leí acerca de una visita que el pastor John MacArthur hizo junto con su esposa y sus hijos a la religiosa católica Madre Teresa en Calcuta. Aunque esta mujer aceptó amablemente el regalo del ejemplar de uno de sus libros, MacArthur vio allí cosas verdaderamente perturbadoras, no solo la beatificación y romantificación de la pobreza, la enfermedad y el sufrimiento que se da en algunos grupos dentro del catolicismo romano. La Madre Teresa escribió en una Biblia que autografió para un joven que había ido a verla escribiendo: “Que entres en el corazón de Jesús por medio de la Virgen María”. Ella creía que para llegar a Jesús primero había que pasar por María, con lo cual, María sería indispensable para la salvación. Su hogar para enfermos y moribundos en Calcuta estaba lleno de retratos de estrafalarios dioses hindúes, algunos relacionados con un templo hindú situado al lado, en el que se realizaban grotescos sacrificios de animales. Todo estaba en consonancia con la moderna teología católica romana. Madre Teresa también parecía creer que el dolor y la enfermedad eran obras “meritorias” para obtener la salvación. No soy quien para juzgar ni hacer especulaciones arbitrarias sobre la salvación de nadie, solo me limito a los hechos y lo siento, pero, a la vista de los hechos, creyendo lo que creía, si murió en esa situación espiritual y sin arrepentirse, la Madre Teresa no solo estaría actualmente en el infierno, sino que, tristemente, habría arrastrado con ella al mismo sitio a miles de almas perdidas de esos hindúes paganos. Pero, evidentemente, en cuanto a una valoración de estas dos personas, para el mundo la persona de cara amable, bondadosa y simpática siempre será la Madre Teresa, y el antipático, rígido y estrecho siempre será el Dr. MacArthur.

Y esto mismo piensan también muchos evangélicos, es la regurgitación actual de la vieja herejía griega a la que se enfrentó el Apóstol Juan llamada el “Logos Universal”, en la que el Espíritu de Cristo flota por todas partes y se inserta en todas las religiones. En cuanto a herejías, no hay nada nuevo, todo está inventado desde hace casi dos mil años, lo único que cambia es el formato en que se presentan. Puede ser de forma más grosera y obscena o de forma más sutil. Los hay quienes dicen que sí, la obra de Cristo es lo único que puede salvarnos, pero luego añaden que no hace falta que el anuncio del Evangelio de que esa obra es lo único que puede expiar nuestros pecados ante Dios llegue a todos, no es algo necesario. No hace falta que nadie conozca su estado de muerte sin Dios. Basta con que “crea” en Dios según su religión y que intente hacer el bien, Cristo de todas formas va a salvarle aunque nunca haya oído sobre quién es Él ni lo que hizo. Da igual. De ahí se entiende que tantos evangélicos lancen mensajes buenistas y universalistas y de que el Papa pida que, sigas la religión que sigas, y hasta si eres ateo (no pasa nada) te unas a los cristianos en oración, como si acaso Dios fuera a escuchar las oraciones de los primeros.

Esto no es romanticismo ni poesía, como tanto gusta a la “cristiandad” carnal y sensual actual: la única oración aceptable a Dios es aquella que se hace estando en Cristo. Dios no tiene ninguna obligación de aceptar la oración de ningún hombre, si lo hace es por Su pura misericordia, con la promesa de que responderá a las de Sus hijos. Pero las oraciones de todo hombre muerto en sus delitos y pecados y sin Cristo no son nada, Dios no las escucha. La única oración aceptable a Dios es la de aquel hombre que conoce su indignidad e inmundicia pecaminosa pero que, sin embargo, también sabe que en la persona y la obra perfecta y consumada de Jesucristo, y SOLO EN ELLA, puede acercarse y rogar a Dios en oración.

Hay aún otra cosa que es indispensable para que nuestras oraciones tengan la aprobación divina: el móvil que las impulsa y las peticiones en sí deben ser correctos. Es en este punto que hay muchísimos que se equivocan: “Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites” (Santiago 4:3). En este sentido, el Papa de Roma, con tal de disipar la atención sobre los escándalos que rodean a la curia romana y volver a erigir al papado como la imagen de un “ejemplo moral” de la caridad y el pacifismo, coloca en el mismo plano moral a las naciones y gobiernos occidentales y democráticos (al de EEUU principalmente) con una dictadura despreciable como la de Assad, como si acaso EEUU fuera a ser el iniciador de una guerra en Siria, sin importar para nada que incluso se hayan utilizado armas químicas contra la población.

Personalmente hemos de tener amor y respeto hacia los católicos (y hay veces en que podemos ser culpables de caer en desconsideraciones y maneras poco edificantes hacia gente católica que no nos ha hecho nada ni deseado mal alguno y que son buenos ciudadanos de nuestros países). También hacia los musulmanes, judíos y gentes de otras religiones. Pero a quienes no confiesan a Cristo, el llamado no es que se unan en oración y ayuno con nosotros, sino a anunciarles el Evangelio y advertirles de que en su religión pagana están perdidos y fuera de la salvación. Por eso los cristianos deben rechazar y repudiar firmemente llamamientos como estos, realizados desde el ecumenismo satánico, como el que ha hecho el Papa Francisco.

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Responses

  1. “¿Qué piensa de esto Francisco I? ¿Que el “Dios” al que adoran judíos y musulmanes es el mismo Dios de la Biblia?”

    ¿Acaso no es el mismo? Sobre la referencia a los ateos, yo lo entiendo como que se tomen unos minutos para reflexionar.

  2. “¿Acaso no es el mismo?”

    Pues va a ser que no.

    Para empezar, el “dios” judaico no es el Dios trino del cristianismo (tres personas con la misma naturaleza divina, Padre, Hijo y Espíritu Santo, siendo un solo Dios), sino uno moldeado a través de lo que los eruditos judíos llaman la “Torah oral”. En el Sinaí, Dios habría entregado a Moisés la “Torah escrita”, lo que llamamos los “Diez Mandamientos”, y aparte habría existido, según dicen ellos, la “Torah oral”, que también llaman “Mishna”, las explicaciones sobre cómo debe ser seguida la Torah. De ahí surgieron los dos “Talmud” cuando parte de los judíos fueron al exilio babilónico: el de Jerusalén y el de Babilonia. El de Babilonia pasó a ser el de mayor autoridad, hasta el punto de que era el que se seguía en tiempos de Jesús, pese a que contradecía en múltiples cosas al Antiguo Testamento, no eran más que tradiciones de hombres.

    El judaísmo rabínico actual no considera el “Torah escrito” (la ley mosaica) como autoridad, sino mas bien considera que el Talmud (“Torah oral”) es la autoridad máxima en todo aspecto de la vida y el fundamento para entender el “Torah escrito”. El judaísmo rabínico sigue las tradiciones de sus padres los fariseos y escribas del tiempo de Jesús.

    Yo admiro mucho en general al pueblo judío y he defendido (y defiendo) a Israel pero, las cosas como son, y la verdad es la verdad, es una religión anti-cristo y falsa. Difícilmente puede ser el mismo Dios cuando hay montones de citas blasfemas en el Talmud contra Cristo, o sea contra la segunda persona de la Trinidad. Luego habrá judíos que no crean en eso, igual que ultra-ortodoxos que sí, pero las cosas son así.

    En cuanto a Allah, pues es más claro aún y tampoco es que haya que hurgar mucho históricamente. Si Allah fuera “Dios”, entonces habría que tener como revelación definitiva el Corán, no la Biblia (de ahí el disparate de los “cristianos” que dicen que los musulmanes adoran “al mismo Dios”). En tiempos de Mahoma, Allah era uno más de las muchas deidades que eran adoradas en la península arábiga. De hecho, antes de Mahoma, Allah ya tenía su santuario en La Caaba y la piedra negra de su muro oriental. Mahoma posiblemente eligió esta deidad y la encumbró como “el único Dios verdadero” por la similitud de su nombre con el hebreo “Eloah”, el singular de “Elohim”, aunque esto solo es una especulación.

    “Sobre la referencia a los ateos, yo lo entiendo como que se tomen unos minutos para reflexionar.”

    Pues una forma muy curiosa de reflexionar, el orar y ayunar, que es lo que se supone se iba a hacer en la jornada convocada por el Papa. Además, ¿reflexionar de qué o sobre qué? ¿De qué sirve reflexionar para evitar el ataque en Siria?

  3. Hola.

    Desde luego, esta entrada tiene chicha, y creo que puede dar para un debate decente.

    En primer lugar me chocó lo del Islam y su divinidad. Leyendo el comentario me resulta, como mínimo chocante: Desde luego no es discutible que el nombre “Allah” provenga del árabe, pero creo que Muhammad lo usó para referirse a Yahvé en el momento de predicar la nueva religión. ¿No se dice que Muhammad recibió una revelación de Gabriel?

    Lo segundo es lo del judaísmo. Leyendo La Biblia (católica, no sé cuáles son las diferencias con respecto a Las Biblias otras confesiones cristianas) se ve que se refiere a esa divinidad como Yahvé. Más tarde, con la aparición de Jesús en la Tierra, se renueva la alianza. ¿No es acaso Yahvé su padre?

    A riesgo de parecer prepotente y presuntuoso a nivel cultural (y si me equivoco pido disculpas), yo creo que es más un asunto de “reformulaciones” de una misma divinidad que de divinidades distintas. Para cualquier cosa, comentario aclarando cosas.

    Con respecto a la Madre Teresa, me parece que las labores que hizo en La India con pobres son honorables, aunque tampoco entiendo ese excesivo interés en el dolor, la enfermedad, etc… Es cierto que en la vida vamos a pasar malos momentos, pero creo que han de ser vistos más como un ejemplo de superación.

    Por último, decir que bueno… Ese llamamiento universal del Papa me parece demasiado ambicioso y un poco complicado de llevar (al menos, desde mi punto de vista), porque dentro de cada grupo de religiosos y no-religiosos habrá tantas diferencias de culto y tantas posiciones con respecto a Siria que se hará complicado un “consenso”. Ya solamente falta que hable con odinistas, neohelenistas, etc…

    Si va saliendo debate, volveré a comentar lo correspondiente. Tantas dudas de religiones juntas y quiero aclararme la cabeza.

    Un cordial saludo.

  4. Hola, GAP:

    Ah, no, no, si eso se ha entendido, no me refiero a que haya varios dioses, pues politeísta no soy, a lo que me refería a que lo que adoran los fieles de otras religiones no cristianas (especialmente las monoteístas) es a una imagen que se han hecho ellos mismos de Dios, con lo que en la práctica se han inventado otro “dios” distinto al de las Escrituras.

    Las Biblias católicas suelen usar “Yahvé” para referirse al nombre de Dios en el Antiguo Testamento, mientras las protestantes utilizan “Jehová”, al menos la versión Reina-Valera, la utilizada por los protestantes de habla hispana. En habla inglesa depende, algunas utilizan simplemente “The Lord” (El Señor). Era el mismo Dios del que hablaba Jesús; es más, Jesús mismo era también Yahvé (o Jehová). Este enlace es de una web católica, pero no obstante viene una explicación bastante buena del origen de estos nombres:

    http://es.catholic.net/sectasapologeticayconversos/574/1451/articulo.php?id=7693

    Mahoma sí, dicen que recibió una revelación del arcángel Gabriel, pero claro, más bien, habría que decir que él creyó recibir una revelación del arcángel Gabriel. Posiblemente algo fuera de lo normal sí vio u ocurrió, pero sería lo que Pablo dijo en 2 Corintios 11:14-15: Satanás y sus demonios se visten de ángel de luz para engañar y confundir, propagar cultos falsos bajo la apariencia engañosa de que es un culto verdadero a Dios.

    La madre Teresa no digo que no suponga que quizás hizo muchas obras caritativas en Calcuta, seguramente sí, pero no es esa la cuestión. A pesar de que también hay quienes opinan que no es oro todo lo que reluce sobre esta persona y su labor en la India, pero en fin tampoco sé si es cierto, así que no me voy a meter en ello. Mucha gente hace desde el punto de vista humano obras que son encomiables, sin embargo la Biblia dice que hasta nuestras mejores obras están tan manchadas por el pecado que hay en nosotros que son como “trapos de inmundicia”. No nos salvamos por nuestras (a nuestro entender) “buenas obras”, solamente Cristo nos salva y la fe en Él (y las obras que proceden de esa fe) es como el sello, la acreditación de que nos ha salvado. Teresa de Calcuta parece ser que creía en la salvación a través de la Virgen María (siendo católica, normal que creyera esto), en que el sufrimiento y la enfermedad santificaba (fuera cual fuera el estado espiritual del enfermo) y no alejó a los hindúes de su religión pagana, por eso digo que, aunque no pueda saberlo, si murió creyendo en lo que creía, ahora mismo estaría en el infierno por toda la eternidad.

    Ese interés por el dolor y el sufrimiento es típico en algunos grupos dentro del catolicismo romano, creen que sirve como una especie de “penitencia” o de “santificación”. Como no confían en que la obra de Cristo en la cruz es perfecta y completa, piensan que el hombre debe aportar su sufrimiento físico. Además, creen que el sufrimiento de Jesús en su muerte solo fue físico, cuando no es así y aquí lo explico:

    https://lavozliberal.wordpress.com/2013/03/29/lo-que-de-verdad-ocurrio-en-la-cruz/

    Dios sí puede mandar una enfermedades o algún dolor o malestar físico incluso a los creyentes, pero no como una forma de que estos hagan una obra “meritoria” para salvarse, como cree esta gente, sino para disciplinarlos por algún pecado que hayan cometido, para reconducirlos cuando se hayan extraviado, para recordarles que todas las bendiciones (incluida la buena salud) vienen de Él, etc.

    En cuanto al apoyo que ha recibido la iniciativa del Papa, no crea, ha recibido apoyo de muchas confesiones, y no me extraña lo más mínimo pues es el ecumenismo en que estamos ahora:

    http://www.protestantedigital.com/ES/Internacional/articulo/17173/El-llamado-a-la-oracion-por-siria-del-papa

    Hasta los señores de la Alianza Evangélica Mundial se han unido, VERGÜENZA debiera darles. VERGÜENZA de estar del lado del Vaticano, de Assad y de todos los amigos tercermundistas, terroristas y totalitarios de Assad. Y, cómo no, Nicolás Maduro y Evo Morales se han adherido, no podían faltar estos dos al lado del Papa.

    Sí, hay muchas religiones en el mundo, y ese batiburrillo ha existido desde la antigüedad, es decir, muchas formas a través de las cuales el hombre ha intentado pintarse para sí una imagen de Dios, pero lo único cierto es la revelación bíblica, del Dios vivo y verdadero. La Biblia no intenta en ningún momento demostrar que esto sea cierto o que Dios exista, simplemente lo declara: que Dios es el Señor, el Todopoderoso, Creador del cielo, la tierra y el mar y que no hay más dioses fuera de Él. Cuando alguien se imagina un “dios” con unos atributos distintos a los que la Biblia dice que caracterizan a Dios, ya está inventándose un dios nuevo, ya está creando su religión propia, y eso es idolatría. Sé que puede parecer muy simplón, pero es así, y esto es algo que solo se puede aceptar por fe, testificándonos el Espíritu de que lo que dice la Biblia es la verdad. Yo no puedo pretender que voy a demostrar que el Dios bíblico existe y que es el único y verdadero por métodos humanos o empíricos, porque eso es absolutamente imposible.

  5. MAgnifico artículo Señor Javier.

    Simplemente añadir que el término árabe Allah y el hebreo Eloah comparten la misma raiz árabe Aliha , que viene a significar algo así como paralizado o golpeado por el terror que produce el ser divino. Claro que Mahoma conocía este término y esta raíz usada por religiones paganas arábigas como también caanananeas y semíticas. De ahí surge el esa designación del dios que produce impresión y terror cuando se enfrenta al hombre, y que mahoma tan ricamente nombró dios único, desechando para no ser ya excesivamente descarado el resto de la revelación particular hasta llegar a Yhwh (יחוח) cuya dicción correcta parece haber quedado finalmente en yahvé.

    Hago una breve reseña aqui:
    http://www.reformasevillana.blogspot.com.es/2013/08/eloha-elohim.html

    Por lo demás, de nuevo magnífico artículo, y comparto tu criterio acerca de la señora de calcuta. Comparto en facebook.
    Un abrazo

  6. Muchas gracias, jrmm, es un placer ver y conocer a jóvenes tan comprometidos en defensa de la fe. Muy interesante la explicación sobre el origen del nombre “Allah”.

    Mucho me temo que madre Teresa es posible, salvo que se arrepintiese a última hora antes de morir, que sea uno de los casos más claros de haber ganado el mundo, pocas personas ha habido más elogiadas y que hayan recibido más halagos mundanos, pero haber perdido la eternidad.

    Saludos.

  7. A Pascal seguramente le hubiera dado algo, jajaja, él siendo católico si defendía en su obra ,”Pensamientos”, la condición perdida, pecaminosa del hombre y su necesidad de Cristo como salvador, si él no hubiese mencionado en su libro que era católico yo hubiera creído que era un autor reformado.

    Digo esto porque seguramente si viviese en nuestro tiempo se hubiera manifestado en total desacuerdo con la convocatoria del actual papa. Y eso que Pascal defendía la iglesia católica como institución.

    Ayudar a los pobres y enfermos no lo considero como la garantía de la integridad y bondad de una persona (tal vez ni prestan atención a sus hijos o personas que están a su costado, o son adúlteros, drogadictos, como ahora parece estar de moda, como si atender pobres y enfermos les diera carta blanca para satisfacer sus otros apetitos) y por supuesto, la Biblia hace referencia a eso y a las llamadas buenas obras que no sirven de nada por si solas para obtener el perdón de Dios.

    Saludos Javier.

  8. Fantastico articulo,si señor!!!

  9. No me ha dado argumentos de xq no son el mismo dios, solo ha puesto de relieve que son distintas religiones, algo que no ponía en duda.

    ¿Acaso el Arcangel Gabriel no le dijo a Abraham que no era necesario sacrificar a su hijo, a María que daría a luz a un niño al que pondría de nombre Jesús, y le reveló a Mahoma el Corán? Usted podrá no estar de acuerdo con algunas de estas afirmaciones, pero es evidente que las tres religiones hacen referencia al mismo arcangel y que ambas creen en el mismo dios.

  10. Francisco:

    Todas las religiones, hasta la de cualquier pagano, al que buscan es al Dios de la Biblia, que es el Dios vivo y verdadero, porque como dijo Pablo, la luz de Dios brilla en toda la creación para que ningún hombre tenga excusa cuando sea juzgado, en ese sentido sí sería el mismo Dios al que buscarían adorar. Lo que son distintos “dioses” es lo que producen cada uno de ellos al buscar a Dios fuera de la revelación bíblica, que es lo que ocurre a la mayoría de hombres “religiosos” a lo largo de toda la historia de la humanidad. Bien porque nunca la hayan conocido (y Dios no tiene ninguna obligación de que la conozcan, como no tiene ninguna obligación de salvar a nadie) o porque la conozcan y la rechacen.

    Y si no lo entiende o no lo quiere entender, lo siento mucho, pero no voy a escribir aquí un manual de teología entero.

  11. No diga estupideces. Si usted quiere creer que el dios “supremo” de los romanos, vikingos y mayas es una forma de buscar al dios “verdader” es cosa suya, pero no viene al caso.

    Yo hablo de tres religoines que reconocen la misma tradición, los mismos profetas y al mismo dios. No lo hacen de una forma vaga y efimera, sino que lo hacen de forma clara y con conocimiento de causa: Jesús de Nazaret “es” el hijo del Dios judio, y el Islam es un intento de actualizar el mensaje del Dios judio y cristiano. Evidentemente el tratamiento que le dan a cada tradición y a cada profeta es distinto, por ello hablamos de religiones distintas, pero el dios es el mismo.

    El Abraham de los judios, cristianos y los musulmanes es exactamente la misma persona:

    http://en.wikipedia.org/wiki/Abrahamic_religions

    Y si no lo entiende o no lo quiere entender, lo siento mucho, pero no voy a escribir aquí un manual de historia entero.

  12. ¿Más estúpido que ponerse a pretender montar debates irrelevantes, absurdos y aburridos sobre lo que ni sabe ni entiende?

    “Yo hablo de tres religoines que reconocen la misma tradición, los mismos profetas y al mismo dios.”

    Es la primera noticia que tengo de que los judíos reconozcan a Jesús y a Mahoma como “profetas”, así como que los cristianos reconozcan a Mahoma como profeta”, y hasta ahora pensaba que los musulmanes creían que “no hay más dios que Allah y Mahoma es su profeta”. Si acaso solo tienen en común (y además históricamente, en ninguna manera espiritualmente) los del Antiguo Testamento.

    También me acabo de enterar de que los judíos y musulmanes creen en un Dios trino.

    Incluso, dentro del propio cristianismo, acabo de enterarme de que los protestantes y los anglicanos “reconocen” la “tradición” de la Iglesia Católica Romana.

    Por cierto, los cristianos no reconocemos a Cristo como un simple “profeta”, sino como Rey, Sacerdote y Profeta, la encarnación de la segunda persona de la Trinidad, o sea Dios… bueno, pero acabamos de saber que los judíos y musulmanes también “creen” en eso.

    “el Islam es un intento de actualizar el mensaje del Dios judio y cristiano.”

    Curiosa forma de “actualizar” el tomar como “Dios supremo” a una de las variadas deidades paganas que se adoraban en la península de Arabia hasta el siglo VII, cargándose doctrinas cristológicas que el cristianismo considera indispensables para la salvación.

    “El Abraham de los judios, cristianos y los musulmanes es exactamente la misma persona:”

    ¿Y me puede decir dónde he negado yo eso?

    ¿El que adoran en la práctica parece el mismo “Dios”? Ah, pues claro que sí. Si es que yo no niego eso. Satanás, igual que engaña a los incrédulos como usted haciéndoles creer que no hay Dios, también engaña y ha engañado a numerosos religiosos a lo largo de la historia haciéndoles creer que con sus cultos humanistas están honrando a Dios.

    Todo “Dios” que se separe en una sola línea de los atributos que la Biblia reconoce a Dios, no es Dios, no es más que una invención humana. Ahora, quien lo quiera llamar “Dios”, pues vale, como si lo quiere llamar “Periquito Pérez de los Palotes”. No es Dios.

    Desde luego, parece mentira que nos haya leído tanto tiempo tanto a Alfredo como a mí en estos temas, como para seguir pretendiendo montar estas discusiones saduceas tan estériles, impertinentes y absurdas, las típicas de quien busca una y otra excusa para no reconocerse como un pecador perdido y arrepentirse.


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