Posteado por: Javier | septiembre 24, 2013

Elecciones en Alemania: ganó Merkel y el eterno proyecto alemán de dominar Europa

Tal y como era de esperar, el domingo Angela Merkel ganó las elecciones en Alemania. No ha sido nada que se salga del guión, dado que en Alemania no hay posibilidad alguna de oposición, nadie puede plantear un programa alternativo al de Merkel, al haber convertido en una cuestión nacional el recuperar (los bancos alemanes) todo el dinero prestado a las “cigarras” del sur de Europa: ¿Qué oposición van a plantear a eso el resto de partidos alemanes, a riesgo de ser tachados de “antipatriotas”? Incluso ante una posible e hipotética coalición con el SPD, la vida va a seguir igual.

El programa de Merkel está totalmente fusionado e identificado con el interés histórico alemán a lo largo de los dos últimos siglos: diluir al resto de naciones europeas en Alemania. Antes, los alemanes buscaban comerse sus territorios, ahora se comen sus economías y lo mejor de su fuerza productiva. No puede ser más paradójico. Los europeístas siempre han pensado en una federación tipo “Estados Unidos de Europa”, lo que, caso de que fuera posible esta idea utópica, dejaría a las naciones europeas como un mazacote irreconocible, y, a la vez, unido a esto y en consecuencia, encajar a Alemania en Europa para neutralizarla como la amenaza que fue para el resto en las dos últimas guerras mundiales. Para ello se creó el euro: la “moneda única” como transfiguración del marco alemán, y el BCE como extensión del Bundesbank, fue la forma de intentar asegurar que la nueva Alemania reunificada en 1990 no volviera a asilvestrarse y de que Francia tragara con la unificación del que había sido su tradicional enemigo (hasta entonces anulado, al ser troceado en dos tras su derrota en la II Guerra Mundial: un país occidental, la RFA, y otro comunista, la RDA).

¿Qué sentido, si no, tenía un disparate económico del calibre de crear una moneda como el euro, común para los distintos países de la UE, pero sin tesorería común, sin un sistema legal común, sin prácticas de negociación salarial comunes, sin gestión económica común y puesta en circulación para ser la unidad monetaria tanto de economías potentes como la alemana, la austriaca o la finlandesa, como de otras con todas las carencias de la de Irlanda, Portugal, Italia, Grecia o España?

Dos décadas después se demuestra que los europeístas estaban en una nube y que Margaret Thatcher tenía razón en sus recelos hacia la reunificación teutona: Alemania se está chupando al resto de Europa. Una Alemania fuerte siempre ha sido una desgracia para el resto de Europa. En España no nos damos cuenta de ello y seguimos querer siendo vistos como “los alemanes” o “los prusianos del sur” (ahora se suele decir cuando se hacen referencias al ficticio “éxito” en las exportaciones que estamos teniendo), cuando nosotros no podemos copiar ese modelo. Nuestras exportaciones, a diferencia de las alemanas, no tienen apenas valor añadido, y, aparte, nosotros no tenemos la capacidad de convertir el resto de Europa en nuestro mercadillo particular, porque, para ello, el entramado de la UE debiera haberse montado a nuestro servicio, como se hizo al servicio de los intereses económicos y financieros alemanes (a, fin, como he explicado, de hacer que se olvidase de sus pasadas veleidades militaristas y de expansión territorial). Si exportamos más es porque cada vez estamos peor y nuestras empresas intentan colocar sus productos en el extranjero, algo muy distinto a cómo han crecido las exportaciones de Alemania. Hasta el euro, importar productos de Alemania, aunque estos fuesen mejores, era muy costoso, con lo que normalmente en cada país lo más vendido eran los propios productos nacionales. Con el euro, los costes de producción se aproximaron y los productos alemanes se volvieron mucho más competitivos, convirtiéndose las economías no exportadoras de la UE en el mercado preferente de Alemania. Si a esto unimos la desindustrialización de las últimas décadas, tenemos el cuadro completo.

Como marcan los cánones, Merkel ha ganado al ser la guardiana del actual “statu quo” que tanto está beneficiando al Estado alemán y
a su sistema financiero. El Gobierno alemán vende la idea que está pagando los rescates de los países del sur (como si acaso estos no aportasen nada también a estos rescates) y como si fuera algo desinteresado, y no la forma de mantener esta situación que tanto les beneficia. Este aumento de la competitividad de las empresas alemanas, gracias al euro, motivó que aumentasen enormemente sus beneficios, los cuales colocaban en los bancos alemanes, quienes invertían ese dinero en deuda pública y en el mercado inmobiliario de (entre otros) España). Cuando explotó la burbuja inmobiliaria española, el Estado comenzó a tener que endeudarse espectacularmente para afrontar los costes sociales de la crisis, al depender del sector inmobiliario una gran parte de la población activa que, de la noche a la mañana, comenzó a verse en el desempleo, así como para salvar a la banca, que tanto había invertido en un sector que se había vuelto ruinoso. Desde hace varios años venimos con la historia que todos conocemos: una lucha permanente para pagar lo que se debe en sus plazos, rescates del sector bancario (para asegurar que paguen sus deudas a los bancos alemanes) y toda la carga sobre las espaldas del sector privado y los ciudadanos. La deuda soberana de otros países de la UE sube como consecuencia de esta política, mientras la alemana baja, lo que les permite financiarse a precio de saldo, y el empobrecimiento en España y otros países del sur hace que los mejores trabajadores y profesionales emigren a Alemania, así como que muchos capitales de aquí se depositen en sus bancos, los cuales, por ello, pueden seguir dando crédito y mantener la economía alemana con unas perspectivas favorables, de momento. Alemania pone dinero para unos rescates que le permiten recibir a cambio mucho más de lo que ha dado, que mantienen en funcionamiento este sistema que tanto les beneficia, siendo para ellos un magnífico negocio y una ruina progresiva para los países del sur (lo cual nunca leerán de los articulistas y plumillas económicos liberto-digitalianos).

¿Qué más? Lo que leemos en este artículo de noviembre del año pasado: http://elpais.com/elpais/2012/11/27/opinion/1354017582_675331.html

Aunque esté publicado en EL PAÍS, éste sí es bastante interesante, sobre todo este párrafo:

“¿Cómo se beneficia Alemania de este ataque a España? 1. Genera rumores para disparar el interés que pagará España cuando pida prestado dinero. 2. Impone privatizaciones de empresas rentables (aeropuertos, AVE, lotería…) que, de no resistir el Gobierno, pasarán a manos del norte a precio de ganga. 3. Provoca asfixia crediticia para devaluar las acciones de las multinacionales (Telefónica, Iberdrola, Repsol, Gas Natural…), con lo cual pueden apoderárselas grupos alemanes. 4. Pero lo más rentable al propagar pánico financiero —que es delito— es la huida de dinero por miedo a un corralito. De España en ocho meses de 2012 han salido 330.000 millones de euros (a los que hay que sumar su equivalente en Grecia e Italia), que van a parar a bancos de Suiza, Luxemburgo, Holanda y Alemania, cifras “sin precedentes”, según Bloomberg”.

Mientras tanto, por fin, el euro-escepticismo sube como la espuma entre los españoles, pero no dejan de ser significativos los motivos de ello. Por lo menos, eso dicen dos informes, uno publicado por la Fundación BBVA y otro en el número 17 de la revista de Funcas, en
los que se recoge que sólo un 23% de los españoles declara confiar en la UE en la actualidad, mientras hace solo seis años, en 2007, era el 74%; ello mientras el 76% pide aumentar el gasto público como salida a la crisis. O, lo que es lo mismo, mientras los españoles veían llegar el dinero a espuertas desde Bruselas, en forma de fondos de cohesión”, eran los más “europeos” del mundo mundial. Poco les importaba entregar tan ricamente la soberanía nacional a Bruselas. Ahora que no solo les cortan el grifo, sino que también les imponen recortes, son los más anti-europeos del continente. Una buena muestra de la “congruencia” que caracteriza a la mayoría de los españoles actuales y de que su problema no es ser gobernados anti-democráticamente por entidades, organismos o personajes extranjeros, sino si esos que les gobiernan les tiran pedazos de pan o no. La libertad y la soberanía del país dan igual, les importa menos que un pepino. Normal que seamos un país tan sistemáticamente violado.

¿Podrá mantener esto indefinidamente Alemania? No, y rotundamente NO.

No va a poder vivir eternamente de absorber los recursos económicos y humanos del sur de Europa. Por eso, si fuéramos un poco listos, sabríamos que, en realidad, el verdadero problema quien lo tiene es Alemania, no nosotros. El sistema que nos mata, sin embargo, a la vez, es el talón de Aquiles de Alemania. Si el dinero deja de fluir a los bancos alemanes (y dejará de hacerlo de seguir este sistema merkeliano, suicida, para Alemania, y homicida a la vez, lo nunca visto), se acabo el sistema euro-alemán.

O Alemania continúa igual y caerán todas las economías de los PIGS, con la ruptura del euro (y ocurrirá, pues llegará un momento en que esas economía solo puedan ser competitivas volviendo a las monedas nacionales), lo que sería la ruina para ellos, o permite quitas en la deuda y transferencias fiscales hacia los “vagos” del sur, que eviten el desastre anunciado. Solo tiene dos alternativas.

Lástima que “gobiernos” como el español estén más por la pleitesía que por jugar las cartas que haya para ganar esta partida.


Responses

  1. Pues yo estoy muy contento.

  2. No sé porqué (aunque sea algo sabido y notorio que esté más con el Bundesbank que con España) cuando, ganara quien ganara, todo iba a seguir igual. El problema no es quien gobierne Alemania, sino el euro y la UE, aunque, a lo mejor, en el montaje que se hizo de ambos a la medida de este país, está la clave de que ambos sean dinamitados.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: