Posteado por: Javier | abril 20, 2014

Campo de batalla: el mundo entero

Hoy quería tratar el tema de la cada vez más preocupante (para quienes amamos la libertad y seguridad en el mundo, para los liberticidas, no, eso está claro) y acusada rebaja de los fondos destinados a las FFAA de EEUU.

Contrariamente a lo que predican tanto progres com0 miembros de la derecha aislacionista libertariana o “paleocon”, ni la crisis económica actual tiene su origen en unos “desmedidos” gastos en defensa ni EEUU destina a sus FFAA una gran cantidad dentro de sus presupuestos, desde luego no demasiado alta para lo que son las obligaciones internacionales de los norteamericanos. Actualmente apenas llegan al 4% del PIB y se prevé que de aquí a 2023 (siempre según la Oficina de Gestión y Presupuesto de la Casa Blanca) se desplomen hasta ¡el 2,4%! Es decir, porcentajes aún inferiores a los de los años 90, cuando EEUU acababa de salir de la Guerra Fría.

El panorama actual es muy similar al de aquellos años, cuando se saquearon los fondos de seguridad nacional para alcanzar metas fiscales, en la creencia de que EEUU no iba a tener que involucrarse en ninguna operación militar de gran envergadura en los años siguientes (lo cual quedó desmentido cuando las tropas americanas tuvieron que ir a Afganistán en 2001 e Irak en 2003). O, yéndonos más atrás en el tiempo, cuando en los años 70 las FFAA quedaron reducidas casi al mínimo tras la retirada de Vietnam de forma que apenas podían llevar a cabo misiones por falta de equipos y personal, como corroboró dramáticamente el fracaso en el intento de rescatar a los rehenes norteamericanos en Irán en 1980. Pero, tras el desplome de la URSS, rápidamente se olvidó esta amarga lección puesto que, nada más asumir el cargo en 1993, Bill Clinton se dedicó rápidamente a desmantelar las sólidas FFAA desarrolladas por Ronald Reagan en los años 80 y que llevaron al fin de la Guerra Fría en tan solo unos pocos años. La consecuencia volvió a ser dramática: mientras el tirano y genocida Slobodan Milosevic perpetraba en la antigua Yugoslavia limpiezas étnicas nunca vistas en Europa desde el fin de la II Guerra Mundial, a EEUU costó muchísimo tiempo y esfuerzo reaccionar e intervenir en Bosnia y Kosovo.

Ahora mismo, EEUU se encuentra envuelto en un nuevo gran recorte presupuestario post-bélico en materia de seguridad y defensa, un nuevo error en que incurren las administraciones norteamericanas cada vez que salen (o creen salir) de alguna guerra. Barack Obama (y sus admiradores) creen que el “momento bélico” ha pasado ya y que, en consecuencia, hay que relajar el musculo militar porque, total, “ya no hay graves problemas en el mundo” que requieran unas FFAA poderosas y con capacidad de actuar en cualquier parte del globo terráqueo.

Pero Obama no solo pone en riesgo la seguridad de EEUU sino la de sus aliados también, puesto que ¿de qué “época de paz” se puede hablar en la actualidad?

El Instituto Internacional de Estudios Estratégicos contabiliza actualmente 46 conflictos armados. La región de Oriente Medio es un hervidero de inestabilidad (ya mencioné en una entrada de hace meses cómo solo EEUU puede evitar que esa zona caiga en el caos y la anarquía más absolutas), China está probando sus fuerzas contra aliados como Corea del Sur o Japón en los mares del Sur y el Este de China, Rusia acumula miles de tanques y soldados en su frontera con Ucrania, después de haber anexionado unilateralmente la península de Crimea, mientras Corea del Norte sigue con sus bravuconadas nucleares. Hay más: el director de Inteligencia Nacional estadounidense, James R. Clapper, declaró recientemente que, en sus 50 años de experiencia en los servicios de inteligencia, nunca había visto un momento con mayor número de crisis y amenazas en todo el planeta como el actual, con el actuar a lo largo de todo el planeta de más de 1500 grupos o grupúsculos terroristas. La Base de Datos del Terrorismo Global registró más de 8400 atentados terroristas en 2012, el máximo hasta la fecha. El teniente general Michael Flynn, director de la Agencia de Inteligencia de Defensa, también ha declarado que la guerra cibernética es actualmente toda una amenaza constante para la capacidad norteamericana de planificar, preparar y disponer sus fuerzas para futuros conflictos y que las armas de destrucción masiva y los misiles balísticos son una amenaza grave y persistente. ¿Está preparada la seguridad norteamericana para una hipotética “guerra cibernética” a gran escala? ¿Tiene EEUU actualmente capacidad de reaccionar si se dan a la vez contingencias como que Corea del Norte decida atacar a Corea del Sur, mientras China invade con anfibios y tropas Taiwán o alguna isla de posesión japonesa y mientras Rusia decide que la población de rusoparlante de Letonia, un aliado de la OTAN, merece la misma “protección” que la de Crimea? ¿Tendría que dar EEUU por perdido uno de esos escenarios? La respuesta está en la propia Revisión Cuadrienal de Defensa (QDR) del Pentágono, que reconoce que unas FFAA más pequeñas suponen un esfuerzo mayor para la capacidad americana de responder simultáneamente a más de una gran contingencia al mismo tiempo.

¿Puede parecer esta situación de varias contingencias a la vez demasiado pesimista, irreal o hasta fantasiosa? Bueno, hasta que tal cosa ocurre, puede ser. Hasta que se dan situaciones como en la II Guerra Mundial, cuando EEUU tuvo que dividir sus fuerzas para combatir a los nazis en Europa y a los japoneses en el Pacífico, o en los 90, cuando, a la vez, se encargaron de hacer cumplir zonas de exclusión aérea sobre Irak y Bosnia, mientras participaban en operaciones en Somalia, Bosnia, Haití, Liberia o la República Centroafricana. En cualquier momento pueden desatarse de la noche a la mañana varios conflictos a la vez en las zonas más variopintas del mundo. ¿Cómo hablar, vista la situación actual, de que hay que adaptar la estrategia a una “época de paz”?

Lo peor de todo es que el secretario de Defensa de Obama, Chuck Hagel, reconoce los riesgos de disminuir los fondos destinados a defensa en la situación internacional actual, pero, aún así, confía en que EEUU podrá manejarse con unas FFAA más pequeñas… si lo compensan con avances tecnológicos o si los aliados dentro de la OTAN incrementan sus gastos en defensa (suponer esto último debe ser una broma). Esto último revela que la administración norteamericana conoce los riesgos que existen pero prefiere no abordarlos, mejor meterlos debajo de la cama, como si por no verlos dejasen de existir por arte de magia. No es una “postura estratégica” sino un cálculo político: cansado de la guerra y deseoso de gastar más dinero en programas internos, Washington ha elegido arriesgar con el asunto de la seguridad nacional.

Pero, aunque muchos no quieran verlo (empezando por el propio presidente americano hasta el anti-americano más desarrapado), el que tengamos un mundo un poco mejor, más libre y próspero, de lo que pudiera ser (de todos los niveles de caos y tiranía a que pudiera llegar) se debe a que EEUU generalmente a lo largo del siglo XX ha tenido unas FFAA capaces de actuar incluso en varias partes del mundo a la vez y de aplastar a todo tipo de dictadores grasientos y terroristas macarras (“curiosamente”, EEUU sustituyó en el siglo pasado a la otra gran potencia anglosajona y protestante, el Reino Unido, en esta misión de estabilizar el mundo). Me voy a permitir traer aquí esta declaración de don Alfredo:

Discutiendo esta mañana con un conocido por aquí, sobre el término “neocon”, he llegado a la conclusión que aquellos que más usan la palabra “neocon” realmente sufren de daños cerebrales o algún trastorno emocional. Mañana voy a publicar un macro artículo que NO será del agrado de los enemigos de la grandeza, el poder militar y la defensa de la libertad en todos los rincones del mundo. La idea de …defender la libertad con fuerza si hace falta no es nada nuevo para los liberales ni para los republicanos. Gracias al “militarismo” americano, los cánceres del nazismo, el imperialismo japonés y el comunismo soviético fueron derrotados. Todas esas victorias responden al mismo sentir profundamente arraigado en el subconsciente de un país protestante en origen: no toleramos el mal y pensamos que se debe combatir con fuerza cuando es necesario. No se trata de un idealismo absurdo sino precisamente de todo lo que pone nervioso a los que se declaran “anti” neocon: la disposición para acumular poderío militar y usarlo, una defensa enérgica de nuestros principios, descontento con el status quo y creer que existe la posibilidad para cambiar. Así que yo seguiré ondeando la bandera americana por la libertad, seguiré defendiendo las intervenciones militares (y las que hagan falta) , y jamás, jamás me voy a avergonzar por defender que se pueda usar la fuerza para tumbar a los criminales dictadores y terroristas en este planeta para tener un mundo más capitalista, más globalista, más liberal. Y a los que no les guste eso, que se vayan con sus colegas dictadores para que les dén por el culo. No os debemos nada, nada. Nada”.

AMÉN.

Buenas noches.


Responses

  1. Bueno, en primer lugar gracias por citarme, Javier. Es todo un honor que alguien vea mis palabras dignas de citar.

    Sí, la verdad es que es MUY preocupante los recortes del gasto en defensa. La propuesta más “aceptable” para mí hubiése sido aumentar el techo de deuda específicamente para este fin, y recortar en otras cosas como Medicare — sí sí, LO DIGO, NO SOY POPULISTA.

    Sean los que sean estos efecto, todo esto lo están haciendo ante un preocupante panorama de agresividad amarilla, perdón, china , hacia nuestros aliados en el Pacífico, un aumento de agresiones norcoreanas, la posibilidad de un Irán nuclear y una guerra contra los “yihadistas” que se ha extendido por todo Próximo Oriente y ahora África.

    Lo más chocante en todo esto son los propios republicanos aislacionistas, sin duda respondiendo a presiones de alocados en sus distritos electorales más “ron pauleros” (principalmente se está dando este fenómeno en los estados un poco loqueros) y estos recortes reducirán los servicios militares tan importantes para el mundo. El poder naval y aereo americano peligran.

    En particular, socavar la capacidad para que las FFAA puedan proyectar su poder y responder a crisis mundiales reducirá la seguridad y destrozará muchas partes del orden internacional que el poder naval americano estableció a principios del siglo XX.

    A esos idiotas aislacionistas no les interesa que en su lugar, China o cualquier otra potencia criminal tomará el lugar de EEUU. Qué gentuza. Gentuza. Gentuza impura e inmadura.

  2. Hola, Alfredo.

    Ah, de nada, fue una declaración en FB que me gustó mucho.

    Yo también hubiera aumentado un poco el techo de deuda para las partidas destinadas a defensa. Que no es que sean muy amplias, pues no llegan ni al 4% del PIB, y en todo caso insuficientes para asegurar la seguridad de las tropas americanas en las misiones que tengan que llevar a cabo. La realidad es que en el mundo caótico actual solo el que los norteamericanos tengan capacidad para actuar puede garantizar que zonas enteras (como el caso de Medio Oriente) no caigan en la inestabilidad total.

    Saludos.


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