Posteado por: Javier | noviembre 16, 2014

Se veía venir

Allá por el mes de julio escribí lo siguiente en relación a la sentencia del Tribunal Supremo de EEUU en el caso Hobby Lobby:

Bienvenidos a la “teocracia empresarial”.

¿En qué consiste esto? Según la reciente sentencia del TS useño en el caso de Hobby Lobby si un empresario tiene creencias religiosas que chocan con el uso de anticonceptivos puede negarse a pagar un seguro médico a sus empleados que incluya esta asistencia. O sea, que el empleado debe vivir de acuerdo con las creencias religiosas del empleador.

Que se sepa, “Obamacare” no obliga a los empresarios a usar estos tratamientos ni el que se ofrezcan quiere decir que los empleados los vayan a usar (que, dicho sea de paso tampoco es que interese a la empresa algo que pertenece a la salud y la vida privada del empleado). Ya puestos, una buena solución, mejor aún, podría ser no pagarles siquiera, por si acaso, no sea que se gasten el dinero en anticonceptivos.

Es evidente que el melón está abierto y que pronto los tribunales van a estar tupidos con demandas sobre excepciones religiosas.

Si esto es aplicable a los anticonceptivos, ¿por qué no aplicarlo a otras cosas? ¿Por qué tendría que pagar un empresario Testigo de Jehová por un seguro médico que incluya transfusiones de sangre. Si el empleado debe hacerse una… ¡que se joda y la pague de su bolsillo, macho, estaría bueno! ¿Vamos a violar la “libertad religiosa” del empresario de esa forma?

Pero podemos ir más allá. Para los musulmanes o judíos es un pecado grave comer carne de cerdo: según los postulados de estos anarkas amantes de las tiranías privadas, si yo soy empleado de un musulmán o judío, ¡hala! éste tendría “derecho” a prohibirme comer un bocadillo de jamón en sus instalaciones a la hora del almuerzo… ¿Por qué no?, puesto que al comer yo un bocadillo de jamón, estaría afectando y atentando a sus creencias religiosas.

Mucho hablar de “imposiciones estatistas”, cuando estos tipos dan sus bendiciones a las privadas.

Y hay quienes tienen el descaro de hacerse llamar “liberales” mientras defienden esta sentencia”.

Pues, como no podía ser de otra forma, ya los hay que quieren más y a los que la sentencia todavía parece poco y, cómo no, no podían ser otros más que organizaciones católicas. Cuando judicialmente se crea un “derecho a la libertad religiosa” para las empresas (no para los individuos… sino ¡para empresas con ánimo de lucro!), la puerta esta abierta para cualquier cosa.

Obama ha hecho numerosas adaptaciones de la normativa de su plan sanitario, restringiendo el acceso a anticonceptivos para satisfacer a una miriada de organizaciones religiosas, pero parece que al Consejo de Obispos Católicos de EEUU (USCCB) solo va a satisfacer una prohibición y criminalización total de todos los métodos de control de la natalidad.

A finales de octubre, esta organización papista se reunió en Baltimore a fin de idear e implementar un “plan litúrgico” para forzar la aplicación de los principios de la moral del Vaticano, de modo que esté garantizado que más hospitales estadounidenses se adhieran a la prohibición papal a los anticonceptivos. Al parecer, los obispos estadounidenses pretenden que un número cada vez mayor de hospitales y médicos seculares se adhieran a los principios de la encíclica papista “Humanae Vitae” a través de “fusiones y alianzas”. De acuerdo, con el comunicado de prensa del USCCB, los obispos pretenden revisar y ajustar no solo las reglas morales por las que se rigen los hospitales católicos, sino también las de hospitales no católicos que “puedan estar conectados con”, “tengan intención de fusionarse con” o “tengan asociaciones con” hospitales católicos, de modo que dejen de ser, según la jerga papal, “hospitales seculares que causan escándalo”. ¿Qué es causar escándalo? Entre otras cosas, prestar a las mujeres servicios de salud reproductiva.

Fundamentalmente, los obispos se oponían a una fusión entre un hospital secular, el Burdett Care Center, de Nueva York, y el hospital católico St. Mary´s. Los católicos exigían que el hospital secular acatase sus edictos de “moralidad médica”, pero, finalmente, después de varios años de negociaciones, el hospital Burdett abrió su propia planta en el hospital católico, suponiéndose que debía estar libre de las restricciones morales del Vaticano, pudiendo ofrecer tratamientos de control de natalidad. Por ejemplo, si la vida de una mujer estaba en peligro a causa de un embarazo ectópico o un aborto involuntario, a los médicos se les permitió a tratarlas de acuerdo con las normas de la profesión médica, o, en el lenguaje del Vaticano, de forma que “causa escándalo”. Ahora quieren aprovechar el impulso de la sentencia Hobby Lobby para evitar este “escándalo”.

Justificadamente, hay mucha gente preocupada, pues temen que los obispos pretendan hacer cumplir las normas de moralidad del Vaticano a todos los proveedores de salud que estén vinculados, aunque sea de forma remota, al Catholic Health Initiatives, de forma que afecten a todo: desde los contratos de trabajo de los médicos y enfermeras en los centros católicos hasta las ofertas de los proveedores, tales como los laboratorios de pruebas. La directora nacional de Catholics for Choice en Washington, Sara Hutchinson Ratcliffe, dijo “El alcance de la asistencia sanitaria católica en este país es grande. Las restricciones a la salud reproductiva que los obispos ya ejercen en los sistemas de salud católicos son enormes y siguen en crecimiento. Cualquier cambio que los obispos hagan para limitar aún más la atención debe ser muy preocupante para todos “.

Actualmente, el sistema de salud católico representa al menos una de cada seis camas de hospital en EEUU. Las políticas del USCCB ya exigen que, cuando organizaciones de salud seculares y católicas se fusionan o afilien, las no católicas deben estar de acuerdo y ajustarse a “respetar enseñanza de la Iglesia”. Las enseñanzas del USCCB y los edictos de moralidad católica para las fusiones y afiliaciones están contenidas en un documento que rige todos los hospitales católicos, clínicas, hogares de ancianos, médicos, y el negocio del cuidado de la salud en EEUU. Dentro de las directivas de la moralidad son 72 las prohibiciones sobre el aborto, la esterilización y el control de la natalidad, e incluyen restricciones a los tratamientos de fertilidad y pruebas genéticas.

Es importante recordar que este “Consejo de Obispos Católicos de EEUU” fue el gran animador de la campaña a favor de Hobby Lobby, llegando a convencer incluso a muchos evangélicos estadounidenses de que su libertad religiosa estaba asediada y amenazada por “Obamacare”. Antes de 1980, la derecha religiosa useña estaba a favor tanto de legalizar el aborto como de los anticonceptivos. Pero fue cuando su apoyo a la segregación racial en numerosos ámbitos educativos privados motivó que estas escuelas y universidades, sobre todo del sur profundo, pudieran perder sus exenciones fiscales, lo que hizo que les fuera urgente tomar una causa de apariencia más noble a la que apelar para evitar un segundo mandato de Jimmy Carter como presidente. Y esta causa fue la oposición al aborto, mucho más aceptable que la defensa de exenciones fiscales a universidades privadas que tuvieran como norma la segregación racial. Fue entonces cuando se produjo el fusionismo de numerosos evangélicos conservadores con el papismo norteamericano.

Según el obispo William Murphy, de Rockville Centre (Nueva York), es “muy importante para nosotros hacer todo lo posibles para iluminar con los principios católicos” en la cooperación y fusión con las entidades médicas seculares, así como a los médicos contratados. O, dicho de otro modo, las fusiones y alianzas son una forma para hacer cumplir las prohibiciones del Vaticano sobre todo tipo de “control artificial de la natalidad” a un cada vez mayor número de mujeres.

¿Pondrá alguien freno a este abuso de poder de una organización religiosa incluso sobre gente que ni pertenece ni tiene interés alguno de formar parte de sus feligreses?

Ya basta.


Responses

  1. Ese espíritu de religiosidad, si puede llamar así, ya que esas manifestaciones son provenientes de la carne, de la arrogancia. Esa levadura de los fariseos llamada hipocresía, sigue gestándose. Se esfuerzan por colar el mosquito y se tragan el camello. Imponen cargas que ni ellos podrían llevar. Saludos.-

  2. Efectivamente, Maynor, así actúan los conocidos como “religiosos”, que no “cristianos” o “bíblicos”, no se deben confundir ambas cosas, pues no son en absoluto lo mismo:

    http://liberalismodemocratico.wordpress.com/2011/03/13/los-religiosos-nos-caen-mal-aqui-sermon-dominguero/

    http://liberalismodemocratico.wordpress.com/2011/08/27/contra-la-hipocresia-de-los-religiosos-divididos-por-cristo-sermon-de-fin-de-semana/


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