Posteado por: Javier | junio 29, 2017

Se pincha el globito anti-ruso

Como vengo informando desde hace unos meses, al margen de lo que se piense del presidente useño Donald Trump (un tipo un tanto extraño y que pega a veces unos bandazos un poco raros y desconcertantes), a estas alturas es más que evidente que en EEUU hay en marcha todo un proceso indecente, que se inició en la misma noche de las elecciones, en que están inmersos buena parte de la clase política, las grandes empresas, Hollywood y las multinacionales para deshacerse del presidente electo del modo que sea. Un presidente quien, con todas las críticas que se quiera hacer, es cierto que está llevando a cabo una gran tarea para sacar a su país del secuestro de la élite financiera globalista y del poder de los lobbies de Washington, el único presidente tras muchas décadas que está gobernando para su nación y su pueblo, no para una minoría parasitaria.

Con respecto a la ya tan sobada “trama rusa”, después de la comparecencia del ex director del FBI, James Comey, ante el Comité de Inteligencia del Senado, uno pensaría que esto ya es un chicle mascado y remasticado que poco más daría ya de sí, pero parece que va a seguir teniendo un poco más de carrete, con los medios y el establishment tratando de agarrarse a supuestos “indicios” cada vez más peregrinos. A mi lo que me llama la atención del asunto de Comey es que, si un director del FBI ve que alguien le exige o le presiona para poner fin a una investigación en curso, como dice él que le pasó con este supuesto “RussiaGate”, está obligado a informar inmediatamente al Departamento de Justicia y detallar cualquier intento de obstruir la justicia por cualquier persona, incluso por parte del presidente de EEUU. Comey nunca lo hizo. Y si fue cierto que hubo presiones, que no está probado, y Comey no lo dio a conocer antes, eso resultaría en cargos criminales contra Comey por encubrimiento, siguendo la propia ley norteamericana. Los portales de fake news, cómo no, a su bola, tratando de sacar petróleo de donde no hay, encumbrando a este incompetente de Comey como si fuera una especie de héroe.

La “trama rusa” no habrá llevado a la destitución de Trump, pero sí a crear una disparatada hostilidad hacia Rusia (algo muy del gusto del complejo industrial-militar norteamericano), como si este país fuera una amenaza para EEUU del calibre de la URSS (bueno, o peor aún), tratando de reventar una distensión con la segunda potencia militar y nuclear del mundo que hubiera sido muy beneficiosa para todos.

Por si fuera poco, hemos tenido ya la revelación de que la “trama rusa” es un farol, un mito, una inane, multiforme y vaga acusación de que “los rusos” habían manipulado las elecciones a favor de Trump, que nadie concretaba, nunca se sustanciaba y permitía las más graves alegaciones. Ha tenido que ser el propio John Bonifield, productor de la CNN (Clintonian News Network), grabado mediante una cámara oculta: “Podría ser una gilipollez, es ya en su mayor parte una gilipollez. Vamos, que no tenemos una prueba gigantesca. Van y dicen, bueno, sigue habiendo una investigación en marcha. Y uno se dice, sí, no sé. Si estuvieran dando con algo algo lo sabríamos. Lo filtrarían. Si hubiera algo verdaderamente bueno, habría una filtración…. Hay tantas filtraciones, es increíble. Me niego a creer que hubiera algo tan bueno como eso y no lo filtraran, porque nos están llegando todas esas otras filtraciones. Así que estoy convencido de que en realidad no tienen nada, pero siguen buscando. Y, bueno, creo que el presidente probablemente tiene razón cuando dice, hey, me estáis aplicando una caza de brujas. No tenéis evidencias. No tenéis ninguna prueba real…Incluso si Rusia estuviera intentando manipular unas elecciones, nosotros intentamos manipular las suyas, nuestra CIA hace esa mierda todo el tiempo, ahí estamos, tratando de manipular gobiernos.

Teniendo en cuenta que la CNN está siendo ahora mismo investigada por una noticia falsa acerca de un supuesto fondo de inversión ruso en el que estarían implicados personajes relevantes del entorno de Trump, parece que el presidente americano no iba desencaminado del todo cuando la calificó de “fake news” en la famosa rueda de prensa del 11 de enero de este año:

———————————————————-
———————————————————-
Algo más o menos relacionado, aunque sea muy indirectamente:

Curioso que estando un país como Rusia en un conflicto abierto con el globalismo, con el tema de Ucrania como trasfondo, ahora va y llega esta película. Sin haberla visto (dudo que lo haga), solo echando un vistazo al trailer se puede uno esperar lo peor: propaganda antirrusa utilizando los argumentos del nacionalismo ucraniano (y el cine tiene un gran poder para eso de crear ideas simplonas y estereotipadas en la gente). Con un simple visionado, la cosa es más que evidente que va de vendernos la imagen de una feliz y apacible Ucrania que vino a ser aplastada por los “malvados rusos”.

Efectivamente, en los años 30 se produjo una situación de hambruna en la URSS provocada por nefastas decisiones de política agrícola del régimen soviético. Lo que es una falacia es decir que Rusia provocó un deliberado genocidio en Ucrania, ese es uno de los mitos anti-rusos del nacionalismo ucraniano, en tanto que los efectos de esa hambruna también los sufrieron los rusos. El único Holocausto que se produjo en Ucrania fue el que los nazis, con la indispensable colaboración de los nacionalistas ucranianos, perpetraron contra los judíos desde 1941. Quien dio las órdenes que provocaron la terrible hambruna fue UN GEORGIANO llamado Stalin, NO UN RUSO, que contó con la colaboración esencial de UN UCRANIANO llamado Jrushov, NO UN RUSO. También es casualidad… Dicho esto, las muertes por la hambruna ni fueron intencionadas – mal que les pese a los nacionalistas ucranianos – ni se limitaron a los ucranianos. Todavía peor fue la hambruna sufrida por China por razones muy similares y, por supuesto, a nadie se le ha ocurrido decir que Mao pretendía matar a millones de chinos. Tampoco lo pretendía el georgiano Stalin, pero acabó con la vida de millones de inocentes, no de manera deseada sino por pura incompetencia. Para remate, esas muertes en masa las sufrieron también los rusos, los bielorrusos y, en general, casi todos los que estaban sometidos al régimen soviético. Pretender que fue un deseo de los rusos de exterminar a los ucranianos es simplemente una falsedad indecente porque los únicos genocidas que actuaron en Ucrania fueron los nacionalistas ucranianos y los nazis. No sólo eso. Si hubo un grupo que padeció de manera especial en números absolutos la represión estalinista fueron los rusos. Las estadísticas al respecto no mienten.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: